EL TERROR de Dan Simmons

En 1845 los buques HSM Terror y HSM Erebus parten dirección al polo Norte, comandados por Sir John Franklin. Su misión, encontrar una vía navegable entre el Atlántico y el Pacífico por el norte del continente americano. Por desgracia, esta expedición nunca conseguirá alcanzar su objetivo y ambas tripulaciones desaparecerán sin que se las vuelva a ver. Estos hechos reales son los que han servido de base para la novela de Dan Simmons, El Terror.

Este autor, es conocido principalmente por su novela Hyperion y su continuación (actualmente recopilados en un tomo con el nombre de Los cantos de Hyperion) de la que hablé aquí. Pese a que estas son novelas de ciencia ficción, también ha tocado otros géneros. Y se puede decir, que El Terror, es una novela mucho más redonda, que aquella que le dio a conocer.

En ella, se narran las vicisitudes de los tripulantes de esta expedición una vez que se quedan varados en el hielo. En principio, los barcos estaban preparados para aguantar años en esta condición, tanto por las toneladas de carbón que mantenía un funcionamiento una calefacción que evitaba que los marineros se congelasen en el barco, como por las toneladas de comida de las que disponían, envasadas al vacío en latas. Lo que en principio es un contratiempo que les obligará a pasar un invierno en el hielo, a la espera de que el deshielo de la primavera vuelva a liberar sus barcos, pronto se convertirá una pesadilla.

Los problemas comenzarán, cuando ese verano sea especialmente frío y les obligue a estar otro año más encallados en la banquisa de hielo. Pronto tendrán que hacer frente a unas latas de comida en mal estado, al temor de contraer el escorbuto, enfermedad mortífera que se da en los marineros que deben sobrevivir en estas condiciones o a los temores de un posible motín. Y lo que es peor, a una misteriosa criatura que les acecha en el hielo y que sistemáticamente les va eliminando sin apenas descanso.

La novela está estructurada en capítulos no muy largos centrados en los diferentes personajes. Cada episodio se ve desde el punto de vista de un personaje. Además, sobre todo en la primera mitad, estos capítulos están desordenados cronológicamente y el lector tiene que ir estructurándolos en su cabeza. Desde los diferentes puntos de vista de personajes como Crozier, el capitán del HSM Terror o Goodsir, médico de la tripulación, iremos siguiéndoles en su estancia en el hielo. Una inmensa extensión que se convertirá en un infierno, donde la oscuridad, las tormentas eléctricas y las temperaturas extremas les arrastrarán hasta el límite.

Una de las grandes cualidades de esta novela es la de transportarte vívidamente hasta esos barcos. Gracias a una descripción minuciosa de la situación y de las condiciones en las que se encuentran, el lector es arrastrado junto a los personajes a esos escenarios congelados. Parece una tontería, pero uno llega a sentir el frío, la sensación de que es imposible volver a recuperar el calor. Dan Simmons consigue que sea fácil imaginarse lo que se debe de sentir en esa expedición, esa ropa constantemente mojada, esos marineros que llevan semanas y meses sin cambiarse, ese miedo al escorbuto, las debilidades propias de una mala alimentación. Pero sobre todo, la desesperación. Esa esperanza que pronto se va desvaneciendo, ese sentimiento ominoso de estar en un purgatorio helado del que no hay salida.

Todo esto aderezado con el miedo. El miedo a que el barco en el que viven termine destruido bajo la fuerza del hielo, el miedo a que las reservas de comida se terminen y tengan que enfrentarse a una situación más difícil. Y sobre todo, el miedo a esa criatura que les acecha en el hielo. Esto es uno de los elementos más polémicos de la novela y que en principio descoloca un poco. Cuando comienzas a leer El Terror, lo ves como una novela histórica y la inclusión de esta criatura con tintes sobrenaturales chirría un poco. Pero una vez te acostumbras, hay que reconocer que cumple con la función de agilizar las tramas y de añadir un toque extra de tensión. Aún así, como suele ocurrir en este tipo de historias, la conclusión final viene a decir, que los peores monstruos no son los que se esconden fuera, entre la nieve, sino los que están dentro de nosotros mismos.

El terror de Dan Simmons es una novela extensa, cuenta con unas 750 páginas, pero mantiene el interés muy bien, lo que tiene mucho mérito. Es la historia de un grupo de personas perdidas en el hielo y como tal es emocionante, vibrante, pero también, dolorosa, triste y sobre todo, desoladora. La novela no escatima en detalles y tiene momentos bastante duros, sobre todo aquellos en los que te describe con todo lujo de detalles los estragos que va haciendo el escorbuto entre la tripulación o las diferentes operaciones a las que se enfrenta el doctor Goodsir.

Por lo tanto, os la recomiendo si queréis leer un relato que mezcla la recreación histórica con una ficción bastante aterradora. Si queréis sentir lo que es el frío, el cansancio y el terror en medio de la nada. Si queréis seguir a un grupo de marineros que son obligados a llegar hasta el límite de su resistencia con tal de sobrevivir. Y sobre todo, si queréis leer una buena novela, echadle un vistazo.

Retomando series

Ponerse al día con las series es a veces una tarea difícil, sobre todo cuando llevas un mes de retraso. Babylon 5 me ha tenido absorto y no me apetecía ver otra cosa (excepto Damages, pero porque mi madre se había enganchado), así a lo tonto he ido acumulando capítulos sin apenas darme cuenta. En principio no me preocupé debido al parón que sufrieron las series a principio de Febrero, pero cuando el sábado puse el TED en marcha, la lista de descargas llegó a los 50 episodios distintos.

Visto esto he decidido que tengo que organizarme mejor e ir viendo siguiendo una pequeña lista de prioridades. Quizás de las series que sigo, la única que ya llevo al día es Dollhouse. Reconozco que al principio no me convencía especialmente, pero tras el sexto la cosa ha cambiado. El 1x07 ha seguido por el buen camino y pese a que me ha dejado sentimientos encontrados, puedo decir que se ha notado ese salto que se dio en el capítulo anterior.

