Al minuto: Gala de los premios EMMY 2010


Como ya es habitual, esta gala de los Emmys 2010 la he seguido en directo acompañado virtualmente por un buen puñado de twitteros, a a través de precarios streamings que amenazaban con colapsarse en cualquier momento. Si no os quedásteis despiertos, aquí va el minuto a minuto de lo que sucedió esta madrugada.

2:00 Todavía están pasando famosos por la alfombra roja, pero hay que sintonizar el streaming de la gala. Esto empieza en 3, 2, 1...

2:01 Vídeo presentación musical al más puro estilo Glee.




2:07 Genial el resultado. Esto habrá que volverlo a ver.

2:08 Jimmy Fallon comienza a presentar guitarra en mano.

2:08 Chiste a costa de Conan 0‘Brian.

2:09 Clip presentando las comedias de la temporada.

2:10 No tenía que haber puesto la dirección.

2:12 Betty White y John Hamn presentando secundario de comedia.

2:13 Eric Stonestreet (Cameron en Modern Family) se lo lleva. Contento estoy, su personaje ha sido de lo mejor de Modern Family.

2:14 Anuncios. Ya olvidaba el horrible ritmo de parones publicitarios que se gasta la televisión americana. Pone a prueba la paciencia de cualquiera.

2:18 Volvemos.

2:19 Sofía Vergara y Jim Parsons (Sheldon de The BigBang Theory) presentando guión de comedia. Curiosa pareja.

2:20 Segundo Emmy para Modern Family por el guión del episodio piloto. Ya solo por el momento Rey León lo merece. Que en la segunda mitad de la temporada haya decaído brutalmente no importa.

2:23 Steven Colbert ligando con las señoritas. Presenta actriz secundaria de comedia.

2:25 Y va a parar a Jane Lynch por su Sue Sylvester. Merecidísimo. Todos amamos su personaje. Poco más hay que añadir.

2:30 Lauren Graham y Mathew Perry juntos en el escenario. Que pena de trapo el que lleva nuestra Lorelai. Presentan los actores invitados en comedia, que se llevaron Betty White y Neil Patrick Harris. Estos premios ya se entregaron en una gala celebrada hace unos días, en el que se anunciaban los ganadores de las nominaciones técnicas.

2:33 Y ya que están en el escenario, también presentan Mejor Dirección de Comedia.

2:34 Gana Ryan Murphy por Glee. Empate de premios entre Modern Family y Glee.

2:35 Divertido sketch sobre Modern Family y como darle una vuelta. Las opciones son: incluir a Stewie Griffin, probar con el 3D o contratar a George Clooney.


2:37 Eva Longoria y LL Cool J presentando actor protagonista de comedia.

2:38 Gana Jim Parsons por The Big Bang Theory. Que rápido puede hablar este hombre...

2:40 Anuncios. No encuentro las bolsas de conguitos que había comprado...

2:44 Neil Patrick Harris (Barney) presentando Mejor Actriz Comedia. Que guapo y encantador es este hombre.

2:45 Edie Falco recibe el Emmy y ella misma dice “I’m not funny”. Tiene razón, su papel es dramático, aunque la serie sea comedia. Se nota el arrastre de Los Soprano.

2:47 Pasemos a reality shows. Este premio carece de sentido. No está nominada la mejor temporada que ha hecho un reality este año, hablo de Survivor: Heroes vs Villains. Otra injusticia más que se suma a la lista.

2:49 Presenta Will Arnet y Keri Rusell. Se lo lleva Top Chef. No creo que nunca pueda ver este reality, eso de ver como hacen exquisitas comidas mientras yo me hincho de palomitas en el sofá, no me convence...

2:55 Volvemos. Y lo hacemos con tortas y dramas. Segunda parte de la gala.

2:58 El vídeo de repaso de los Emmy está repleto de spoilers gordos, gordos...

3:00 Presentan los protagonistas de Ley & Orden: Unidad de Víctimas Especiales, Joe Malone y Mariska Hargitay. Nominados a mejor guión de drama.

3:02 El Emmy va para Mad Men. Pereza total. Esperemos que no se repita muchas más veces a lo largo de la noche. Es una serie estupenda. Pero hay otras que también tendrían que ser reconocidas.

