10 razones para ver Sons Of Anarchy

Con motivo del estreno de la nueva temporada de Sons Of Anarchy el próximo 8 de Septiembre, voy a intentar animar a aquellos que no se han puesto con esta serie sobre una banda de moteros, a que la echen un vistazo. Aquí van diez razones:
  1. Gemma Teller. Posiblemente el mejor personaje femenino de la pasada temporada y también la mejor interpretación, pese a que haya sido ignorada en los diferentes premios. Katey Sagal se mete en el papel de una mujer dura, matriarca de un clan, que hará todo lo posible porque este se mantenga unido. Cada vez que ella aparece en pantalla el resto deja de importar.
  2. Sons Of Anarchy es toda una tragedia shakesperiana. Una especie de Hamlet en el que Dinamarca es sustituida por un pueblo de la América profunda y en el que los príncipes y reyes se mueven en motos y donde la lealtades están tatuadas en las espaldas de quienes lo merecen.
  3. Kurt Sutter. Uno de los productores ejecutivos de The Shield. Quienes la hayan visto le conocerán porque interpreta a un peligroso mafioso armenio en el tramo final de la tercera temporada. En cierto modo esta serie puede considerarse sucesora del tono del policiaco de Shawn Ryan, aunque su protagonista, Jax, sea lo apuesto a Vic Mackey, un delincuente que quiere cambiar la forma en la que funciona el club que lidera.
  4. Ron Perlman interpretando a Clay. Es capaz de aparecer en pantalla junto a Katey Sagal y no quedar eclipsado. Mano derecha del difunto padre del protagonista, ahora se acuesta con Gemma Su visión de la dirección que debe tomar el club es distinta a la de Jax y esto solo puede causar problemas.
  5. El plantel de secundarios están a la altura de la historia y son perfectamente diferenciables. Desde el resto de miembros de la banda de moteros, como sus mujeres, ya sean novias o esposas o las fuerzas de la ley que les persiguen. Todos tienen su personalidad y ayudan a que el show sea más compacto.
  6. El ritmo de la serie, si bien los primeros episodios no están mal, conforme se va avanzando en la temporada uno se va enganchando cada vez más. En cuanto se va conociendo a mejor a los personajes la serie se pone cada vez más interesante y hacia la mitad de la temporada ya no querrás parar. Yo me vi diez episodios seguidos del vicio que tenía.
  7. La temática puede echar un poco para atrás ¿Qué me va a interesar de una serie sobre una pandilla de moteros? os preguntaréis. La respuesta está en que en el fondo la serie no va sobre eso. Es una historia sobre la familia, sobre los secretos que hay, sobre los amores, las alegrías y los sacrificios que hay que hacer, pero también sobre las decepciones y las traiciones de aquellos en quien confiaste. Sí, también hay contrabando, enfrentamientos entre bandas y demás, pero en ningún momento Sons Of Anarchy se limita a eso.
  8. La primera temporada son solo 13 episodios, por lo que no cuesta mucho ponerse al día. No estamos hablando de un Ala Oeste con 7 temporadas de veintipico capítulos cada una. Con que os pongáis, en cuatro tardes os la habéis ventilado y estáis preparados para el estreno de los nuevos episodios.
  9. Muchos la consideran el mejor estreno de la temporada pasada. La serie tiene calidad y lo que es mejor, da la sensación de que lo que hemos visto hasta ahora es tan solo la base para una historia que puede ir mejorando todavía más en las futuras temporadas.
  10. Está Katey Sagal interpretando a Gemma Teller. Ya sé que está repetido. Pero es que esta razón vale por dos. De verdad.

Si queréis saber un poco más sobre esta serie, os remito a este post que escribí hace unos meses al terminar de ver la primera temporada. Espero haberos convencido, o al menos haberos picado el gusanillo para que le echéis un vistazo aunque sea solo al capítulo piloto. Empezad por ahí, que puede que sin daros cuenta terminéis siendo un miembro más de estos Hijos de la Anarquía.

Tv on the streets (I)

Una de las cosas buenas de estar por Nueva York en estas fechas es que coincido con todos los estrenos de la nueva temporada. Lo que implica dos cosas, voy a poder ver casi todas las premieres, al menos aquellas que se estrenen en Septiembre) y lo que es mejor, voy a ver la ciudad inundada de publicidad de series.