Con las comedias también intentaré ponerme al día rapidamente. 30 Rock, The Office y Como conocí a vuestra madre me alegran la tarde. Además, al durar 20 minutos uno las ve en un suspiro. Aunque he de reconocer que los últimos episodios de la serie de Tina Fey y de Steve Carrell me han parecido bastante flojos (el de los Henderson y el del día de San Valentín).

De las series de 40 minutos intentaré ponerme rapidamente al día con Anatomía de Grey, que por lo que voy leyendo en el twitter está en buena forma. Además, ahora que parece que Izzie deja de acostarse con muertos, que Meredith le ha pasado a Derek su rol de personaje insoportable, la cosa se va poniendo interesante. Por ahí, prometen un tramo final bastante dramático por culpa del cáncer de Izzie. Solo espero que lo manejen bien y que no pierda el humor que ha hecho mejor a esta quinta temporada, por encima de las dos anteriores.

Como no, tengo que terminar SKINS. Su tercera temporada se está convirtiendo en mi favorita. Por encima de las dos anteriores, estos personajes me han conquistado. Además han conseguido mantener el tono surrealista de muchas situaciones, propio de la 1ª temporada, pero sin olvidar ese halo de tristeza que la rodea y que era marca de la casa de su 2ª tanda de capítulos.

Tampoco me olvido de Terminator: The Sarah Connor Chronicles, esa serie más rara que un perro verde. Me sigue gustando, pero hay que reconocer que regresó tras las navidades un poco más aburrida, pero con los episodios igual de excéntricos. Teniendo en cuenta sus tristes audiencias (aún menores que las de Dollhouse) espero que sus guionistas vayan a cerrar medianamente la historia y que no nos dejen las tramas en el aire. Sobre todo porque ya nada puede salvar de la cancelación a este programa.

Pero esta carga de episodios ha llevado a que deje varias series en stand by. Dos de mis placeres culpables se quedarán para el verano: Legend of the seeker, que me divierte y entretiene pero que es completamente intrascendente. Y Private Practice, que ha perdido eso de ser placer y tan solo es culpable. No quiero decir que la abandono definitivamente, pero se queda en pause hasta que alguien me diga que la cosa ha mejorado y que se van a dejar de marcarse casos tan moralmente surrealistas y que las relaciones entre ellos tengan un mínimo de sentido. Aún así, aquí explican mucho mejor lo que siente el espectador de la serie de Kate Walsh. El final del crossover con Anatomía de Grey ha sido el último capítulo que he visto. Si hay algo mejor después, avisadme. Aunque no lo creo.

Las Desesperadas es otra serie, que por primera vez desde que comencé a verlas hace cinco años, que no me apetece retomar. Seguiré descargando episodios, pero esta temporada me ha decepcionado tanto que no tengo pensado retomarlas, al menos ha corto plazo. Han perdido mucho humor y sus cuatro protagonistas han empezado a resultar cargantes. El último episodio que vi fue el 100, por lo que digo lo mismo que con Private Practice, si la cosa mejor avisad.

Además, con el final de Galáctica y SKINS he añadido dos nuevas series al TED, por un lado Kings, que me da mucha pereza empezar y Better Of Ted. De la primera han hablado muy bien y muchos dicen que es el mejor estreno del año (¿mejor que Sons Of Anarchy? y ya solo por ser distinta a lo que se suele hacer, merece mi atención. Respecto a Better Of Ted, las promos habían picado mi curiosidad y los comentarios de que no está mal, han hecho que la sume a mi lista de series por ver.

Pues así es como se plantea, seriéfilamente esta primavera televisiva. A eso tengo que añadirle mi visionado intensivo de Babylon 5, la octava (y bastante mala) temporada de Will&Grace, las dos últimas temporadas de The Wire y terminar la primera de Carnivale. Aunque creo que estas dos últimas también tendrán que esperarse hasta el verano. No tengo TANTO tiempo.

BABYLON 5: La llegada de las sombras (Temporada 2)

En esta segunda temporada Babylon 5 se revela como hija de su tiempo, a la vez que termina descubriéndose como el gran relato épico al que aspira ser. Ambas facetas se combinan y nos dan un segundo año muy bueno. Si en la primera temporada había que presentar personajes, situaciones y tramas, en la segunda, este abanico de elementos se abre, mostrando una mayor complejidad.

Babylon 5 es una serie de mitad de los 90 y como tal refleja su tiempo (al igual que Galactica lo hizo sobre el 11S y sus consecuencias). Esa es la década de dos conflictos de gran relevancia, como fueron el de Ruanda y el de los Balcanes. Guerras que terminaron por convertirse en genocidios mientras la comunidad internacional miraba impasible y se inventaba excusas para no intervenir. Straczinski decidió utilizar todos los medios que le proporciona un género como la ciencia ficción para reflexionar sobre ello (para que luego vengan y me digan que este género es para niños).

Durante este segundo año se inicia un conflicto entre dos razas, un enfrentamiento que se fue rumiando durante su primera temporada y que finalmente se desencadena sin que nadie pueda hacer nada por evitarlo. El poder corrompe y los deseos de reconocimiento y fama llevarán a los implicados a tomar decisiones de las que seguramente se arrepentirán, antes o después. El espectador asistirá al paulatino genocidio de una raza, mientras el resto buscará la excusa de no intervenir. Esto ha dado algunas de las escenas más duras de toda la serie y convirtieron el capítulo The Coming of Shadows en uno de los más sobrecogedores que he podido ver.

Pero junto a este conflicto y a esta visión más política, se superpone otra más cercana a la épica. Babylon 5 es también un relato fantástico al más puro estilo Señor de los Anillos donde encontramos esa dicotomía Luz – Sombras. Este eterno enfrentamiento comienza a tomar forma y si en su primer año tan solo se intuía, ahora comienza a ser palpable. Las Sombras, una raza tan antigua como el propio universo parece regresar de su letargo y poco a poco va tomando posiciones. Solo unos afortunados (o más bien lo contrario) conocen de su existencia e irán preparando la resistencia, para una batalla, que de primeras está perdida.

