Tras presenciar el asesinato de sus padres por parte de uno de sus socios, la joven Cataleya tendrá que huir y esconderse con un tío suyo. A lo largo de los siguientes quince años se entrenará como asesina profesional, con la idea de llevar a cabo una venganza contra aquellos que destruyeron su familia. La nueva película producida por Luc Besson nos recuerda a Nikita, con una asesina a sueldo que usa los métodos de los mejores ladrones y la frialdad de cualquier sicario para llevar a cabo su trabajo.
Colombiana es una película entretenida, con un personaje femenino fuerte consumido por el ansia de venganza. Las escenas de acción están bien llevadas, como la huida de Cataleya a través de los tejados de una ciudad de Colombia o el primer asesinato que vemos, resuelto en la mejor tradición de ladrones de guante blanco. El problema se encuentra en las cantidad de tópicos que maneja y en su decepcionante resolución.
Ver esta película en versión original resulta cuanto menos ridículo al escuchar hablar a los personajes colombianos entre si en una mezcla absurda de spanglish. Los tópicos abundan por doquier y uno la disfruta mas por reconocimiento de situaciones que por su originalidad o sorpresa. No se deja de tener la sensación de ver un capitulo perdido de la nueva Nikita o de Alias. A esto último contribuye la presencia de Michael Vartan, conocido por su sosainas Vaghn, la contrapartida romántica de Sidney Bristow.
Pero el mayor lastre de la película está en su último acto. Cuando construyes una historia en torno a una venganza, esta debe superar, o al menos alcanzar, las expectativas que has creado al espectador. Cuando vemos finalmente a Cataleya enfrentarse a su némesis, todo se resuelve de forma atropellada y mucho menos elaborada de lo que debería. Ya tendría que haber echado Luc Besson un vistazo a resoluciones de otras venganzas mucho mejor llevadas, como las de Old Boy o Kill Bill.
Con este film, la sensación que a uno se le queda es la de contemplar a un personaje que con un mayor recorrido y desarrollo podría haber dado lugar a una serie interesante. Lo único que vemos de Cataleya son sus deseos de venganza, pero apenas queda dibujado el interesante proceso de autodestrucción que eso conlleva, ni se cuestiona al personaje, algo que habría añadido algún doblez a la película. Destacar la curiosa presencia de un Jordi Mollá al que tienen encasillado en Hollywood en papeles de narcotraficantes bastante chungos (de algo tendrá que comer).
Colombiana es una película entretenida, con una Zoe Saldana que no lleva mal el peso principal de la película, rodada con eficacia, pero decepcionante en su conjunto. En resumen, cine de usar, tirar y olvidar.







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