En verano predominaron los anuncios de Dark Blue, otra nueva serie salida de la factoria Bruckheimer, la cual tenía incluso un tren completamente empapelado con publicidad (la línea que une Times Square con Grand Central) y las dos apuestas fuertes de Showtime: Weeds y Nurse Jackie. También me encontre con anuncios de Hung y del que ha sido el estreno más fuerte del verano de la BBC America: Torchwood. Vamos, que se notaba que el verano es la época de bajo consumo televisivo.


Pero estas últimsa semana he comenzado a notar que se van calentando los motores para todos los nuevos estrenos que están por llegar. CW ha apostado fuerte y ha sido de las primeras en comenzar sus campañas, algo lógico, porque también será la primera que estrene sus series. Melrose Place y Vampires Diaries son sus dos grandes apuestas y se pueden ver anunciadas en un gran número de paradas de metro y vallas. Con Melrose Place puede que tengan suerte, nunca se sabe, pero Vampire Diaries tiene una pinta horrible. Muchísimo peor que True Blood ¿le funcionará a la cadena? Los vampiros de True Blood están dando muchas alegrías a la HBO y no olvidemos que fue Buffy la que puso en el mapa al por entonces nuevo WB ¿Podrán estos vampiros adolescentes levantar las audiencias de un canal que todavía no ha conseguido despegar?


La otra cadena que también está inundando las calles es la CBS. Esto me resulta más curioso, ya que muchas de sus series no se estrenan hasta dentro de un mes o incluso más y uno ya no para de verlas en todos los lados. Se pueden encontrar muchos anuncios de Three Rivers, de NCIS Los Ángeles (sin comentarios) y sobre todo de la nueva serie de Julianna Marguiles, The Good Wife. Reconozco que de tanto ver los carteles ha despertado mi curiosidad y como mínimo creo que le daré una oportunidad al episodio piloto. Pero no contentos con ello, parece ser que la CBS va a dar a conocer sus estrenos en la Entertainment Weekly de dentro de dos semanas de una forma muy novedosa: la revista incluirá una pequeña pantalla en la que se podrán ver las promos de sus series. Será una edición limitada, pero intentaré hacerme con alguna.


FOX por su parte también ha empezado la promoción, volcándose en sus dos apuestas, Fringe y sobre todo Glee. De esta última no han parado desde su estreno en Mayo. Además de las paradas de autobuses, vallas y demás, los actores se han estado recorriendo diferentes ciudades de USA, firmando autógrafos, cantando y haciendo pequeños pases del segundo episodio. Se nota que la cadena tiene muchas esperanzas puestas en esta serie. También han colgado en iTunes algunos vídeos gratuitos y en su página web han organizado un sorteo para ir a Los Angeles y conocer al cast de la serie. Es curioso ver como están promocionando la serie como si de un éxito se tratase, cuando tan solo hemos visto un único episodio. ¿Se pegarán un batacazo?


Os dejo algunas fotillos de los diferentes anuncios que me fui encontrando por la calle. Están tomadas con la cámara del iPhone, por lo que tampoco esperéis gran cosa. Conforme vaya viendo más publicidad la iré recopilando y ya os haré otro post más adelante, que todavía falta por ver como promociona la ABC su gran estreno, Flashforward o si NBC va a anunciar algo más que a Jay Leno.




























District 9: A medio camino

Sin spoilers

La semana pasada tuve la oportunidad de ver esta curiosa película. Estaba anunciada por todo Nueva York y el trailer
prometía al menos algo diferente en lo que se refiere a historias sobre naves extraterrestres que llegan a la Tierra. Su sinopsis rápida y sin spoilers vendría a decir que un buen día una enorme nave espacial hace su aparición sobre el cielo de Johannesburgo, pero en contra de lo que todo el mundo espera, no sucede nada extraordinario. Como la incertidumbre es casi insoportable envían a unas personas al interior de la nave y allí encuentran a unos seres extraterrestres hacinados en el lugar y sin ninguna intención hostil aparente. Se decidirá bajar a estas criaturas y se les habilitará un lugar para que se asienten, una especie de campo de refugiados en el centro de Johannesburgo, el llamado Distrito 9. Cuando la película comienza, han pasado 20 años de todo esto y los habitantes de la ciudad están cansados de convivir con los alienígenas, a los que ven como unos delincuentes, fuente de problemas y enfermedades. Por ello se decide trasladarlos a una nueva zona, pero no será tarea fácil. De ello se encargará un pobre funcionario, que tendrá que adentrarse en el distrito e ir llamando puerta por puerta a los extraterrestres para convencerles que se muden.