Para esta trama encontramos todos los elementos que acostumbran a este tipo de historias, desde profecías, héroes, consejos y una hermandad de soldados de diferentes razas, los Rangers, que se van preparando para la batalla. Todo estos elementos se van colocando como si de fichas de ajedrez se tratarán, para dejarlos listos para su tercer año, que tiene como título, Point of No Return.

En esta segunda temporada Straczinski me ha vuelto a maravillar, y pese a que se le puede acusar de haber sido un poco disperso, esto se puede entender teniendo en cuenta el gran número de frentes que maneja. Se nota que tenía la historia pensada de antemano (y así no ocurre como en Galactica o Perdidos donde se descubren algunos errores de coherencia interna) y durante los episodios se hace referencias a sucesos ocurridos en la primera temporada, en algunos casos dándoles un nuevo sentido o demostrando que esos capítulos estaban ahí por algo.

Por ejemplo, hacia el final de la segunda temporada aparece un personaje con gran relevancia, que no veíamos desde el piloto y que adquiere una nueva perspectiva cuando entendemos algunas de las cosas que hizo. Esto de que los personajes y la propia serie tengan “memoria” es algo que me fascina y que refuerza más la idea de estar asistiendo a un relato compacto.

Respecto a los personajes, destacar de nuevo tanto a Londo Mollari como a G´Kar, dos de los mejores personajes que he visto nunca en televisión. El primero de ellos ha crecido muchísimo en este segundo año y sin perder su comicidad se ha ido descubriendo como alguien mucho más complejo de lo que esperaba. Londo se ha ido convirtiendo en un esclavo de sus decisiones, poco a poco parece darse cuenta de que tendrá que afrontar las terribles consecuencias de lo que ha hecho. Su personaje, ha ido adquiriendo resonancias trágicas con el paso de los episodios y reconozco que espero su aparición como agua de Mayo. G’Kar es otro que ha crecido mucho y que ha dado algunos de los momentos mejor interpretados de toda la serie, algo con mucho mérito, teniendo en cuenta la cantidad de maquillaje que lleva el pobre, pero es que es capaz de transmitir esa sensación de derrota con tan solo una mirada.

La segunda temporada recibe el nombre de la Llegada de las sombras y es como mejor se definen esta tanda de capítulos. Las sombras acechan, tanto literal como metafóricamente. Los personajes y las situaciones se van oscureciendo y cada vez, parece más difícil que la estación Babylon 5 consiga cumplir su objetivo: mantener la paz.

NOTA: El diálogo de la cabecera del blog pertenece a esta temporada. Y define muy bien al personaje de Londo Mollari.

DOLLHOUSE 1x06 Man On The Street

Soy fan de Buffy y por lo tanto Joss Whedon tiene un voto de confianza por mi parte. Esto no quiere decir que lo adore incondicionalmente y que no me de cuenta de muchos de sus patinazos. Creo que en ÁNGEL hizo bastantes cagadas (como dice Rafa Méndez) y que Firefly no es todo lo maravillosa que muchos dicen. Pero a pesar de ello, también sé, que si se le da tiempo y no se tuercen mucho las cosas, puede sacar de Dollhouse una serie muy decente.

El capítulo 1x06 era muy esperado. Se rumoreaba que ese era el punto de inflexión a partir del cual Joss tomaba las riendas de la serie y dejaba un poco de lado los requerimientos que le hacía la cadena. Ya sabemos: un mayor carácter autoconclusivo y que la trama serial avance más lentamente. Esto ha llevado a que los primeros episodios no han pasado de un simple 5, había mucho potencial pero tan solo se vislumbraba. Había pequeños destellos, como esas miradas de reconocimiento de Echo, cuando se supone que solo debe ser una muñeca sin personalidad, que nos indicaban que podía haber algo bueno.

Y finalmente parece que ha llegado. Aún así, todavía queda mucho camino por delante para que Dollhouse pueda despegar como serie. Veremos si la FOX es misericordiosa, y de forma milagrosa la renueva. Las crónicas de Sarah Connor no tienen salvación, pero si Dollhouse no es muy cara y no pierde audiencia, quizás y solo quizás, puede que la veamos un nuevo año.

El capítulo de Man On The Street por primera vez no ha estado centrado en la misión de Echo de la semana. Ha habido una, pero tenía un carácter más secundario. Puede decirse que finalmente se han mostrado las cartas de los verdaderos misterios de la serie. La cuestión ya no es tanto quién es Echo, como ¿qué hace ahí dentro? Si hasta el momento parecía que era una Muñeca más, nos hemos dado cuenta de que quizás no sea así: hay gente infiltrada en el proyecto y lo que es más importante, Dollhouse tiene un objetivo más oscuro del que a primera vista creíamos. Con solo pensar un poco las posibiliades de que un grupo de gente pueda programar a personas a su antojo, nos damos cuenta de que la Conspiración o lo que sea que se esconde detrás de Dollhouse suena muy interesante.

Pero este no fue el único elemento que ha evolucionado. También están los diferentes activos. Si hasta el momento parecía que no sentían nada y que se movían por la casa como si de meros sonámbulos se tratasen, comenzamos a ver muestras de lo contrario. Los activos empiezan a comportarse como si de niños que descubren el mundo se tratase, incluyendo el amor. Me ha gustado mucho la relación entre Sierra y el otro activo y su manera tan tierna de hablarse y mirarse. Pero también nos han mostrado una visión más oscura, con la trama del guardián que abusaba de su Muñeca.

Esto ha servido para mostrarnos que los Activos guardan algunos recuerdos (“Sierra llora por las noches”) y que Echo no está tan autista como parecía.

