Lo que fue el 2009 (II)

Seguimos con lo que dejó este 2009 y si en la anterior entrega me referí a aquellas series que seguí a ritmo de emisión ahora toca hablar de esas otras que he ido descubriendo a mi ritmo y viendo por mi cuenta.

BABYLON 5
Este ha sido el año en que he descubierto la serie de JM Stracynski. Battlestar Galactica iba a terminar y necesitaba un sustituto en lo que a buena ciencia ficción se refiere. Pese a que cuesta un poco hacerse a ella, ya que los años se le notan y mucho, una vez entré en su universo, quedé totalmente enganchado. Sus personajes y la forma de manejar las líneas argumentales me encantaron. Aún así reconozco que ahora mismo ando un poco atascado en su cuarta temporada después de unos giros en la trama que todavía no sé muy bien como tomarme.

THE SHIELD
Esta serie la seguía al mismo ritmo que The Wire, es decir, una temporada cada mucho tiempo. Hasta que llegué a la tercera, entonces empecé a engancharme y cayeron también la cuarta, la quinta y la sexta. Estoy a la espera de que se edite en dvd su último año para poder finiquitarla. The Shield ha terminado por resultar una serie mucho más sólida de lo que podía parecer y uno de los programas más tensos que he podido disfrutar.

SONS OF ANARCHY
Su primera temporada no la seguí a ritmo de emisión y cuando me puse con ella un día que estaba enfermo no esperaba verme diez capítulos del tirón. Clara heredera de The Shield, esta reescritura de Hamlet me atrapó por la fuerza de sus mujeres. Su segunda temporada ha subido el listón todavía más y nos ha dejado esperando un futuro tercer año todavía más intenso.

PROJECT RUNWAY
Quien me iba a decir a mi que iba a terminar enganchado a un reality sobre diseñadores de moda. El programa presentado por Heidi Klum es muy simple, pero a la vez muy efectivo, muy bien realizado (como todos los realitys americanos) y no se pierden en tonterías. Este programa me abrió la puerta a otros realitys como The Amazing Race que es emocionante como pocos e incluso me animó a ver algo que jamás creí que llegaría a descargarma, Big Brother USA. Su onceava edición me demostró el potencial que puede tener un buen reality show que no se eternice con interminables galas.

LOS SOPRANO
Y como no, he de hacer mención a mi última obsesión del año, L0s Soprano. Esta serie siempre había estado muy arriba en mi lista de series a ver, pero a su vez era la que más pereza me daba, junto a Mad Men (curiosamente otra serie que he empezado). Finalmente me puse con ella y no tardé tanto en engancharme como esperaba, la solidez de sus personajes me atraparon y la consistencia de sus episodios en los que apenas había altibajos me han hecho devorara uno tras otro. En estos momentos me encuentro a mitad de la cuarta temporada y no puedo agradecer más el momento en que me lancé a por ella.

Lo que fue el 2009 (I)


Toca hacer un pequeño repaso a este año seriéfilo. He echado la vista atrás (y ojeado los post de todo este 2009) y aquí os dejo un pequeño mix de lo más destacable:

EL FINAL DE BATTLESTAR GALACTICA
Poco más puedo decir sobre esto. Una de mis series favoritas, que mejor y peor me lo han hecho pasar, finalmente terminó su recorrido. Con un último tramo que me reconcilió de nuevo con la serie y un finale por todo lo alto que me hizo llorar a moco tendido BG cerró su ciclo. Nos dejó episodios buenísimos y otros no tanto, pero el balance final fue muy positivo. Unos meses después llegó la película The Plan, pero reconozco que todavía no la he visto de la pereza que me da. Para mi, la serie terminó en ese estupendo episodio doble (triple) que fue Daybreak.