La película está contada como si de un documental se tratara. No solo por el uso de la cámara en mano, sino también por las continuas entrevistas y la forma de ir recapitulando la historia. Durante la primera mitad parece que asistimos a un programa informativo sobre el Distrito 9 y todas sus consecuencias. Y aquí radica el principal problema que le he visto al film, que viene a ser dos películas en una. Por un lado encontramos una historia de ciencia ficción inteligente y nada escapista y por otro un despliegue de acción y efectos especiales que desluce lo conseguido hasta el momento. Si ambas estilos se combinasen no habría problema, pero no sucede así. Para entendernos,
comienza con un tono cercano al de Hijos de los hombres y concluye como si de un Transformers más se tratara.

Durante la primera mitad de la película seguimos al encargado de mover el Distrito 9 de ubicación a la vez que vamos viendo diversas entrevistas que nos van dando una idea de la situación 20 años después de que llegase esa misteriosa nave espacial. Aquí la película es bastante pesimista y oscura, pero a través de analogías y metáforas se nos habla sobre temas como la pobreza o la xenofobia. Los apuntes cómicos y lo curioso de lo que se nos cuenta,
hacen llevaderos sus primeros cuarenta minutos, aunque no paremos de preguntarnos cuál es el camino que va a tomar la historia.

Cuando finalmente lo descubrimos, la película deja de lado todo el análisis social y se transforma en un film de acción muchísimo más convencional, con sus héroes, sus malos malvados, sus sacrificios y demás. Esto
diluye el impacto de Distrito 9 y hace que finalmente no sea más que una película curiosa, una historia de ciencia ficción contada de forma un poco peculiar. En la que además, sus pocos personajes no pasan de ser meras caricaturas al servicio de la historia.

Lo que sí que hay que decir es que
los efectos especiales están muy conseguidos y pese a que en algunos momentos canten un poco, hay que reconocer que han hecho un buen trabajo y consiguen hacerte creer que estás viendo un documental sobre esos alienígenas asentados en el Distrito 9. Además tiene algunos toques estupendos, como el hecho de que la nave no se aparezca en el cielo de Nueva York, como suele ocurrir, sino en una ciudad como Johannesburgo, o la forma en la que han terminado viviendo los extraterrestres.

Por lo demás y para no entrar en
spoilers, porque creo que todavía no se ha estrenado en España, decir que os la recomiendo con reservas. Parte de una premisa muy interesante que no termina de aprovechar, pese a su potencial. Y quizás eso fue lo que más rabia me dio. Como optaron por virar la historia hacia un tono más inofensivo, cuando de ahí podía haber salido un discurso, cuanto menos, incómodo.

Aquí os dejo el trailer.


Extreme Makeover Blog Edition

Esto es lo que he hecho con el blog. Le he dado un lavado de cara completo y lo he preparado para la temporada de series que está a punto de empezar. A diferencia de otras veces, la plantilla ha funcionado bastante bien a la primera y pese a algunos problemillas que me ha dado (y me está dando), el cambio lo he llevado a cabo con menos quebraderos de cabeza que de costumbre. Eso sí, a lo tonto me han dado las cinco de la madrugada.

Aún tengo que solucionar algunas cosillas, pero este va a ser basicamente el blog para los próximos doce meses ¿Qué os parece?

11 maneras de disfrutar de True Blood

Por lo que leo, a muchos de los que visteis la primera temporada de True Blood y no os convenció, este segundo año os está gustando todavía menos. El problema está quizás en las expectativas, la serie de Allan Ball no busca recrear un ambiente y un universo, como por ejemplo el de Anne Rice, con su atormentado Louise o su incansable Lestat. Sino que es más cercana a esas sesiones grindhouse de películas de serie b, divertidas por lo malas que resultaban.