3:03 Continúan presentando a Actor Secundario en Drama. Y ¡sorpresa! Va para Aaron Paul por Breaking Bad. Merecido.

3:10 Salen Emily Deschanel y Nathan Fillion a presentar Actriz Protagonista de drama. Y otra sorpresa más, se lo lleva la tan adorada Kalinda de The Good Wife, interpretada por Archie Panjabi. Me gusta ver que los premios van más repartidos que de costumbre y que no están cayendo tan a lo seguro como en otros años.

3:12 Eddie Falco sale a presentar Actor de drama. Menuda categoría de pesos pesados. Aquí podría ganar cualquiera y sería completamente justo. Se va para Bryan Cranston por Breaking Bad.

3:20 Ahora, tras otra tanda de anuncios, pasamos a actores invitados en drama: Aquí ganaron John Litgow (Dexter) y Ann Margaret. Ambos salen a presentar Mejor Dirección de Drama, premio que va para Dexter.

3:22 Toca tributo musical en clave de comedia de tres series que han terminado esta temporada. Jimmy Fallon comienza a lo Elton John con un piano rosa. Las series “homenajeadas” son 24, Lost y Ley y Orden.


3:32 Tina Fey y Mathew Morrison presenta mejor Actriz de drama. Otra categoría disputadísima.

3:33 Premio para Kyra Sedgwick. También merecidísimo por su estupendo rol en The Closer. Voy por la segunda temporada y estoy enamorado del papel que hace. Ya era hora que reconociesen su interpretación.

3:36 Pasamos a Variedades. Me da a mi que ahora empieza la parte más aburrida de la gala, con los premios de variedades y miniseries.

3:38 Joel McHale y Jeff Probst, presentador de Survivor y ganador de tres Emmys por esta labor, presentan Guión de programa de variedades.

3:46 Ricky Gervais sale al escenario. Promete no estar bebido como cuando presentó los Globos de Oro. Da igual, terminan sirviendo unas cervezas sin alcohol a todos los invitados. Y ahora anuncian dirección de Variedades. Tramo aburrido de la gala.

3:50 Vamos con los late shows. Se lo lleva Jon Stewart por el Daily Show. Todos queríamos ver a Conan O’Brian ganarlo en la cadena que tanto conflicto le ha creado este año. Pero no ha podido ser.

3:59 Volvemos. Discurso corporativo de la Academia de la Televisión. Premio humanitario, bla, bla, bla.

4:00 Sale Julianna Marguiles para darle el premio a George Clooney. Esto continúa siendo un aburrimiento.

4:04 Pasamos a miniseries y películas para televisión. El problema de quemar cartuchos tan pronto con todos los premios interesantes, es que te quedan juntos aquellos que no les importan a nadie.

4:07 John Krasinski y Claire Danes presentan Actriz de película y miniserie. John Krasinski se olvida de lo que tiene que decir. Emmy para Julia Ormond. Que cutre queda el papelillo escrito a boli con los agradecimientos.

4:15 Premio para David Strathain como actor de miniserie o película. Se lo entrega Claire Danes. Se hace duro mantenerse despierto en este tramo de la gala.

4:18 ¡Menuda sorpresa! Sale Jewel con su guitarra a cantar en el momento “acordémonos de quienes ya no están”. Ella lo hace estupendamente y consiguen unos minutos bonitos y emotivos.

4:25 Sale Blair Underwood para presentar Mejor guión de miniserie o película. Va para el telefilm You don’t know Jack.

4:27 ¿Y dónde está el reparto de True Blood que tanto llevan anunciando?

4:28 Actriz protagonista Miniserie o Película. Va para Claire Danes. Agradece a HBO su existencia. Ahí ha estado acertada.

4:31 Empiezo a estar harto del anuncio de No Ordinary Family que se ve en el streaming chileno por el que sigo la gala...

4:34 Al fin sale el trío de True Blood: Sookie, Bill y Eric. Presentando dirección de Miniserie o película. Premio para Temptle Grandin. The Pacific parece que se va de vacío.

4:37 Continúan presentando, en este caso, actor principal de miniserie. Premio para Al Pacino. Repite Emmy tras Angels in America, esa miniserie estupendamente escrita e interpretada, pero que no he sido capaz de terminar, de lo pesada que me resulta. Por cierto, a Al Pacino se le ve un poco senil...