Respecto al agente Ballard, su misión ha dado un giro de 180 grados. Se le ha pedido que haga un acto de fé y que confíe en los que están infiltrados. ¿Le habrán vuelto a engañar? Si no fuese por su vecinita, esa especia de Muñeca que se activa con unas palabras concretas. Por cierto, ese personaje me recuerda mucho a otros de Whedon como Fred o Willow, una pena que por ahora a esa actriz les falte esa vulnerabilidad que transmitían Amy Acker o Allison Hannigan.

Y para los que vieron ÁNGEL ¿no os ha recordado la pelea entre Ballard y Echo a esa entre Faith y Angel en el episodio de Sanctuary en el que utilizan para pelear todo lo que tienen a mano?

Por último destacar los toques de humor que ha tenido el episodio y que se echaban de menos en la serie. Por un lado con la investigación de las erecciones nos han dado algún momento gracioso, pero sobre todo me quedo con las entrevistas a la gente de la calle, que ha contado con algunos momentos hilarantes.

Ahora la serie parece haber iniciado su despegue y tenemos varias cuestiones determinantes: sabemos que Echo recuerda más de lo que debería. ¿Pero hasta dónde llega su memoria? ¿También van incluida las misiones? El hecho de que pidiese concluir su última misión nos parece decir que sí. Y esto nos da otro interrogante, es la directora de esa Dollhouse la infiltrada? Es la única que parece saber que Echo esconde algo más.

¿Qué descubrirá el agente Ballard ahora que cuenta con informadores desde dentro de Dollhouse? Supongo que esa gran conspiración no se resolverá en esta temporada y que será Alpha en quien realmente se centren en los próximos episodios. Estoy impaciente por que aparezca, sobre todo porque he conseguido resistirme a los spoilers que decían que actor iba a interpretar a ese Activo.

¿A vosotros os ha convencido este episodio? ¿Pensáis que la serie ha mejorado? ¿Y cuánto creeis que recuerda Echo?

BATTLESTAR GALACTICA: Conclusiones finales

Reflxiones sobre lo que nos ha dado el final de Galactica. Spoilers de toda la serie.

Tras dejar un poco reposar el final de Battlestar Galactica e ir leyendo por la red la diversidad de opiniones sobre su conclusión, ya puedo ir haciéndome mejor una idea de lo que ha sido el cierre de la serie. Pese a que muchos de los lectores de este blog han estado de acuerdo conmigo a la hora de alabar el final, ha habido muchas opiniones en contra. Según parece por los foros de EEUU no ha sentado muy bien como se han terminado las cosas y hay parte de los espectadores que en cierto modo se sienten estafados con las respuestas (o más bien la falta de ellas) que se han dado.

Creo que esto es bueno, me parece un buen síntoma que se haya generado esta controversia, ya que si el final no hubiese originado apenas opiniones, implicaría que no se tomaron riesgos. Uno de los elementos más criticados ha sido la visión teológica de la serie. La mención a Dios, y no solo eso, sino como la mano de una divinidad ha sido determinante en algunos casos. Algunos acusan a Ron. D Moore de haber empleado un deus ex machina (nunca mejor dicho) para terminar la serie. Podría ser cierto esto, si no fuese porque desde el primer capítulo, 33, la Six de la cabeza de Baltar no para de hacer referencias a Dios, de guiarle e incluso de exigirle que crea. La existencia de algo más allá siempre ha estado presente en la serie, aunque tuvo más relevancia en las primeras temporadas y por eso puede haber quedado un poco olvidado.

Como decían en los comentarios de la entrada anterior, los Six y Baltar imaginarios, son una especie de dioses griegos, unas divinidades que de vez en cuando se mezclan con los humanos e intervienen para que los sucesos se muevan a su voluntad. Esa idea me ha gustado mucho y me parece bastante acertada. Yo no creo en Dios, pero aún así no me ha decepcionado esta visión. Es la de Ron Moore y más allá de si estoy de acuerdo o no, creo que ha sido coherente con lo que se nos ha contado a lo largo de la serie.

El otro gran tema es Starbuck. Tras darle muchas vueltas, he llegado a la conclusión de que realmente Kara murió en el episodio de Maelstrom, al menos la que nosotros conocíamos. La que regresó fue otra, una especie de mensajera, de enviada con la función de guiar a la flota hasta la Tierra. Por eso, una vez que termina su misión desaparece. Si a esto le añadimos que cuando Anders le dice que la verá al otro lado, quizás se refiera, no a que la va a esperar hasta que ella muera, sino a que cuando él lo haga, ella ya estará allí.

Respecto al tema de los flashbacks, el de Kara y Lee me parece que fue muy esclarecedor, no tanto por ver la forma en que se conocieron, sino porque resumen la dinámica de su relación. A la vez que las escenas de la paloma en el apartamento de Lee reflejan lo que ambos han sido. Como ella estuvo a su alrededor, en cierto modo incordiándole, hasta que al fin termina por marcharse.

La secuencia final también ha levantado su polvareda. Consigue hacernos sonreír y creo que esa era su función. Además sirve para terminar por enlazar toda la mitología de la serie con nosotros. La imagen de los huesos de la niña da sentido a la revelación de que Hera es el futuro y el porqué de que sea tan importante. Ella es, en cierto modo la madre de todos (mitad cylon, mitad humano… vamos, que todos somos medio cylons), ella era la evolución de una raza, la cuna de una nueva especie. Ahí estaba el porqué de toda su importancia. ´

Por otro lado, tenemos las últimas frases de Six y Baltar. Por un lado la referencia a Dios y a que no le gusta que le llamen así y por otro la posibilidad de que al fin el ciclo no se repita, de que haya esperanza. Es curioso este mensaje tan positivo viniendo de una de las series más pesimistas y oscuras que ha dado la televisión. Pero creo que ahí radica gran parte de la grandeza de este final. Es cierto que para Ron Moore los seres humanos estamos condenados a destruirnos, una y otra vez. Pero quizás, aunque solo sea una pequeña posibilidad, puede que nos salvemos. Tan solo hay que intentarlo.

