Siempre defenderé Project Runway como uno de los mejores reality-shows que se emiten al otro lado del charco. Si uno busca un talent show y está cansado de los 'te descubrimos el nuevo gran cantante de la década', debería echarle un vistazo a este programa. ¿Qué no te interesa la moda? Que más da. A mi tampoco. Y eso no quita que funcione igual de bien.
Project Runway es el proceso creativo llevado al límite. Desafíos que obligan a una serie de diseñadores de moda a estrujar, ya no sólo sus ideas, sino también su técnica, para conseguir un resultado satisfactorio que puedan presentar a tiempo en la pasarela. Lo más divertido, cuando tienen que diseñar con materiales que no son los que acostumbran. Los episodios más entretenidos, aquellos en los que deben llevar a cabo los desafíos en equipos. Aquí entra otra de las grandes bazas del programa, los egos.
Porque, como buenos artistas, estos concursantes tienen un alto concepto de si mismos. Su visión es la que les ha llevado allí y la defenderán a capa y espadad ante un jurado que ponga en entredicho sus aptitudes y sus creaciones. Todos opinan del trabajo de todos y cuando tienen que aunar fuerzas, no siempre están dispuestos a ceder terreno.
Llevamos ya nueve temporadas de Project Runway, disfrutando de una gélida Heidi Klum que no titubea al decir 'You are out', de un Michael Kors que saca su vena más bitchy para criticar lo que desfila ante él y una Nina García (voz de la razón) que con una mirada desaprobadora desarma a cualquiera. Por la pasarela han pasado decenas de diseñadores y finalmente ha llegado el momento de recuperar a algunos de los más memorables.
Project Runway acaba de estrenar su propio AllStars y lo ha hecho renovando host y jurado, en una decisión que pese a ser controvertida y un poco extraña para el espectador, es comprensible de cara a unas valoraciones que no arrastren prejuicios. 12 han sido los elegidos para volver, encontrando personalidades de casi todas las ediciones. El criterio de selección ha sido acertado y de primeras no sobra ningún concursante. Es cierto que hay grandes ausencias, pero supongo que no todo el mundo se debe prestar a regresar a una nueva edición del programa. Su extenuante ritmo (diseñar y coser un vestido en un día no es tarea fácil) y el constante juicio al que someten a los concursantes debe ser agotador.
Project Runway AllStars acaba de comenzar hace un par de semanas, pero ya nos ha servido para hacernos una idea del tono. De primeras se percibe una descompensación entre algunos diseñadores de gran nivel, frente a otros bastante más mediocres. Todos fueron interesantes en sus ediciones, pero todavía está por ver como funcionan trabajando todos juntos. Las expectativas, propias de un AllStars, son altas y por ahora, reencontrarse con antiguos participantes ha servido para que pasemos por alto la excesiva rigidez de su presentadora y un jurado un poco blando.
Añadir por último, que para esta edición el programa ha recuperado su formato de 40 minutos, frente a los 60 minutos que han durado las últimas ediciones. Aquí reconozco que en la octava edición me acostumbré a ese metraje extra, aprovechado para sacar más punta a los roces entre los concursantes y que ahora, los episodios me parecen un poco atropellados.
Para concluir, recomendar nuevamente Project Runway. Si todavía no os habéis puesto con él, empezad por la primera temporada, diez episodios perfectos que demuestran que en la telerrealidad también se pueden conseguir temporadas redondas.







3 lectores han dicho:
Tienes razón: una mirada desaprobadora de Nina es suficiente para saber que ese concursante está condenado. Cuando la ves escribir en su cartulina con cara de preocupación... No hace falta decir más. Ella es desde luego la jurado más terrorífica y a la que hay que convencer, porque Michael y Heidi suelen aceptar su criterio.
Este All-Stars no ha decepcionado en estos dos primeros episodios. Tenemos a grandes perfiles de vuelta, el nivel está más alto que nunca y el nuevo jurada promete darnos buenos momentos (sobre todo la mentora, que parece bastante más directa y agresiva que el bueno de Tim). A la presentadora se la ve un poco más fría y suena poco convincente en sus comentarios, pero necesita tiempo. Que Heidi también tardó unos cuantos programas en ser una zorra criticona.
En cuanto a los concursantes, me encantan Kara (mi favorita de PR2) y April, que me parece bastante regular en sus diseños y puede ser la tapada de la edición. A Kelsey no la conocía y me ha enamorado, me recuerda mucho a Sugar de Survivor. Michael Costello es otro que parece muy del montón pero que tiene momentos muy brillantes de vez en cuando.
Pero está claro que el mejor es Mondo. No me cabe la menor duda de que volverá a llegar a la final, porque es que es MUY bueno.
Aunque hay algunos bastante mediocres como Michael Costello Anthony Williams o Sweet P, el casting está bastante bien, al solo haber visto la 4, 7, 8 y 9 no conozco a la pin up que promete bastante o a la rusa que debe irse cuanto antes ni al "afrancesado" pero yo por lo menos tengo clara la final y veré la 1 cuanto antes.
Es mi reality favorito porque es lo que dices, creatividad pura.
Yo la que más echo de menos es a Nina Garcia, los nuevos jurados no son gran cosa, pero la mentora me encanta, aunque Tim sea más simpático ella les va a guiar mejor que él
Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!
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