Uno de los dramas del verano en la televisión americana ha sido el enfrentamiento (y demanda judicial) entre la ABC y la CBS por el estreno del nuevo reality de la cadena de Disney, The Glass House. Este nuevo programa introduce a una serie de concursantes en una casa con paredes de cristal, y les sigue con cámaras durante las 24 horas del día, con el único objetivo de irles eliminando hasta que sólo quede un ganador. Como se puede ver, un punto de partida similar al de Big Brother (US) de la CBS y de ahí, que la cadena intentase evitar a toda costa su estreno.

Se quejaban de estar plagiándoles el programa y acusaban a trabajadores de vender secretos del longevo reality de la CBS a la competencia, para montar The Glass House. Más allá de este enfrentamiento, es cierto que no falta parte de razón a esta acusación de copia, pero también que el formato cuenta con sus diferencias. Mientras en Big Brother US no hay intervención del público y los concursantes se nominan y expulsan entre ellos, en The Glass House son las votaciones de los espectadores las que marcarán el transcurso del programa. Será el público el que decidirá quien abandone la casa y esto, teniendo en cuenta la visión que tienen los americanos de este tipo de realitys, le resta interés. 

La gracia de Big Brother (US) radica en como todos los concursantes tienen que sobrevivir a sus compañeros a través de un juego social intenso y extenso (tres meses), que eleva al cubo lo que se puede ver en Survivor. Sin las interferencias del público, los participantes pueden dar rienda suelta a su sinceridad en los confesionarios y las estrategias más rastreras son permitidas, ya que no importa lo que piensen fuera, lo importante es eliminar al adversario.

The Glass House tampoco sigue la estructura semanal de HoH, Veto y Expulsión que permite a Big Brother ser un programa dinámico en el que el poder cambia de las formas más inesperadas. El reality de la ABC se limita a un único programa semanal en el que asistimos al desafío y las votaciones en sus cuarenta minutos. 

Por ahora sólo llevamos un capítulo y se puede decir que ha pecado de soso por un lado y de impostado por otro. La necesidad de crear conflictos, sobre todo cuándo ya no es tan importante la estrategia a la hora de permanecer en la casa, llevó a que un autoproclamado biggest villain from reality tv se dedicase a insultar y crear tensión de forma muy artificial. Tanto que ya se comenta que probablemente fuese un topo introducido por la cadena para agitar los primeros días.

Habrá que esperar a ver como evoluciona el programa, si el casting merece la pena y si los concursantes son lo suficientemente inteligentes como para aprovechar el margen que les dan las reglas. De primeras, lo mejor ha sido el comunicado de la CBS, que se ha tomado su derrota con mucho humor, anunciando un Dancing ON the Stars o un PostModern Family.

Por ahora, me vale como entretenimiento menor mientras esperamos a que regrese el plato fuerte de la CBS, Big Brother, que abrirá las puertas a su temporada número 14 en menos de un mes. Hasta el día 12 de Julio no comenzará, pero con la aparición de las primeras promos los rumores no se han hecho esperar. ¿Será el esperado All Stars 2? ¿Ese anuncio de "Concursantes a los que amas" y "Concursantes a los que amas odiar" será una división a lo Heroes vs Villains? Anuncian además el mayor número de concursantes hasta la fecha y cuatro twist

Yo ya estoy mordiéndome las uñas por ver que será lo que Chenbot y compañía se han reservado para éste verano. Por mucho que me pese, éste es mi reality favorito y ayuda a hacer los veranos teléfilos mucho más apasionantes. Será que el calor hace más llevaderda tanta traición y backstabbing

1 lectores han dicho:

  1. excelente entrada, la pasión une lo que se creería distante.

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