THE CHILDREN


Siguiendo en la línea de Los Chicos de Maíz o de la inquietante ¿Quién puede matar a un niño? de Chicho Ibáñez Serrador, nos presentaron en la muestra SyFy esta película de 2008, The Children. Un film de terror, menos divertido de lo que podría parecer y mucho más tenso de lo que esperaba.

El punto de partida es simple y manido. Un fin de semana, varios matrimonios, amigos entre ellos se reunen en la casa de campo de uno, llevando a su hijos con ellos. Los chavales no superan los diez años, excepto una de las chicas, que ya es una adolescente.

Siguiendo las directrices propias del género (que más de una película debería mirarse), primero nos presentan a los adultos, para que luego nos importe minimamente lo que les sucede, a la vez que se nos deja caer que algo no está bien. Cuando finalmente el horror se desata, el director ya nos ha puesto tenso y entramos sin problema en su juego.

Aquí el mal no está encarnado por un temible asesino, sino por la inocente figura de unos dulces niños. Con apariencia de ser incapaces de hacer algún mal, se revelan como seres bastante aterradores. Por un lado por lo sorprendente que resulta su primer ataque y por otro, por la disyuntiva en la que sitúa a los espectadores a la hora de ver a los protagonistas defenderse de los niños.

Ahí es cuando su humor negro destaca más. Reconozco que a esto ayudó la sala de cine, que al verla en la Muestra de cine fantástico de SyFy, los aplausos y vitores no faltaron en los mejores momentos.

Destacaría el manejo de la tensión, el suspense y la sensación de impotencia. También su falta de reparo a la hora de mostrarte la violencia, tanto por parte de los niños, bastante tétrico, como la dirigida hacia ellos.

The Children ofrece hora y media de entretenimiento tenso y con bastante mala baba. Puede parecer poco, pero en este género, eso ya es algo que se puede agradecer. Muchas otras películas habrían caído en la exageración convirtiéndola en una simple comedia gore.