lunes, 24 de octubre de 2011
FESTIVAL DE SITGES 2011: Día 8
El Jueves 13 de Octubre fue el día más tranquilo que tuve en el Festival con tan sólo tres películas y además, todas ellas con un buen nivel.
Red State, galardonada en el Festival de Sitges como mejor película y mejor actor principal (Michael Parks), es el nuevo trabajo de Kevin Smith que esta vez abandona la comedia para servirnos una película que combina la acción y el survival con un discurso crítico a Estados Unidos. En este caso el mal se esconde en una familia fundamentalista cristiana que considera a los gays culpables de todas las desgracias del mundo y abogan por seguir férrea e intolerablemente las leyes de Dios. Secuestran a tres chavales que van con la idea de tener sexo con una mujer a la que han conocido a través de una aplicación del iPhone y se iniciará su pesadilla. La tortura a estos adolescentes vendrá acompañada de sermones sobre la ira de Dios y aplausos y alabanzas de los feligreses. Pero Kevin Smith decide jugar un poco más allá del terreno seguro que se ha marcado y en la segunda mitad se nos desvela cínico y descreído cerrando la película con una última secuencia fantástica. Una conversación que cierra una película sin dejar indiferente al espectador.
Poulet aux prunes es el nuevo trabajo de Marjane Satrapi, directora de Persépolis. En esta ocasión utiliza la imagen real para contarnos un cuento repleto de humor negro, con toques de romanticismo. La historia de un violinista que al perder su violín decide suicidarse, consiguiéndolo a los ocho días. Conocer su periplo es el leitmotiv de la historia y su tono, que hace gala de un realismo mágico que endulza una historia clásica, triste y hermosa. Sus mayores aciertos se encuentran en el ámbito visual, pero su ritmo y su humor también ayudan a que se pase volando.
El día terminó con una sesión nocturna precedida por una serie de cortos del que sólo salvaría Suffer. Temáticamente viene a contar algo parecido a Hostel, un club privado donde gente rica y anónima tortura y devora a gente. Rodado con pulso, sin amedrentarse ante el gore y llevando al espectador por ese macabro y sangriento túnel del terror. Contundente y con imágenes realmente potentes.
A lonely place to die fue la película de la noche. Survival horror en el bosque, con un grupo de amigos escaladores que encuentran a una niña enterrada viva. Al rescatarla se convertirán en los objetivos de dos hombres que los perseguirán sin descanso hasta terminar con ellos. Esta película da lo que se puede esperar de ella y no es poco. Tensión, acción y además no se estanca, va a más, evolucionando y haciendo avanzar al espectador sin apenas darle tiempo a respirar. Muchas veces, en este género, lo difícil ya no es encontrarte con una obra maestra, sino con una película que ofrezca lo que promete y esta, al menos, en eso cumple.







1 lectores han dicho:
Dados los galardones y las buenas críticas, me planté delante de "Red state" con muy buenas vibraciones a pesar de que Kevin Smith me importe poco a estas alturas (desde "Dogma" no ha vuelto a brillar, la verdad).
Pues oye, ni por esas: la pelicula me pareció un bostezo, completamente perdida a la hora de elegir su camino y con un Smith que más que una cámara parecía manejar una sierra mecánica descontrolada. Los actores, eso sí, están bastante bien, pero para mi, la verdad, no merece tanto premio ni tanto elogio, aunque bueno, para eso están los colores.
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