¿Qué pensáis vosotros, una vez pasado el shock inicial?¿El final os sigue convenciendo, os gusta incluso más o veis que hace aguas por todos los lados?

BATTLESTAR GALACTICA 4x20 El Final

Antes de empezar solo puedo darle las gracias a Ronal D. Moore por habernos dado esta serie. Galactica me ha emocionado, me ha hecho saltar sobre el sofá, gritarle a la pantalla, reírme (esto más bien poco), sorprenderme, llorar e incluso me ha decepcionado en algunos momentos. Me ha hecho sentirme como muy pocas series lo han conseguido. Ha sido un viaje que en mi caso ha durado cuatro años, con sus desesperantes parones y en los que la serie ha ido creciendo y evolucionando, en algunos casos por caminos que no me convencían del todo. Pero pese a ello la he adorado como a ningún otro programa. Esta serie ya está en mi altar particular, ese lugar que reservo a muy pocas películas o series, por conseguir emocionarme, pero también por hacerme pensar y sobre todo, por su falta de miedo. La echaré mucho de menos.

Ahora vamos a entar en el episodio propiamente dicho. Lógicamente spoilers de toda la serie.

El final ha sido todo lo que podía pedirle a esta serie. Ha sido épico, ha estado bien medido, han conseguido emocionarme y nos han dado un final feliz cuando ya nadie lo esperaba. Es cierto que no nos han dado todas las respuestas, pero hasta eso me ha gustado. Nos han dejado abiertos algunas cuestiones para que nosotros creamos lo que queramos.

La épica de toda la primera mitad del episodio ha sido impresionante. Como poco a poco iban preparando la situación, como todos los personajes se preparaban para una batalla que se auguraba como la última. La estrella de combate Galáctica llevaría a cabo su última misión sin apenas posibilidades de éxito y quienes se quedan son completamente conscientes de ello.

Ya desde el principio me tenían con el corazón en un puño y a partir del momento en que la nave salta a la base de los cylons no he podido evitar emocionarme. Ver como la vieja Galactica es atacada, como apenas resiste, como atraviesa la nave cylon ha podido conmigo. Las escenas han sido impresionantes y el derroche de efectos especiales y la calidad de los mismos ha sido apabullantes. Conozco muchísimas películas con peores efectos y esta es tan solo una serie de televisión. Durante esos cincuenta minutos apenas he podido retirar la mirada de la pantalla y los flashbacks tan solo eran un doloroso respiro en el que veíamos todo antes de que se derrumbase.

El momento cumbre ha sido cuando Starbuck les ha dirigido a la Tierra. Reconozco que aquí ya no he aguantado más y que me he puesto a llorar como una niña. Pero es que la intensidad de esa escena y la emoción me han superado. La forma en que han estado orquestados esos cinco minutos, la creciente tensión, los actos heroicos, el ver a los centuriones sumándose a la batalla, han conseguido conformar uno de los momentos más épicos que se han podido ver nunca en la pequeña pantalla.

En la última media hora hemos visto el destino de la humanidad y ha sido como yo me esperaba. Llegan a la Tierra y ahí toman la decisión de empezar de nuevo, de dejar todo su pasado atrás y de iniciar una nueva civilización. Esto es algo completamente lógico, con el paso del tiempo los conocimientos de toda esa tecnología se perderían, por lo que la decisión de destruirlo todo enviándolo al sol ha sido perfecta. Tras romper el ciclo de rebelión y muerte al dejar libres a los centuriones, los 48.000 humanos que han conseguido sobrevivir volverán a comenzar.

Aquí han manejado perfectamente algunos de los momentos que más temía, la muerte de Roslin y el destino de Starbuck. Sobre la segunda simplemente desaparece, y con la presidenta, me han parecido preciosas sus últimas escenas. Eso sí, reconozco que Starbuck me ha vuelto a hacer llorar desconsoladamente por segunda vez cuando se despide del almirante Adama (“nothing but the rain, sir”). Ver como todos los personajes comienzan a mirar sus vidas con esperanza tras años de tanto sufrimiento me ha parecido genial.

Pocos esperábamos un final feliz, pero yo imaginaba que las cosas iban a salir por este camino. Después de todo lo que se ha puteado a esta gente, el final tenía que haber sido así. No les podían haber dejado sin un hogar vagando sin rumbo en el espacio. Eso habría dejado una sensación de inacabado. Galactica siempre ha sido un viaje y este solo concluye cuando se llega al destino y así ha sido.

El series finale me ha parecido espectacular y redondo. Creo que ha sido un final perfecto para una de las mejores series que ha dado la televisión. Pero también reconozco que ha tenido algunos puntos un tanto controvertidos, que si bien a mi no me han disgustado, puede que a muchos no les haya hecho gracia. Vamos a ellos:

