La tercera jornada en Sitges comenzó con Blood-C: The Last Dark, conclusión cinematográfica del anime Blood-C, con diseño de personajes del estudio CLAMP y con el referente de Blood: The Last Vampire, mediometraje que ya es un clásico dentro del género, como espejo desde el que mirarse. Por desgracia la película fue un fiasco. Más allá de un entretenido comienzo con mucha acción, la historia se estanca en cientos de diálogos que nos explican lo visto en la serie, así que termina por aburrir tanto al espectador neófito, como al fan al que repiten lo ya visto. La calidad de la animación era buena y las puntuales escenas de acción se dejaban ver, pero más allá de eso, no hay nada que se pueda salvar. 

Seguimos con anime, aunque en esta ocasión con mejor resultado, con la adaptación a la gran pantalla del manga Berserk. Esta primera película abre la trilogía The Golden Age con el subtítulo The High King´s Egg. No es la primera adaptación a la animación de esta historia, ya que hace unos años se trasladó el mismo arco argumental a la televisión. En esta ocasión, el presupuesto más elevado nos ofrece una animación mucho más espectacular, con grandes batallas y secuencias generadas por ordenador. La película funciona como introducción de situaciones y personajes y por lo que se ve, nos van a contar la historia de una traición, en vez de la historia de venganza que se relata en el manga. Que la historia en papel vaya por los treinta y pico tomos y todavía no esté completa justifica esta decisión. Me intriga ver como concluirán el arco argumental y si cerrarán a su manera, para no dejar al espectador colgado. Selecta Visión ha licenciado en España esta película y a finales de Octubre se podrá adquirir tanto en Dvd como BluRay. Por mi parte queda recomendada. 

A las nueve de la noche tuvimos la oportunidad de ver en el cine Retiro una de las películas que más esperaba: Compliance. Contar de que va es arruinar la sorpresa, así que sólo mencionaré el punto de partida: la gerente de un restaurante de comida rápida recibe por teléfono la llamada de un policía que acusa a una de las empleadas de haber robado a una cliente y le pide que la retenga a la espera de que llegue al local. Esta es una de esas películas que exigen un salto de fé al espectador. Tienes que creer un par de decisiones de los personajes para entrar en lo que te proponen (a pesar de que, como se indica al inicio de la proyección, está basado en hechos reales). Las opiniones estaban enfrentadas entre los que no se creían nada de lo que sucedía en pantalla y los que entramos en la propuesta y sufrimos una película incómoda y claustrofóbica como pocas. Un auténtico tour de force en el que la estupidez humana llega a niveles casi insoportables. Una de mis películas favoritas de todo el festival. 

American Mary fue la última sesión de ese día. Nueva creación de las hermanas Soska protagonizada por una estupenda Katherine Isabelle que cuenta con un sugerente punto de partida y algunos elementos visuales muy interesantes que terminan por quedar desaprovechadísimos. Una joven estudiante de medicina que quiere ser cirujana se queda sin dinero y comienza a realizar intervenciones ilegales. Lo que parece una situación puntual, tras cierto giro de la historia se transformará en un trabajo serio en el que no habrá límites en la transformación del cuerpo de sus clientes. El problema de American Mary es la brusquedad y poca verosimilitud del cambio de actitud de la protagonista por culpa de un suceso, que por traumático, no justificaba ese cambio de personalidad tan brusco. Lo mejor, esas muestras de cirugía enfermiza que dejaban un par de imágenes para el recuerdo.

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