La boda de mi mejor amiga


Bridesmaid (La boda de mi mejor amiga) se ha convertido en la sorpresa de la temporada, al menos en lo que a comedia se refiere. Lo que en principio podía parecer una película a lo Katherine Heigl se ha desvelado como una acertada comedia agridulce sobre las amistades. Pese a lo que pueda sugerir el título, el tema central de la película no es conseguir el amor, sino mantener una amistad. La trama del chico pasa a un plano secundario y el interés radica en si la relación entre estas dos amigas podrá llegar intacta a la boda.
Juegan a su favor varios elementos, la estupenda química de todo el reparto femenino, la magnífica interpretación de Kristen Wiig y un guión inteligente que huye de quedarse estancado en lo que se puede esperar de una comedia para chicas. Pero vayamos por partes:
- Kristen Wiig: Se pone en la piel de Annie, la desastrosa protagonista cuya vida va cuesta abajo y sin frenos: su negocio ha quebrado, tiene una relación con un hombre que sólo la quiere para el sexo (John Hamm) y además a su mejor amiga se le ha ocurrido casarse. Vamos, que no está en el mejor de sus momentos, pero la actriz consigue que empaticemos con ella, que entendamos como se siente y sobre todo, que no la odiemos cuando mete la pata una y otra vez.
- Rose Byrne: Esta actriz está ultimamente imparable, despegó con su papel co-protagonista en Damages (Daños y perjuicios) siendo capaz de plantar cara a la mismísima Glenn Close. Pero es que además, ha encadenado tres exitazos este año: X Men First Class, Insidious y Bridesmaid. Aquí está divertidísima como la perfecta (y un poco malérrima) Helen. Consigue recrear al equivalente adulto de la capitana del equipo de animadoras (ya me entendéis) en una interpretación estupenda que te hace amarla y odiarla a partes iguales.
- El guión: Escrito por la propia Kristen Wiig mano a mano con Annie Mumolo, pasa por todo tipo de comedia, desde la más física y escatológica a esa otra que va en busca de la vergüenza ajena. Sus actrices se entregan por completo (como en ese imborrable momento en la tienda de vestidos de novia) y consiguen una sucesión de secuencias divertidísimas que la convierten en una de las películas con las que más me he reído ultimamente.
- Caras televisivas: Hay unas cuantas, desde sus dos protagonistas que salen de Saturday Night Live, pasando por The Office, The IT Crowd, Damages, Gilmore Girls o Little Britain. Siempre hace ilusión encontrarse a viejos conocidos.
- Concluyendo: una comedia mucho más divertida de lo que pueda parecer, que demuestra que las mujeres también pueden hacer muy buena comedia (algo que en televisión ha quedado demostradísimo con Tina Fey y su 30 Rock o Amy Poehler y su Parks and Recreation). No os la perdáis.
Puntuación: 7

A l'intérieur, Martyrs & Frontier(s): el horror que vino de Francia


Normalmente cuando se piensa en cine de terror, a uno le viene a la mente las películas norteamericanas, esas que homenajea Scream o esas otras más salvajes en la línea de La matanza de Texas. Si se tiene un poco más de mundo en este cine, también hay lugar para recordar las películas japonesas, con sus 'niñas pelos' y sus cientos de remakes generados tras el éxito de The Ring. Pero hay otra geografía que también está dando algunas de las mejores películas del género en estos últimos años: Francia.
Partiendo de los cánones del cine USA, pero llevándolos al extremo, una serie de directores franceses han conseguido dejarnos pegados a la butaca como hacía tiempo no se conseguía. Nos han sobrecogido con imágenes impactantes y nos han arrastrado hasta el límite en su magnífico manejo de la tensión. Si te gusta este tipo de cine, no puedes quedarte sin echar un vistazo a lo que el país galo tiene reservado. Aquí van unas cuantas recomendaciones, clásicos para los amantes del género, pero desconocidas para el gran público por su nula distribución en nuestro país.