  • Starbuck: Entonces ¿qué es Starbuck? ¿Quién es? ¿Cuál era su destino? ¿El heraldo de la muerte? Finalmente ella les ha guiado a la Tierra. Pero cuál es el significado de la canción. ¿Porqué son las cordenadas a la Tierra? ¿Quién restituyó el viper y el cuerpo de la Starbuck fallecida? Ni una sola respuesta a esto. Y bien que me alegro. Antes de que los guionistas se metan en un jardín del que no sepan salir, esta ausencia de información me ha parecido una decisión arriesgada y en el fondo bonita. Starbuck siempre estará en nuestros corazones y no será olvidada. Eso es lo que nos dice Ron Moore, en boca de Apollo.
  • Hera: Todo lo de las visiones de la ópera al final tampoco era gran cosa. Simplemente ha sido el punto en el que todos se han terminado reuniendo. La importancia que tiene la niña es decisiva para los cylons que dirige Cavil, pero no para el resto, que saben que no se extinguirán, que habrá esperanza. Además, el secreto de la resurrección se pierde definitivamente, por lo que solo queda una forma de preservar y continuar.
  • Six y Baltar: Aquí es donde más descolocado me han dejado. Ellos representan la vertiente más teológica de la serie y que tuvo más importancia en sus primeras temporadas. Baltar habla de ellos como ángeles. Y en cierto modo son algo así. Una especie de enviados de Dios que juguetean con los mortales para inclinar la balanza en una dirección o en otra.
  • Los flashbacks: Como se ha visto todos tenían su sentido. El de Starbuck y Apollo me ha encantado, porque hemos recuperado a la Kara más divertida y loca, la que nos enamoró y que siempre ha tenido ese puntillo un poco destructivo. Pero lo mejor, como no, ha sido Baltar. La gran ironía de que su padre era un simple granjero y así es como va a terminar él. En el momento en que es consciente de eso, reconozco que se me han vuelto a saltar las lágrimas.
  • La secuencia final: El cameo de Ron Moore me ha hecho mucha gracia. El momento de los robots me ha descolocado por completo (no sé quien por Twitter lo describió como bizarro, adjetivo que me parece muy acertado) y por último Six y Baltar andando por la calle mientras escuchábamos el All along the Watchtower. Un final extraño, pero que me ha gustado.

Ahora quiero saber vuestras opiniones, y saber que opináis sobre este final que ha dejado algunas preguntas abiertas, sobre esa conclusión feliz que no nos esperábamos y sobre el destino de los personajes. Yo, solo puedo repetir una cosa:

What do you hear, Starbuck?

Nothing but the rain, sir

Then get your gun, and bring the cat in.

Lo que le falta a...

... El Ala Oeste: Más riesgo en las tramas políticas y menos complacencia a la hora de plantear soluciones. Es cierto que no todo es de color de rosa, aún así, uno de los peros que se le puede poner a esta serie es que le falta una visión más crítica y arriesgada de la política. Además, esquivó el 11S y lo ignoró en sus tramas, lo que resulta un poco extraño, teniendo en cuenta que es una serie sobre lo que ocurre en la Casa Blanca. Habría sido interesante ver lo que hacía Bartlett en esa situación.

... Carnivale: Algo más de ritmo en la primera temporada. Es tan irritantemente lenta, que si no fuese por su dirección artística tan excepcional y por las promesas de que mejora en su segundo año, ya la habría abandonado.

... Dollhouse: El toque Whedon. Yo quiero esos diálogos y esos personajes que le caracterizaban. Es cierto que se han dejado entrever en algún momento, pero no es suficiente. También, pese a que Eliza Dushku me cae bien, creo que esta serie requería, por encima de todas las cosas, una actriz todoterreno y muy carismática. Algo con lo que por desgracia, no cuentan.

... A dos metros bajo tierra: Más bien lo que le sobra. Tres temporadas. En las últimas perdió bastante de ese humor negro que tenía al principio. Le faltó mantener el pulso para no caer en el culebrón, ya que al final todos los personajes sufrían por sufrir. Suerte que su final redimió en cierta medida a la serie.

... Dawson Crece: Kevin Williamson. No debía haberse marchado. Desde el momento en que se fue, en la tercera temporada, la serie fue cuesta abajo. Quizás su creador se dio cuenta a tiempo y prefirió abandonar el barco a hundirse con él.

... Skins: Que termine por ser reconocida como la gran serie que es.

... Veronica Mars: Que los secundarios no desaparezcan como el Guadiana. Y un misterio decente en la tercera temporada. Aún así, Kristen Bell compensa esas carencias.

... Gossip Girl: Más mala leche.

... Terminator. Sarah Connor Chronicles: Tenía que haber encontrado su camino como serie un tanto excéntrica antes de perder tanta audiencia. También le falta ser más constante.

... United States Of Tara: Un poco más de comedia (pero tampoco mucha).

... Anatomía de Grey: menos seriedad. A estas alturas, en las que nos resucitan muertos y los doctores desaparecen misteriosamente en el parking, nadie se la toma ya en serio. Debería abrazar su carácter culebronero y explotarlo al máximo. El Seattle Grace debería desmelenarse y volverse todavía más delirante. Todos disfrutaríamos mucho más. ¿Por que no un trastorno de personalidad para Grey? ¿O un hermano secreto negro? (según se rumorea esto es bastante posible) ¿Porqué Izzie no cae en las drogas?¿Y si Callie se busca una novia lesbiana con tintes psicóticos?¿Y si a Christina le sale una gemela (todavía más) malvada? Los espectadores lo agradeceríamos mucho más.

... The IT Crowd: Episodios. Seis por temporadas son muy pocos. Demasiado pocos.

... Doctor Who: Que sea cierto el rumor que dice que Hanna Murray, la actriz que interpretaba a Cassie en SKINS, sea la nueva compañera del Doctor.

... Heroes: Un Joss Whedon a la cabeza de la serie.

... Private Practice: Le faltan tantas cosas...

Las dos caras de Battlestar Galactica

Battlestar Galactica se nos acaba y como para el que escribe este blog esta es su serie favorita (junto con Buffy, obviamente) habrá que ir despidiéndola como se merece. Le dedicaré algunos post reseñando algunas de las cosas que más me han gustado y por las que más la echaré de menos.

Galactica es una serie que tiene dos caras, dos facetas que se van superponiendo y complementando, por un lado su carácter político y por otro su elemento fantástico. Ambos han sido el motor de la serie y la han hecho avanzar siempre hacia adelante.

La faceta política fue la que me enganchó y la que creo que siempre funcionó mejor. Las tensiones entre el poder político y el militar centró el discurso en la primera temporada. Este panorama con el tiempo se fue volviendo más complejo, añadiendo nuevos elementos: enfrentamientos civiles, golpes de estado o pucherazos han estado a la orden del día en esta serie.