EL RETORNO DE JOSS WHEDON
Grande fue la sorpresa cuando nos enteramos de que Whedon regresaba a la televisión en el mismo canal que le desgració Firefly ¿Es que este hombre no aprendía? DollHouse, su nueva serie sufrió cambios obligados por la cadena y esto resintió considerablemente la serie, evitando que despegase a tiempo. Las audiencias fueron muy flojas y el resultado decepcionante. Y cuando todos la dábamos por cancelada (incluso Whedon que en su Epitaph One nos contó el final de la serie) van y se la renuevan. Su segunda temporada empezó igual de mediocre, pero sorprendentemente (y justo cuando se la cancelan) despega. Por desgracia ya es demasiado tarde.

LAS CRÓNICAS DE SARAH CONNOR
Esta es otra serie de la que nos hemos tenido que despedir en este 2009 y que le sucedió igual que a Dollhouse, mejoró demasiado tarde. Su segundo año fue superior al primero, se vio en sus guionistas la intención de ofrecer algo más de lo que se esperaba en una serie de este estilo y nos regalaron un buen puñado de episodios muy marcianos. Ya en el tramo final, cuando las audiencias aseguraban su cancelación pisaron el acelerador y nos ofrecieron un último acto espectacular y un cierre que para nada podía adivinar, un final abierto y a la vez cerrado, que concluía la serie de forma satisfactoria.

ANATOMÍA DE GREY
Este fue el año en que me reconcilié con la serie y en el que la abandoné. La quinta temporada pese a algunas tramas que solo se le podían ocurrir a un guionista colocado de LSD, me reenganchó con este culebrón del que ya no esperaba gran cosa. Se consiguió que Meredith dejase de ser insoportable, se nos emocionó con la enfermedad de Izzie, George apenas aparecía y los secundarios tenían tramas interesantes. Por desgracia Shonda Rhimes debe ser una de las guionistas más irregulares de la televisión y el comienzo de la sexta temporada fue tan terrible y aburrido que hice lo impensable (sobre todo después de soportar temporadas como la tercera o la cuarta), dejé de descargar sus episodios. Quien sabe, a lo mejor en verano la recupero.

TORCHWOOD
También este fue el año en que Torchwood se hizo mayor. Con un formato de miniserie y con tan solo cinco episodios esta serie que empezó pésima y fue mejorando, finalmente tocó el cielo. Children of Earth, nombre de esta temporada, fue emocionante, sorprendente y sobre todo, muy oscura. Rusell T. Davies llevó hasta el final las consecuencias de trabajar en Torchwood y nos dejó boquiabiertos durante la semana de su emisión. Escenas como las del gabinete del presidente decidiendo que niños sacrificaban bien merece estar entre lo mejor del año.

GLEE
El 2009 también ha sido el año de Glee y de su Don’t stop believing. Una serie que es una extraña mezcla de géneros que se mantiene en un raro equilibrio y que he terminado disfrutando mucho más de lo que esperaba.

MODERN FAMILY & THE MIDDLE
Dos comedias familiares de las que en principio no esperaba nada y que se han convertido en la sorpresa de la temporada. No son revolucionarias, ni siquiera medianamente originales, pero ambas tienen personajes tan divertidos que hacen que sus 20 minutos se me parezcan 10.

TRUE BLOOD
La segunda temporada ha sido la que ha terminado de dividir a sus espectadores, a mi me convirtió del lado de los fans. Finalmente entendí que esta serie era una gran broma, una serie mala hecha aposta repleta de detalles geniales que confirmaban su intención. True Blood era la serie antigafapasta, emitida curiosamente en el canal más gafapástico, HBO. Protagonistas absurdos, escenas bizarras, orgías, una mitología peculiar y el sur de EEUU. Eso es lo mejor que nos ha dado este verano la televisión por cable.

Hasta aquí la primera parte de este repaso del 2009. Mañana más.

Las más influyentes



Quería evitar una lista de lo mejor de la década en la que escogiese las series únicamente por lo mucho o poco que me gustasen, así que he optado por escoger en vez de aquellas que considero mejores, elegir las que creo que han sido más influyentes en esta década. Diez series que aparecieron en estos diez últimos años (1999 - 2009) gracias a las cuales tenemos la ficción televisiva que actualmente vemos.