À l'intérieur (2007)
Durante los disturbios en París, una mujer embarazada que ha perdido a su marido en un accidente, decide quedarse en casa sola a pasar la noche. Pero cuando está a punto de irse a dormir, una mujer llama a su puerta, desencadenando un macabro juego del gato y del ratón llevado hasta el extremo. Si hasta ahora, el terror de la gestación se enfocaba desde la inquietud de lo que venía desde dentro (La semilla del diablo, La séptima profecía), aquí la amenaza procede del exterior. La víctima es una mujer embarazada que tendrá que evitar a duras penas que le roben al hijo que todavía lleva en sus entrañas.
Jugando con el espectador, que se identificará con la protagonista, la película es un tour de force de apenas 90 minutos, repleto de sangre y violencia de una mujer (la que desea el hijo de forma enfermiza) hacia otra (la que lo tiene) . La frialdad de la antagonista y la resistencia de la madre que hará lo posible por salvar al niño que lleva dentro servirán como motor de una película angustiosa como pocas y no apta para ver si estás embarazada (o tienes pensado estarlo). 'Al interior' es escalofriante y se reserva una serie de imágenes que quedarán grabadas en la retina del espectador una vez terminada la película.
Para mi, una película imprescindible en el género, perfectamente medida, con un ritmo en continuo in crescendo, que no echa marcha atrás pese al tema que trata y que ante todo, consigue hacerle pasar al espectador 90 horribles minutos ¿Y acaso no se trata de eso cuando uno ve una película de terror.





Martyrs (2008)

Posiblemente la más polémica de todas. Acompañada de desmayos durante sus proyecciones en algunos festivales (esto ya es un cliché), es cierto que durante su pase en el Festival de Cine Fantástico de SyFy, hubo un constante goteo de gente que abandonaba la sala. La película nos cuenta como dos chicas irrumpen en la casa de una familia, normal en aparencia, con el objetivo de vengarse tras el secuestro de una de las niñas, unos años antes. No quiero desvelar mucho más del argumento para evitar estropear algunas de las sorpresas que esconde el guión, pero podría decirse que es de esas películas que esconden dos dentro de ella. La primera es una película más convencional, un relato de horror en el que no se sabe muy bien quién es la verdadera víctima y quién el verdugo.


Pero a partir de un punto, la película cambia de tercio y da un giro para transformarse en algo distinto. El relato, justificándose en un discurso religioso e incluso filosófico, pone al espectador contra las cuerdas obligándole a presenciar un horrible espectáculo. 40 minutos de pesadilla y horror no aptos para todo el mundo, que en su monotonía y rutina, amenazan con volver loco a un espectador que se encuentra indefenso ante lo que se le muestra. Uno comprende los abandonos de la película, no tanto como un rechazo a lo que se está viendo, sino como un mecanismo de defensa.

Martyrs es de esas películas que polarizan a los que la ven. Puede entenderse como un ejercicio vacío y gratuito de ultraviolencia o puede verse como una propuesta atrevida e incluso inteligente. Está en vuestra mano decidirlo.





Frontière(s)(2007)

Quizás la más floja de las tres, pero no por ello, menos interesante. Aquí volvemos al esquema de grupo de jóvenes que llega a una casa en medio de la nada regentada por una familia de sádicos matarifes. Pero en esta ocasión, no llega una alegre manada de jóvenes universitarios, sino un grupo de delincuentes. De nuevo, utilizando de fondo los disturbios sucedidos en París, estos jóvenes buscan un refugio tras un robo del que uno de ellos ha salido herido. Su mala suerte les lleva a terminar en una casa incomunicada, matadero de esta familia descendiente de un fugado general nazi. El resto, es fácil de imaginar. O no.

Frontier(s) es salvaje y visualmente arrolladora. Sabe lo que quiere contar y lo que busca provocar en el que la ve. No está hecha para un espectador neófito, sino para aquel que conoce las reglas de este juego. Nos maneja teniendo en cuenta nuestras expectativas, sin llegar a sorprendernos, pero haciendo gala de un gran conocimiento de su oficio.