La crítica americana habló de Galactica como El Ala Oeste en el espacio y no les faltaba razón. Siempre me apasionó ver como los diferentes personajes defendían sus posiciones, como Roslin luchaba porque Adama no se hiciese con el control, como Zarek siempre consideró que Laura no era una presidenta legítima, o como Caín quiso hacer las cosas a su modo porque consideraba el enfrentamiento armado su prioridad. Todos luchaban por aquello en lo que creían, aunque muchas veces no fuese correcto o los medios no estuviesen justificados.

Pero si hubo una pregunta que siempre sobrevoló la serie, sobre todo en sus primeros dos años, fue la dicotomía entre seguridad y libertad. Los supervivientes debían decidir, en una situación extrema, al borde de la extinción, si preferían renunciar a algunos derechos civiles en pos de una mayor seguridad. Como buena hija de su tiempo, Galactica retrató un momento muy concreto, el después del 11S. La sociedad que se nos descubre está deprimida y solo busca seguridad, además, deben enfrentarse a la idea de que cualquiera de sus compañeros, realmente puede ser un agente del enemigo encubierto.

Este es el caldo de cultivo perfecto para un gobierno de corte fascista, para un posible golpe de estado. Pero pese a ello, consideramos lógicas algunas de las concesiones que se hacen. Entendemos que Starbuck torture a un cylon y que este sea ejecutado. Lo mismo sucede cuando vemos a Roslin amañar las elecciones. Sabemos que no debería ser así, pero también somos muy consciente que la campaña populista de Gaius Baltar ha nublado a muchos de los votantes y que eso no puede traer nada bueno.

En estos peligrosos terrenos fue en los que se movió la serie en sus inicios. Al menos hasta la tercera temporada, donde indagaron en la raíz del terrorismo. Decidieron ponerse, en cierto modo, en el lugar del enemigo. Si hasta el momento cualquiera de nosotros hubiera rechazado sin dudar el terrorismo suicida como forma de conseguir un objetivo, tras ver Ocupación/Precipicio, consiguen que lo entendamos (aunque no justifiquemos). Galactica nunca tuvo miedo de llegar más lejos que los demás, de plantear preguntas incómodas que no tienen respuestas agradables.

En el último tramo de la serie hemos podido volver a disfrutar de la Galactica más política con el arco argumental del golpe de estado. Orquestado por Zarek y Gaeta, vimos como un grupo de personas luchaban por hacerse con el poder. En un primer momento podríamos pensar que estaban equivocados, pero si uno se detenía a recapacitar se daba cuenta de que ambos luchaban por algo que tenía sentido. Es cierto que las formas no eran las más adecuadas, pero que si no lo intentaban, sabían que no conseguirían cambiar las cosas. Gaeta luchaba por una razón legítima y perfectamente comprensible, por desgracia Zarek buscaba también poder y llevó las cosas por un camino equivocado.

Frente a toda la carga política de corte más realista, está toda esa trama más fantástica. Aquella que habla de profecías, de flechas que indicarán el camino a casa y de ojos de Jupiter. Pese a que toda la mitología de la serie parece que va encajando dentro de un gran plan, hubo momentos en que estas salidas más fantásticas no me convencieron del todo. Eso del destino, de que algo estuviese previsto de antemano no me convencía, en una serie que contaba con tramas tan serias que se desarrollaban de forma muy creíble.

Aún así, todo el tema más esotérico nos ha dado muy buenos momentos, como la escisión de la flota, entre aquellos que seguían a Roslin y los que eran fieles a Galáctica. La marcha de Starbuck a Cáprica, desobedeciendo órdenes directas o los episodios en Kobol.

A esto habría que añadirle otro elemento que siempre me ha fascinado, que ha sido el tratamiento de la religión. Sobre todo en los cylons y su creador. Esto tenía más importancia en la primera parte de la serie, con la Six que Baltar veía. Esa fé ciega en un Dios que les ha empujado a exterminar a los humanos, por una razón.

En conclusión, BG está conformada por dos facetas, una más política y realista que buscaba dar un discurso arriesgado y sin complejos sobre nuestra sociedad y otra más puramente scifi. Con ello parecen ponernos sobreaviso y decirnos que tengamos cuidado con la sociedad en la que nos movemos, que no seamos meros espectadores y que luchemos por lo que creemos, pero que en esa batalla no renunciemos a nuestra humanidad. Que renunciar a nuestros derechos por una mayor seguridad quizás no sea la solución y que hay que tener vigilados de cerca a aquellas manos en las que ponemos el poder, ya que estas pueden no ser tan honestas como esperábamos o simplemente pueden terminar por corromperse.

Además, han utilizados elementos de ciencia ficción para darnos un mensaje muy claro, las cosas se repiten una y otra vez. Vienen a decirnos que incansablemente repetimos nuestros errores, una y otra vez, por mucho que nos empeñemos en evitarlo, volvemos a caer. Y que si no tenemos cuidados, terminaremos matándonos unos a otros hasta que no quede nadie. Lo peor es que ¿alguien puede rebatir eso?

BABYLON 5: Señales y presagios (Temporada 1)


"En la tercera era de la humanidad, diez años después de la guerra entre la tierra y los minbari. El proyecto Babylon era un sueño al que se le había dado forma. Su objetivo: evitar otra guerra creando un lugar donde humanos y alienígenas pudieran solucionar sus diferencias pacíficamente. Es un punto de encuentro, un hogar lejos de casa para diplomáticos, estafadores, empresarios y vagabundos: humanos y alienígenas envueltos en dos millones y medio de toneladas de metal, solos en la oscuridad. Puede ser un lugar peligroso, pero es nuestra última esperanza de paz. Esta es la historia de la última de las estaciones Babylon. El año es 2258. El nombre del lugar es Babylon 5"

Este es el comienzo de una serie que sorprendentemente me ha gustado mucho más de lo que esperaba y que me ha enganchado de tal manera que estoy pasando olímpicamente del resto de series que están emitiendo (excepto BG of course). Voy a intentar transmitiros lo buena que es y ver si consigo que alguno le dé una oportunidad o al menos despierte un poco su interés.