10. CSI
Los procedimentales ya existían, pero hasta el momento nunca habían sido tan estilizados. Su fórmula no es que haya creado escuela, es que directamente rellena la programación de la cadena líder en EEUU, CBS. Las reconstrucciones de los asesinatos, las diferentes personalidades de los miembros del equipo, su necesidad de diferenciarse del resto a través del tratamiento de la fotografía y el líder carismático que tire del resto. ¿Hace falta nombrar ejemplos posteriores? Sin Rastro, Caso Abierto, Numbers, Bones, House, NCIS, etc...

9. CARNIVALE
Con esta serie el cine dejó de reservarse las producciones visualmente apabullantes. La dirección artística de Carnivale era de sobresaliente, cuidada al detalle y con una personalidad inconfundible. Su esfuerzo de producción era tan grande que directamente terminó con la serie. Programas como
Roma o Deadwood podrían considerarse como sus claras herederas.

8. A DOS METROS BAJO TIERRA
Un drama familiar nunca fue tan caústico, al menos hasta que llegaron los Fisher y su funeraria. Una serie oscura y dramática a la que le recorría un fino humor negro que ayudaba a sobrellevar su pesimismo. Para ellos la vida era una fuente de decepciones, de momentos felices que apenas duran y de insatisfacción. Al final, como nos vienen a decir en su magistral escena de cierre, todo es un viaje cuyo destino solo puede ser la muerte.

Con
A dos metros bajo tierra se marcón un punto y a parte en lo que se refiere a familias disfuncionales, ya no valía con ser madre separada, sino que tenías que estar completamente jodido y ser incapaz de ser feliz, además de llevar algún negocio peculiar.

7. ARRESTED DEVELOPMENT
Arrested Development revolucionó la comedia y quizás ese fue su problema. A lo mejor ahora habría sido un éxito, pero entonces en el 2003 esta serie sobre una familia de perdedores, vividores y estúpidos triunfó entre la crítica pero no entre el público. Su elevado nivel a la hora de articular gags, chistes y referencias una detrás de otra no ha sido alcanzado. También fue rompedora en su estilo visual, grabada cámara en mano con encuadres y movimientos propios de un documental, que ayudaban a dar realismo al absurdo universo en el que se movían los Bluth.

6. BATTLESTAR GALACTICA
Gracias a esta serie la ciencia ficción volvió a tener reconocimiento crítico. La odisea de los supervivientes al ataque
cylon que buscan en el exilio su hogar fue una serie que intentó rehuir los clichés del género, no teníamos diferentes razas extraterrestres, los personajes no eran maniqueos y a todo el diseño de producción estaba impregnado de un realismo que asemejaban a la nave Galactica más que a la Enterprise a un submarino de la segunda guerra mundial. Rodada con cámara al hombro, tanto las escenas interiores como las batallas espaciales, consiguieron que hasta el público ajeno a este género entrase de lleno con la serie. También fue de las primeras en hablar del 11s y como no, contaba con un elenco de personajes a cada cual más jodido que el anterior, todos ellos con un buen puñados de fantasmas. La influencia de Battlestar Galactica se ha notado mucho en la recién estrenada Stargate Universe.

5. WEEDS
Esta comedia sobre una madre que se dedica a vender marihuana para mantener a su familia tras quedarse viuda creo un modelo de serie que le serviría a un canal, Showtime, para adquirir personalidad y notoriedad. Los ingredientes: una duración entre 20 y 30 minutos, mucho humor negro y mala leche mezclado con una buena ración de drama y un personaje carismático en torno al que gravita el programa.
Weeds mezcló una serie de elementos de forma magistral dando lugar a un programa, que al menos en sus primeras temporadas era divertido, lúcido, sin complejos y muy emocionante. Posteriormente esto ha sido imitado con peor o mejor suerte en series como Californication, United States Of Tara, Nurse Jackie o Hung.