4:46 Laurence Fishburne presenta Mejor Miniserie. Y se lo lleva The Pacific. Aunque siendo dos los nominados...

4:47 Y a este le sigue, mejor tv movie. Y la cosa se decide por Temptle Grandin. Visto los premios anteriores, no puede decirse que haya sido una sorpresa.

4:48 Y finalmente llegamos a los dos galardones gordos.

4:50 Sale Tom Selleck (y su bigote). Mejor serie de drama. Yo quiero que vaya para True Blood, pero es casi imposible.

4:51 Y otra vez, el premio va para Mad Men. Otra vez... Que pesados con tanto premiar a esta serie. Tercer año consecutivo, si no me equivoco.

4:55 Ya solo falta comedia. ¿Repetirá 30 Rock? ¿O estará entre Modern Family y Glee? Intriga, intriga...

4:57 Y la mejor comedia va para Modern Family. No quedo muy contento con este premio. La serie comenzó muy bien, pero se deshinchó tanto en su segunda mitad, que habría preferido que lo hubiese vuelto a ganar 30 Rock o al menos se lo hubiese llevado Glee.

5:00 De nuevo, otra gala de premios que se hace divertida y llevadera gracias a los twitteros que estuvimos al pie del cañón viéndola por streaming. Lo siguiente, los Oscar.

PREDATORS (2010)

Al hablar del remake de Pesadilla en Elm Street ya dije que el hecho de que se haga un remake, reboot, secuela o precuela de una película de terror de hace veinte años, no tiene por que ser negativo. Si se actualiza el espíritu y se mantiene su característica primordial, que es entretener y asustar, ya me doy por satisfecho. En principio esto puede parecer fácil de conseguir, pero luego no lo es tanto. A algunas de las últimas películas estrenadas me remito: Viernes 13 o Pesadilla en Elm Street: El origen son buenos ejemplos. Películas sin personalidad y terriblemente aburridas, en la que ni siquiera se preocupan de darnos los tres sustos que le exigimos a este tipo de producciones.

La última en llegar va a ser Predators, esta vez producida por Robert Rodríguez y con la promesa de recuperar un icono, que reconozcámoslo, había sido arrastrado por el fango en esas dos películas de Alien vs Predators. El punto de partida es simple, un grupo de mercenarios de diferentes partes del mundo son secuestrados por los Predators y abandonados a su suerte en un planeta extraterrestre. Este lugar es un coto de caza de dichas criaturas, que los cazarán como entrenamiento y diversión. Los pobres humanos deberán combinar sus fuerzas para encontrar la forma de salir vivos de allí. Que cada uno provenga de un lugar distinto puede darles la oportunidad de unir sus fuerzas y ser eficaces, pero nunca se sabe. Encontramos a desertores del ejército americano, líderes de guerrilla africana, yakuzas, soldados de la Europa del Este, israelíes o provenientes de cárteles mejicanos.

La película da lo que promete: mucha acción y deja poco margen al aburrimiento. No tarda en empezar y al no contar con un guión muy rebuscado, es fácil entrar en lo que nos están contando. Predators es divertida, mantiene bien la tensión y tiene algún momento destacable, además cuenta con algunas caras conocidas como la de Adrien Brody, Laurence Fishburne o Walton Goggins (conocido por aquí por su inmenso Shane en The Shield o por su personaje en Justified). En su hora y media da lo que se le pide, acción y frases tipiconas, un poco de sangre y predators dando caza. Esto no es una película de arte y ensayo, pero obviamente tampoco lo pedimos.

No me puedo quedar sin mencionar la acción promocional que se llevó a cabo con motivo del estreno. ¿Qué mejor forma de experimentar la película que ir a un paintball? Una serie de blogueros fuimos convocados a una caza de predators en la que tendríamos que enfrentarnos en la oscuridad a estas criaturas. El resultado puede resumirse en pocas palabras: doloroso, pero muy divertido.

Este vídeo se grabó y sirve de testigo para lo que fue esa noche de cacería, en la que más que cazar predators, fue cacería de pobres blogueros.