La grandeza y por lo que me lo paso tan bien con esta serie y le perdono deslices como su aburrido comienzo de temporada, es por su atrevimiento. Por ser tan bizarra en su forma en un canal que se jacta de calidad y buen hacer. True Blood puede llegar a ser vergonzosa, pero lo es con conocimiento de causa y explotándolo al máximo. Se mueven en una línea más compleja de lo que a primera vista aparenta, lidiando con situaciones terriblemente absurdas y personajes abofeteables, pero aún así, consiguen que semana a semana la gente continúe pegada a la pantalla.

Ese complejo equilibrio en el que a una secuencia de más acción le sigue otra ridícula, otra interesante e incluso otra emocionante, es muy difícil de conseguir, pero por algo tiene detrás a Allan Ball. Este guionista fue capaz de mezclar situaciones extravagantes y cómicas en un drama tan mayúsculo como fue A dos metros bajo tierra. Mientras no se le vaya la mano con True Blood, tenemos diversión para rato.

El otro punto de controversia es Sookie. Allan Ball escogió adaptar una serie de novelas que eran una especie de Crepúsculo para adultos, novela rosa para mujeres protagonizada por una heroína que consigue al vampiro (y según se rumorea, no solo se conformará con Bill). Como tal, es un personaje bastante absurdo, sin gran profundidad cuyo único objetivo es que las lectoras se identifiquen con él y sueñen con que les suceda cosas parecidas trabajando como camareras.

Allan Ball tenía dos opciones, o mejorar el personaje o caricaturizarlo hasta el extremo. Y es eso último lo que ha hecho. Esas carreras descalza por el cementerio, esos polvos tras morirse su abuela (por favor, que pasa más pena cuando se le muere el gato) nos indicaba que estábamos ante un personaje que no se podía tomar en serio. Por si no nos quedaba claro, esta temporada lo ha enfatizado todavía más con algunos de los peinados y vestidos más absurdos que recuerdo.

True Blood es una parodia, una serie que se ríe de si misma, que coge los tópicos y los lleva hasta el límite (sino que explicación tienen esos colmillos que parecen comprados en la tienda de golosinas y que les impiden vocalizar), que disfruta con metáforas poco sutiles (esa Jessica) y que en el fondo es una gran broma que mucha gente se ha tomado en serio.

Por ello, si quieres disfrutar de True Blood, te recomiendo estas once cosas:
  1. Verla en compañía: no hay nada mejor, así la puedes criticar y despellejar al momento.
  2. Verla con palomitas: Que mejor que tirarle palomitas a la televisión cada vez que Sookie aparece en pantalla.
  3. No esperar un “ya mejorará”: la serie es lo que has visto, acéptalo. No se transformará de golpe en un sesudo drama que divague sobre el racismo, la homosexualidad ni demás.
  4. Permanece atento a los detalles, a momentos puntuales y a salidas de tono que no podrías ver en otra serie. Son la seña de identidad de True Blood.
  5. Cada vez que Sookie aparezca en pantalla desahógate, grítale lo absurda que es. Te quedarás mucho más relajado.
  6. Disfruta del sexo de la serie: ver orgías multitudinarias de vez en cuando no está mal. Es tele por cable, por lo que además, en vez de guarros, podemos dárnoslas de gafapastas.
  7. Alégrate con Eric
  8. Jason es tonto. Acéptalo y quiérelo como es. Resulta mucho más divertido.
  9. Compara a Bill con Eric, sobre todo en las escenas que salen juntos. El uno, alto, guapo y con presencia, el otro canijo, soso y feo (y encima sale con la Paquin)
  10. Aprovecha un elenco de actores en estado de gracia: Sam no puede ser más adorable, Jessica más adolescente, Marianne más peligrosa, Daphne más pizpireta, Bill y Sookie no pueden tener menos química, ni Tara ser más vulnerable. Además el resto de secundarios aportan la gota que redondea la fórmula: la tonta de Arlenne, la perfecta mujer del predicador de la iglesia o el borrachuzo del policía. Todo un plantel de personajes que hacen de True Blood lo que es.
  11. Y sobre todo, y como nos recuerda Thurnext, es una comedia, NO TE LA TOMES EN SERIO.