4. THE OFFICE UK
Ricky Gervais utilizó la técnica del mockumentary (falso documental) y la aprovechó al máximo. Aquí ya no se trataba de grabar con la cámara al hombro, sino que los personajes serían conscientes de su presencia y la narración se acompañaría de entrevistas. Pero además utilizaría un humor que no era muy frecuente en las sitcoms, el de la vergüenza ajena. Tras la era de Friends, Frasier o
Will & Grace donde la risa partía de los chistes y referencias, en The Office lo hacía de la incomodidad, de situaciones y personajes que nos situaban en un estado en el que no sabíamos si reirnos o apagar el televisor.

Su éxito cruzó fronteras y tuvo adaptación en EEUU,
The Office USA encontró su personalidad y durante varios años fue la mejor comedia que se emitía. Dos claras herederas serían Extras y Party Down.

3. LOS SOPRANO
Creo que la principal característica de esta serie es su habilidad para construir antihéroes. En Los Soprano casi todos sus personajes son a ratos despreciables, con una moral particular que les permite actuar y moverse en torno a lo que ellos consideran aceptable.
David Chase consiguió que el espectador se enganchase a sus personajes pese a no tener a ningún héroe, ni tramas especialmente adictivas. Tan solo, a través de un guión muy trabajado y unos actores en estado de gracia consiguió que nos fascinase esta familia de mafiosos. The Shield, House o Sons Of Anarchy son tres series que beben mucho de esta idea, de tener personajes moralmente ambiguos o directamente reprobables que obligan constantemente al espectador a plantearse lo que piensa de ellos.

2. MUJERES DESESPERADAS
Primero dejar claro que seguramente esta serie no existiría si HBO no hubiese hecho
Sexo en Nueva York, pero como la serie de Carrie Bradshaw es del 98 no la incluyo en la lista. Con la serie de Marc Cherry llegó el reinado de las mujeres maduras. Hasta el momento cuando una actriz llegaba a los cuarenta ya podía perder la esperanza de encontrar buenos papeles, pero Mujeres Desesperadas demostró que las desventuras de cuatro amas de casa podían convertirse en la serie de más audiencia de la televisión.

Siguiendo el esquema de cuatro amigas muy diferentes, donde cada una viene a ser un arquetipo de ama de casa, se decidió no quedarse en la mera comedia familiar y aderezar el conjunto, además de con un misterio, con un punto de humor negro y desencanto que en su momento fue rompedor. Sus primeros minutos fueron toda una declaración de intenciones con esa aparente feliz ama de casa que se mete un tiro en la sien.

La hipocresía que se esconde en los suburbios americanos volvieron a la pequeña pantalla con gran fuerza gracias a esta serie, (Weeds, The Riches o Breaking Bad). Pero no solo eso, sino que también demostró que una mujer con más de cuarenta años puede tirar perfectamente de una serie, The Closer o Medium son dos buenos ejemplos.

1. PERDIDOS
La influencia de esta serie es doble, por un lado narrativamente con sus flashbacks marcó una nueva forma de narrar televisión. No los inventó, pero les dio una utilidad diferente. De ahí bebieron series como The Nine o la actual
Flashforward. También estaba su reparto coral y multiétnico que luego hemos podido ver en series como Heroes y también sirvió para que las networks se animasen con series de corte más fantástico como fueron Surface o Invasion. Curiosamente todas las que he nombrado han terminado por fracasar, por lo que añade más valor a Perdidos que ha sabido mantenerse pese a dar giros que en otra serie habrían sido tildados de absurdos y desesperados.

Pero si por algo debe encabezar esta lista, y lo dice alguien que abandonó esta serie en su segunda temporada, es porque fue la que abrió la puerta a las series en V.O. Esto de descargarse series a ritmo americano y verlas al día siguiente de su emisión en USA gracias a los subtítulos realizados por fans de la serie se “
popularizó” gracias a Lost. La intriga, el saber que iba a suceder, la necesidad de comentarlo y el retraso de la emisión de TVE llevaron a mucha gente a buscar los nuevos episodios en internet. Esta fue la primera serie y a partir de aquí vendrían el resto (Héroes, Prison Break, Anatomía de Grey, Mujeres Desesperadas).