Mientras que en USA el mito de La matanza de Texas se estilizaba siguiendo los cánones MTV en ese remake de Marcus Nispel, aquí se opta por un descenso a los infiernos.





A este repaso podría añadir Alta Tensión, estupendo primer trabajo de Alexander Aja, que luego revalidó su pulso cinematográfico en el estupendo remake de Las colinas tienen ojos. Una pena que haya terminado haciendo en USA cosas como Piraña3D. También destacaría Ils (2006), relato al más puro estilo Funny Games/Secuestrados. Si tenéis alguna otra recomendación, no dudéis en dejarla.

Y ya sabéis, si os apetece pasar un mal rato, no os perdáis estas tres películas. No os dejarán indiferentes.

Linterna verde (2011)


La avalancha de superhéroes comienza a cansar. Quizás porque ignoré a los primeros que llegaron (Iron Man o Thor), aún me quedaba algo de curiosidad por ver Linterna Verde. Sus horribles críticas, sus decepcionantes datos en taquilla (aunque no tan terribles como se esperaba teniendo en cuenta las primeras reacciones a la película) no animaban en lo más mínimo a acercarse a este superhéroe verde. Pero una sesión doble de una tarde en la que no tenía nada mejor que hacer, decidí acercarme a Capitán América (decepción de la que ya hablaré) y a la película de Ryan Reynolds.

Y debo reconocer que salí gratamente sorprendido. Sería por las expectativas que llevaba, que no esperaba entrenerme mucho, pero Green Lantern terminó por resultarme un blockbuster tonto, insustancial, pero que se me pasó volando. A su favor jugaba el carisma de Ryan Reynolds que conseguía sostener el peso de la película, sus efectos especiales y un 3D que en las partes más espectaculares lucía mejor de lo esperado.

Resumiendo en un batiburrillo de ideas (porque de una película de este estilo tampoco hay mucho que decir):

- A Blake Lively no había quién se la creyese en su papel de piloto. Me sorprendió su poca presencia y carisma en la película. La chica que tiene que tener todo héroe, pero completamente olvidable.

- Oa. El planeta de los Linternas verdes es lo mejor de la película. Los efectos especiales destacan especialmente en este tramo y el 3D aprovecha la profundidad de los escenarios y los movimientos de cámara sacándoles el máximo partido.

- Ese tono de ciencia ficción camp, con esos extraterrestres de razas distintas, unidos creando un ejercito interestelar. Me recordaba a esas series de naves espaciales con actores embutidos en disfraces imposibles (¿alguien dijo Star Trek o Babylon 5?) sólo que sustituyendo prótesis por FX y Enterprises por anillos mágicos movidos por la fuerza de la voluntad (?).

- Mark Strong como Sinestro da un poco de empaque a la película y sobresale por encima del resto de anodinos secundarios. Pero al igual que tantos otros elementos, queda desaprovechado.

- Ay Ryan Reynolds...

- El tono de la película está entre dos aguas, no llega a ser del todo serio, pero tampoco verdaderamente divertido. Tendrían que haber optado por un camino y haber tirado con todas las consecuencias. Habría sido un acierto que hubiese optado por un tono más desenfadado, ya habría tiempo de "oscurecer" la saga en futuras continuaciones.

- El guión. Desaprovechado. Y eso si obviamos su punto de partida. Pero vamos, es lo que tienen los superhéroes, aceptamos su origen y tiramos pa'lante. Molesta que te presenten ese universo con miles de Linternas verdes y esa gran amenaza a nivel planetario y que al final se resuelva de esa forma tan chorra.

- Releyéndome, no se muy bien porque me gustó. Recomendarla, la verdad es que no lo haría, pero yo lo pasé bien. Pidiendo algo ligero para escapar del calor del verano tampoco es mala opción.

Puntuación: 6.