ORIGEN de Christopher Nolan


Tras El caballero oscuro, el próximo proyecto de Christopher Nolan iba a ser examinado con lupa. Decidió darle un descanso a la franquicia del hombre murciélago y desarrolló una historia original en la que pudiese plasmar sin cortapisas su particular visión de lo que puede ser una superproducción. Por eso, parece recuperar al Nolan que hizo Memento. Al igual que en esa película, cuya estructura no se limitaba a ser un puzzle ingenioso, en Origen, el director innova con diferentes niveles narrativos para servirse de ellos dramáticamente y contarnos una historia.

Origen no olvida su condición de blockbuster, pero al igual que en El caballero Oscuro, donde en ningún momento se pierde de vista que es una película de superhéroes, Nolan utiliza los códigos que se acostumbran en este tipo de films y los lleva un poco más allá. El punto de partida de Inception es similar a la de una película de ladrones. Su estructura, la presentación de los personajes y de la información, sigue ese patrón. Hasta ahí, nada nuevo. Para evitar aburrirnos demasiado con sus excesivas, pero necesarias, explicaciones, se refuerza con imágenes muy poderosas, como ese París que se pliega sobre si mismo, o la escena de los espejos y el puente.

La película se va construyendo cuidadosamente, Nolan no quiere que el espectador se le pierda y como si de un curso avanzado de navegación en los sueños se tratase, nos lo van enseñando todo. Esto lleva a que haya que escatimar en otros elementos que terminan por dejar a la película un poco coja, como sucede con los personajes secundarios. No pasan de ser meros ayudantes arquetípicos del protagonista y algunos como el interpretado por Ellen Page dejan la sensación de estar desaprovechados.

Pero una vez llegados al punto medio del metraje, el espectador ya sabe que es lo que se va a encontrar y es cuando la película crece varios enteros. Finalmente se despliega el universo de los sueños y Nolan comienza a hacer virguerías con los diferentes niveles narrativos. No se limita a llevar historias paralelas (eso sería muy fácil) sino que las va montando como si de una muñeca rusa se tratase, jugando con la narrativa y con el tiempo. La complejidad que llega a adquirir puede apabullar, pero es asombrosa la facilidad con la que nos hace entender todo lo que sucede. Cualquier otro director un poco menos habilidoso nos habría perdido en una maraña indescifrable de sueños, espacios y tiempos.

Origen no se adentra en el universo psicoanalítico, como en principio podría esperarse. Es cierto que hay emociones reprimidas, pero no se carga las tintas en ello. Más que a la obra de Freud parece acercarse a La vida es sueño de Calderón de la Barca. Aquí los personajes también confunden realidad y sueño, desconociendo cuando están despiertos y cuando dormidos. Hablan de los tótems, para al final utilizarlos como interrogantes.

Al relato le sobrevuela la misma pregunta que a Memento ¿es mejor la cruda realidad o la ficción que inventamos si nosotros la creemos real? La respuesta es más ambigua y parte de una visión más romántica. La culpa y el amor se entrelazan enfermizamente y hasta que no se lidie con uno mismo y se acepten los errores, no podrá alcanzarse la felicidad.

Inception es visualmente apabullante, escenas como las del hotel nos recuerdan que el cine todavía no ha olvidado su capacidad para hacernos soñar. Su banda sonora, de la mano de Hans Zimmer también juega un importante papel, arrastrándonos a ese universo onírico con su potente partitura. Pero su excesiva ambición la hacen fallar en sus flojos secundarios y en una historia de amor que debía haber sido el motor central de la narración y que termina por resultar un tanto descafeinada.

Aún así, esta es una de esas película que hay que ver en cine, para poder dejare arrastrar a ese sueño que ha creado Nolan y sumergirte en el por completo. De vez en cuando, sí que merece gastar los 8 euros que cuesta una entrada.

Pesadilla en Elm Street: El origen

En principio no soy reacio a los remakes de películas de terror. Es posible adaptarlos, actualizándolos a un lenguaje más contemporáneo y con un ritmo más acorde con nuestros tiempos. El amanecer de los muertos o Las colinas tienen ojos son dos buenos ejemplos de esto. E incluso La matanza de texas, que pierde esa suciedad y cercanía en favor de una estilizada fotografía y un mayores dosis de sangre.