Hasta aquí llega mi ranking ¿estáis de acuerdo?¿Alguna serie sobra o ha habido algún olvido imperdonable? Vosotros diréis.


PD: La semana pasada Alberto Nahum de Diamantes en Serie me hizo una pequeña entrevista para su sección blogoseries. Aquí podéis leerla.

Empezando con las grandes

Todos tenemos interminables listas de series pendientes de ver. Normalmente cuando leemos muchos blogs siempre hay alguien que comenta una u otra serie y la terminamos apuntando como futurible programa a seguir. Pero hay algunos que han sido recomendados hasta la saciedad, no ya por blogueros sino también por críticos y que vienen avalados por toda una ristra de premios. Estas series las sabemos imprescindibles, pero nunca encontramos el momento de sentarnos a verlas. Eso me pasaba a mi con Los Soprano y con Mad Men.

De la primera se ha dicho que es el mejor programa de la década y para mucha gente es la mejor serie de televisión que han visto. Arrasó en los Emmy, sus actores siempre andaban nominados y siempre figuraba como Mejor Drama. Mad Men ha sido su relevo. Los premios la adoran hasta un nivel enervante en el que parece que no existe otra buena serie en el panorama televisivo acaparando las categorías de guión y realización ella solita.

En ambas su reconocimiento me echó para atrás en vez de animarme a verlas, pero finalmente, tras las insistentes recomendaciones de dos amigos que estaban fascinados por Los Soprano decidí darles la oportunidad que se merecían. Ya había visto algún episodio en La Sexta hará ya unos años, pero no me convenció. Ahora era el momento de ponerme con ella en condiciones, en orden y sin anuncios. ¿Vería esa serie maravillosa de la que todo el mundo hablaba o no entendería a que tanto revuelo?

La serie comienza lenta, no es de estas que te atrapan con un potentísimo piloto o que tiene un personaje protagonista arrebatador. No, de primeras es un programa sin mucho glamour, de corte realista dentro del tema que trata, en el que suceden cosas, pero que tampoco tiene una trama que vaya tirando de la serie. Su punto fuerte son sus personajes, pero de eso me di cuenta más adelante, no son especialmente atractivos, ni es fácil acostumbrarse a ellos, porque como en la vida real, están repletos de claroscuros. Tienen detalles por los que los admiras, pero también muchos otros por los que los desprecias.

Los Soprano la iba disfrutando más conforme avanzaba e iba vislumbrando el microuniverso que David Chase iba creando. Cuando me quise dar cuenta la serie me había arrastrado a su Nueva Jersey un poco deprimente, a sus mafiosos y a sus mujeres horriblemente vestidas. Fue terminar la primera temporada e ir volando a por la segunda. Y al ritmo que voy, mañana hago lo mismo con la tercera.

Con Mad Men ha sido distinto. Decidí ponerme con ella para vencer la manía que le había pillado después de que se lo llevase todo en las últimas ediciones de los Emmy y me encontré con lo que esperaba. Una serie rodada impecablemente, con una dirección artística increíble y unos personajes interesantísimos. Mad Men es una serie en la que lo importante muchas veces está en lo que no se dice, en lo que se afirma con una mirada o en lo que se desvela en un pequeño gesto. Los personajes (al igual que la serie) parecen perfectos, con envidiables vidas en la que tienen todo lo que en principio podrían soñar, pero bajo esa superficie esconden una gran infelicidad.

Mad Men es a su vez un retrato de una época que ya ha pasado, donde el machismo, el tabaco y el alcohol campan a sus anchas. Donde las esposas esperan en casa perfectamente peinadas mientras sus maridos se escabullen con sus amantes arguyendo importantes reuniones con ficticios clientes. La acusan de lenta, pero no estoy para nada de acuerdo, se toma su tiempo en contar lo que quiere, pero para nada resulta aburrida.

