En 1845 los buques HSM Terror y HSM Erebus parten dirección al polo Norte, comandados por Sir John Franklin. Su misión, encontrar una vía navegable entre el Atlántico y el Pacífico por el norte del continente americano. Por desgracia, esta expedición nunca conseguirá alcanzar su objetivo y ambas tripulaciones desaparecerán sin que se las vuelva a ver. Estos hechos reales son los que han servido de base para la novela de Dan Simmons, El Terror.Este autor, es conocido principalmente por su novela Hyperion y su continuación (actualmente recopilados en un tomo con el nombre de Los cantos de Hyperion) de la que hablé aquí. Pese a que estas son novelas de ciencia ficción, también ha tocado otros géneros. Y se puede decir, que El Terror, es una novela mucho más redonda, que aquella que le dio a conocer.
En ella, se narran las vicisitudes de los tripulantes de esta expedición una vez que se quedan varados en el hielo. En principio, los barcos estaban preparados para aguantar años en esta condición, tanto por las toneladas de carbón que mantenía un funcionamiento una calefacción que evitaba que los marineros se congelasen en el barco, como por las toneladas de comida de las que disponían, envasadas al vacío en latas. Lo que en principio es un contratiempo que les obligará a pasar un invierno en el hielo, a la espera de que el deshielo de la primavera vuelva a liberar sus barcos, pronto se convertirá una pesadilla.
Los problemas comenzarán, cuando ese verano sea especialmente frío y les obligue a estar otro año más encallados en la banquisa de hielo. Pronto tendrán que hacer frente a unas latas de comida en mal estado, al temor de contraer el escorbuto, enfermedad mortífera que se da en los marineros que deben sobrevivir en estas condiciones o a los temores de un posible motín. Y lo que es peor, a una misteriosa criatura que les acecha en el hielo y que sistemáticamente les va eliminando sin apenas descanso.
La novela está estructurada en capítulos no muy largos centrados en los diferentes personajes. Cada episodio se ve desde el punto de vista de un personaje. Además, sobre todo en la primera mitad, estos capítulos están desordenados cronológicamente y el lector tiene que ir estructurándolos en su cabeza. Desde los diferentes puntos de vista de personajes como Crozier, el capitán del HSM Terror o Goodsir, médico de la tripulación, iremos siguiéndoles en su estancia en el hielo. Una inmensa extensión que se convertirá en un infierno, donde la oscuridad, las tormentas eléctricas y las temperaturas extremas les arrastrarán hasta el límite.
Una de las grandes cualidades de esta novela es la de transportarte vívidamente hasta esos barcos. Gracias a una descripción minuciosa de la situación y de las condiciones en las que se encuentran, el lector es arrastrado junto a los personajes a esos escenarios congelados. Parece una tontería, pero uno llega a sentir el frío, la sensación de que es imposible volver a recuperar el calor. Dan Simmons consigue que sea fácil imaginarse lo que se debe de sentir en esa expedición, esa ropa constantemente mojada, esos marineros que llevan semanas y meses sin cambiarse, ese miedo al escorbuto, las debilidades propias de una mala alimentación. Pero sobre todo, la desesperación. Esa esperanza que pronto se va desvaneciendo, ese sentimiento ominoso de estar en un purgatorio helado del que no hay salida.
Todo esto aderezado con el miedo. El miedo a que el barco en el que viven termine destruido bajo la fuerza del hielo, el miedo a que las reservas de comida se terminen y tengan que enfrentarse a una situación más difícil. Y sobre todo, el miedo a esa criatura que les acecha en el hielo. Esto es uno de los elementos más polémicos de la novela y que en principio descoloca un poco. Cuando comienzas a leer El Terror, lo ves como una novela histórica y la inclusión de esta criatura con tintes sobrenaturales chirría un poco. Pero una vez te acostumbras, hay que reconocer que cumple con la función de agilizar las tramas y de añadir un toque extra de tensión. Aún así, como suele ocurrir en este tipo de historias, la conclusión final viene a decir, que los peores monstruos no son los que se esconden fuera, entre la nieve, sino los que están dentro de nosotros mismos.
El terror de Dan Simmons es una novela extensa, cuenta con unas 750 páginas, pero mantiene el interés muy bien, lo que tiene mucho mérito. Es la historia de un grupo de personas perdidas en el hielo y como tal es emocionante, vibrante, pero también, dolorosa, triste y sobre todo, desoladora. La novela no escatima en detalles y tiene momentos bastante duros, sobre todo aquellos en los que te describe con todo lujo de detalles los estragos que va haciendo el escorbuto entre la tripulación o las diferentes operaciones a las que se enfrenta el doctor Goodsir.
Por lo tanto, os la recomiendo si queréis leer un relato que mezcla la recreación histórica con una ficción bastante aterradora. Si queréis sentir lo que es el frío, el cansancio y el terror en medio de la nada. Si queréis seguir a un grupo de marineros que son obligados a llegar hasta el límite de su resistencia con tal de sobrevivir. Y sobre todo, si queréis leer una buena novela, echadle un vistazo.

