Pero estas reimaginaciones no siempre salen bien y tenemos películas mediocres como La última casa a la izquierda o directamente adaptaciones terriblemente aburridas como la revisitación de Viernes 13. Pesadilla en Elm Street encaja en esta última categoría.

Esta especie de precuela/remake olvida todo lo bueno de la saga e intenta cubrir su mediocridad con una pátina de profundidad psicológica sin sentido alguno. Más allá de una nula (y me quedo corto) presentación de los personajes, el desarrollo del film no podía ser más errático y aburrido.

Los personajes protagonistas no interesan al espectador, pero no porque sean planos, sino porque simplemente no se han molestado en presentarlos minimamente. Todo lo que acontece en pantalla le resbala al espectador y está tan mal rodada que ni siquiera las partes de mayor tensión consiguen levantar cualquier tipo de interés.

Las intervenciones de Freddy han perdido toda su personalidad. Su carácter sarcástico y socarrón, sus elaboradas muertes, todas ellas repletas de humor negro y sus momentos de tensión, con sus correspondientes sustos, brillan por su ausencia en este remake. El intento de humanizar (¿?) al asesino no tiene ningún efecto. Y ni siquiera consiguen que resulte más aterrador por ser más real.

Si tuviese que destacar algo, serían las caras televisivas que por allí aparecen, con gente como Connie Britton (Friday Night Lights), Katie Cassidy (Melrose Place, Supernatural) o Thomas Dekker (Las crónicas de Sarah Connor). Por lo demás es una película completamente olvidable en la que no merece gastar ni un euro por verla en cine ( y ni siquiera emplear ancho de banda en descargarla).

Con lo fácil que habría sido mantener el espíritu, dar un poco de cancha a sus personajes protagonistas durante la primera media hora, ir anticipando la aparición de Freddy elevando el suspense y luego, sin perder el ritmo, haber creado un clímax tenso y sanguinario. ¿Parece fácil? Pues la película no se parece a nada de lo que he descrito en este último párrafo.

Suerte que esa lección la llevaba bien aprendida Robert Rodriguez en su remake de Predator. Pero de eso ya hablaremos más adelante.

SPLICE de Vicenzo Natali


La mejor forma de describir la sensación que te deja esta película es la del descarrilamiento de un tren visto a cámara lenta. Me explico, parte de un punto interesante, para poco a poco ir perdiéndose, terminando todo en un desastre ridículo que echa a perder todo lo bueno que podía haber tenido. Splice, que pude ver en primicia en la muestra de cine fantástico organizada por SyFy en Madrid, termina por ser una experiencia muy decepcionante.

Vicenzo Natali, saltó a la fama gracias a su claustrofóbica Cube. Una película muy económica en recursos que conseguía intrigar e inquietar a partes iguales. Algo, que por desgracia no se ha repetido en este, su último film. Adrien Brody y Sarah Polley son los protagonistas, dos científicos que dejan de lado su moral con tal de conseguir avances científicos. En sus intentos de llegar más lejos en sus investigaciones, “darán a luz” a una criatura que adoptarán como hija.

La primera mitad de la película resulta interesante vista como un relato de maternidades frustradas. Esta pareja adicta al trabajo nunca se había visto en la disyuntiva de parar sus vidas para tener un hijo y de repente se les presenta la situación de la manera que menos esperan. Es interesante la reflexión que se puede extraer. Como criar un hijo cuando ambos trabajan y el lugar que cada uno cumple dentro de la estructura familiar.

Por desgracia, en su segunda mitad, Natali parece quedar abducido por las ideas psicoanalistas de Freud y terminamos por ver una traslación demasiado literal del complejo de Edipo. La película hace un amago de transformarse en un remedo de Species, y ojalá lo hubiese conseguido. El resultado por desgracia es tan ridículo, en gran parte por su falta de autoparodia y por la absuruda sucesión de hechos, que es imposible digerir lo que se nos está contando.

Vista con ironía, tiene su gracia. Por desgracia, Splice no es una de esos films autoconscientes y por tanto, todo se derrumba resultando ridículo. Natali ha tropezado estrepitosamente con esta película, de la que apenas se salvan sus actores y en la que lo único destacable, es el diseño del monstruo engendrado artificialmente. Esperemos que acierte más en su próximo proyecto.