Reconozco que no podía haber empezado con dos series más potentes, pero también gracias a ella no solo no voy a echar de menos las que sigo semanalmente, sino que estoy deseando que se vayan de una vez al descanso navideño. Ahora mismo solo estoy para Tony Soprano y para Don Drapper. Bueno y para Angela Channing en su Falcon Crest, pero creo que eso lo dejo para otro post, que ahí nos movemos a otro nivel.

Es solo el principio

Decidí esperarme hasta que hubiésemos visto estos cuatro primeros episodios de V para pronunciarme sobre la serie. Ya tenemos experiencia a estas alturas con pilotos que venden el oro y el moro y que luego se quedan en nada y también de casos contrarios, en los que una pobre presentación no hace justicia a la serie que después se desarrollará. Aunque finalmente con V no se ha dado ninguno de los dos casos.

Su piloto era resultón, con unos diez minutos iniciales herederos de Independence Day y una explicación rápida de todo lo que iba a contar la serie. A estas alturas saber que los visitantes eran lagartos no iba a suponer ninguna sorpresa, por lo que cuanto antes nos contasen que los extraterrestres eran malos y que iba a haber una resistencia, antes podrían entrar en materia.

El problema ha venido que en sus siguientes episodios la serie no ha remontado, sino que más bien ha aburrido, siguiendo peligrosamente el camino marcado por Flashforward. Tiene personajes poco interesantes, demasiado tópicos y sin garra alguna, llegando a ser algunos de ellos, incluso irritantes (ese chaval adolescente).

Pero a esto hay que sumarle esa petición que nos hacen los guionistas, demasiado pronto, de que nos creamos lo que nos cuentan. De que pasemos por alto algunos detalles que chirrían demasiado: la llegada de los Visitantes se produce con mucha facilidad, todo sucede muy rápido y sin apenas problemas. Esto se puede entender por la necesidad de poner todas las cartas sobre la mesa en sus cuarenta primeros minutos. Pero esa ausencia total de las altas esferas políticas no me encaja. En una historia de este tipo es algo fundamental. ¿Cómo afrontaría el poder político esta situación. Como trataría con esta especie de superseñores al más puro estilo El fin de la inocencia de Arthur C. Clarke.

Cuando en una serie quieres hablar sobre el poder de la devoción, de la manipulación de los medios y de la corrupción no puedes olvidarte de los políticos. No tiene sentido. Entiendo la elección de personajes como la agente del FBI, el adolescente o el lagarto de la resistencia. E incluso el cura que ha estado en Iraq, ya que últimamente parece que es un personaje que no puede faltar en ninguna serie que se precie de serlo. Pero si me incluyes a un periodista para hablarme de los medios ¿por qué no a un político?

Esta es mi principal queja respecto a lo poco que llevamos visto de la serie hasta ahora. Le falta complejidad y profundidad a la situación planteada, lo que podía haber sido una revisión como la que se hizo de Galactica se ha quedado a medio camino. También es cierto que a mi no me ha decepcionado, pero porque tras las noticias que nos llegaban de su rodaje, de sus parones y de sus cambios de showrunners, la cosa no se anunciaba muy brillante.

También reconozco que el cuarto episodio me gustó un poco más. Finalmente entran un poco en todo el tema de la resistencia con esa Quinta Columna y tocan la figura de Anna y el porque de la devoción que siente su gente hacia ella. Ambos, temas muy interesantes que esperemos que desarrollen adecuadamente en el segundo tramo de la temporada, dentro de unos cuantos meses.

El cuarto capítulo, titulado It’s only the beggining parecía decirnos que eso era solo la presentación. Se puede entender como una especie de miniserie que nos presenta toda la situación y que realmente, hasta que la serie no regrese no veremos del todo hacia donde quieren tirar. Han dejado caer algunas ideas interesantes, más allá de ese cliffhanger facilón, esperemos que con el cambio de showrunner se arriesguen más creativamente, y finalmente V sea esa serie interesante que por ahora lejos está de ser.