Una de las tendencias que han seguido en los últimos años diversas comedias ha sido buscar un tipo de humor diferente al que se estaba haciendo en ese momento en televisión. Ya no solo formalmente, rehuyendo de la realización en directo y multicámara, sino también a la hora de enfocarlas. Clásicos como Friends, Cheers o Will & Grace ya no eran utilizados como ejemplo y se tiraba más en la dirección marcada por comedias como Malcolm in the middle o Arrested Development. Pero quizás, la que terminó por marcar la diferencia fue The Office, primero en su versión inglesa y posteriormente en su adaptación americana.
El tipo de humor que destilaba no estaba basado en el chiste, ni en el diálogo ingenioso y la réplica rápida. Aquí lo que se buscaba era incomodar al espectador, conseguir que a la vez que se riese a carcajadas sintiese la sensación de tierra trágame. Los personajes no caen simpáticos en principio, ya sea porque son estúpidos, cargantes o insoportables. Pero la gran pericia del guionista está en conseguir, que pese a ello, empaticemos con estos protagonistas y que suframos cuando haga el ridículo, ya sea porque no puedan evitarlo o porque ni siquiera se den cuenta, lo que es casi peor.
Dentro de este tipo de comedia, cuyos mejores exponentes son Extras y The Office, se ha estrenado una nueva serie, Party Down. Este nuevo proyecto de Rob Thomas, responsable de Veronica Mars (que por cierto, esta temporada está muy ocupado) sigue a un grupo de personas que trabajan en una empresa de catering. Todos y cada uno de ellos son unos fracasados, son gente que no ha conseguido cumplir su sueño y mientras, malgastan su vida sobreviviendo y trabajando como camareros. Como suele ser en estas comedias, los personajes no caen bien de primeras, entre el que es un creído, el que es un estúpido, el que ha aceptado que es un fracasado y el que ni siquiera se da cuenta, Party Down nos presenta un panorama de personajes bastante tristes.
Si a esto le sumamos los entornos en los que se mueven a la hora de trabajar y la mirada tan dura sarcástica que tiene la propia serie, uno llega a dudar por momentos de que esto realmente se trate de una comedia. Si no fuese por algunas secuencias bastante absurdas y por la forma en que se resuelven muchas situaciones, uno no sabría si reírse o directamente apagar el ordenador y dedicar el tiempo a cosas un poco más alegres. Party Down por ahora no mira con cariño a sus personajes, como si lo hace The Office, sino que es más bien cruel, todos ellos son unos perdedores, pero eso no los hace más simpáticos, sino más mezquinos, tontos y acabados. Puede que haya alguno un poco más entrañable, pero al menos en los tres primeros capítulos no nos piden que los queramos pese a sus deficiencias, sino que te rías de lo patéticos que son. Lo peor es cuando te das cuenta de que puedes reconocer muchas de sus actitudes, entonces, es cuando ya pierde la gracia.
Leyendo esto uno se pregunta entonces si realmente merece la pena echarle un vistazo a esta serie. Creo que sí. Es cierto que no tiene muchos momentos de carcajadas, pero no porque no sea buena, sino porque muchas de las situaciones te hielan la sonrisa o directamente hacen que te tengas que tapar los ojos para no ser testigo del desastre que se está desencadenando. Los actores están muy bien en sus papeles y además tiene el componente extra de ver pasar a diversos intérpretes que han participado en Veronica Mars: en el piloto estaba Keith Mars y en el segundo Jason Dohring. Además, parece ser que para la season finale estará dando vueltas por allí Kristen Bell. ¿Acaso esa no es suficiente razón para darle una oportunidada?
Party Down es una serie que puede resultar un poco difícil al principio. Su tono caustico, sus situaciones forzadas hasta el límite y la estupidez de sus personajes no la hacen una comedia al uso. Pero creo que se puede sacar algo bueno de ahí, que con el tiempo uno puede llegar a hacerse a los diferentes protagonistas y a su dura mirada de la sociedad. Creo, que curiosamente y de forma inesperada, esta se ha convertido en mi nueva comedia de estreno, por encima de la marciana Better Off Ted o la decepcionante Parks and Recreation. Esperemos que mantenga el nivel y mejore y que estos primeros episodios no hayan sido solo un espejismo.