Reconozco que cuando me pillé en Amazon la caja con la serie completa (todas las temporadas, más las películas, miniseries y spin-off) tenía miedo de que no me enganchase, de que me diese pereza ver los episodios y que realmente no cumpliese con mis expectativas. A esto había que sumarle, que la película que abre Babylon5, The Gathering y que funciona como piloto (algo así como lo que sucede con Battlestar Galactica) no me pareció nada especial y ni mucho menos parecía indicar que detrás se escondía esa maravilla de la que muchos hablaban. Suerte que decidí darle otra oportunidad.

Babylon5 es una serie adulta, compleja, repleta de matices y alejada de maniqueísmos. Es un drama político ambientado en el espacio y como buena historia de ciencia ficción, aprovecha ese entorno imaginario para hablarnos con mucha más franqueza que en otras series realistas sobre el mundo en el que vivimos. Además del hombre hay otras cuatro razas principales que conviven en la galaxia. Entre ellas hay enfrentamientos e incluso odios por guerras y genocidios del pasado. La base espacial intentará encontrar solución pacífica ante los diferentes conflictos que se van planteando y sus responsables harán todo lo posible por mantener una paz, a todas luces frágil y casi utópica.

Durante la primera temporada la estructura de la serie puede parecer autoconclusiva, ya que en cada episodio se centran en uno o dos problemas que surgen en la estación. Pero hay dos diferencias sustanciales: por un lado los personajes tienen memoria, no olvidan lo que les ha sucedido y pueden remitir en capítulos posteriores a hechos sucedidos ocho o diez episodios antes. Esto puede parecer obvio, pero no lo es tanto. En series como Expediente X (esta es más o menos de la época) Mulder y Scully tenían una curiosa amnesia en la que olvidaban todo lo que les había sucedido en episodios anteriores, algo que a mi parecer siempre le restó un poco de credibilidad.

La otra gran diferencia con cualquier serie autoconclusivas, es que estas misiones en principio inconexas forman parte de un plan mayor ideado por su creador, Straczynski. Podría decirse que son las semillas de un árbol que luego irá creciendo. Por poner un ejemplo, la trama sobre un telépata fugitivo que ocupa un capítulo de la primera temporada, es tan solo la punta de un iceberg que se irá desvelando a mediados de su segundo año. Y es que si algo me llamó la atención de esta serie en su momento y me hizo que le diese la oportunidad, fue su famoso arco argumental de cinco temporadas. Al iniciar la serie, Straczynski sabía lo que quería e ideó la serie como si de una novela de cinco partes se tratase, donde la primera es la introducción y en la que el clímax llega para su tercer y cuarto año. Por último, la quinta funciona como un monumental epílogo.

Saber esto, le permitió distribuir todo lo que sucede perfectamente. Primero presentando personajes y el entorno y posteriormente comenzando a sembrar misterios ¿Qué ocurrió en la batalla en la que los Minbari se rindieron cuando estaban ganando la guerra? ¿Porqué? ¿Qué son las sombras? ¿Qué es esa oscuridad que se intuye y que se va acercando? Estos misterios se van anunciando poco a poco y en donde, los casos que podrían parecer autoconclusivos, ayudan a completar el inmenso tapiz que es Babylon 5.

Pero todo este trabajo no tendría sentido, si los personajes, que son quienes terminan por sustentar una serie, no valiesen la pena. En este caso cuenta con algunos magníficos. El comandante de la estación es de la escuela de Adama, vamos, un tipo muy paternalista, pero que está acompañado de dos personajes muy carismáticos: la teniente Ivanova (que por cierto, no aparece en el piloto) y el jefe de seguridad Garibaldi. Todos ellos esconden heridas del pasado que tarde o temprano afectarán a su labor. Pero los realmente grandes son los diferentes embajadores: Londo Mollari, que se ha convertido en uno de los mejores personajes que he podido ver en la pequeña pantalla. Un personaje que poco a poco va creciendo, con una interpretación que eclipsa a las demás y que te lleva a desear que salga más de lo que hace. Es un tipo expansivo, tramposo, inteligente, ambicioso y divertido, al que le encanta la buena vida, el alcohol y las apuestas . G’Kar, enemigo de Londo, ya que fueron esclavizados por ellos, sirve de contrapunto cómico muchas veces, con una personalidad más violenta, cuadriculada e irritable.

Estos dos personajes son muy grandes, tanto en sus interpretaciones como por lo bien escritos que están, consiguiendo que funcionen como la seda, tanto en comedia como en drama. En los momentos más distendidos o las tramas más estrambóticas, ambos brillan y te hacen reír. Pero cuando las cosas se ponen oscuras, cumplen a la perfección. Un buen ejemplo de esto es el capítulo de la segunda temporada “The Coming Of Shadow” que consiguió dejarme hecho polvo, y eso que los causantes eran un tipo recubierto de prótesis y maquillajes y otro que lleva uno de los peinados más ridículos que he podido ver nunca. Cuando una serie es capaz de trascender todo esto para llegar más allá y para hacerte pensar y emocionarte sobre temas bastante duros, entonces es que es buena.

Aún así, he apuntado uno de sus puntos flacos (no todo iba a ser positivo). A primera vista es espantosa, se le notan los años, y es evidente su ajustado presupuesto. Los efectos especiales se han quedado antiquísimos y los maquillajes y vestuarios son, cuanto menos, muy estrafalarios. A esto hay que añadirle un episodio piloto un tanto fallido, algunas interpretaciones exageradas y unos decorados ramplones que llegan a resultar muy cutres en algunos casos (esas consolas con teclas de colores).

Pero curiosamente, en algunos aspectos es una serie muy actual. Sus trama tan serial y sus historias y personajes repletos de claroscuros son algo a lo que ahora estamos muy acostumbrados, pero que en 1994 no debía ser tan habitual. Descubrir la serie en su momento tuvo que ser toda una experiencia.

En conclusión y para no enrollarme más, Babylon 5 es una serie muy interesante, planteada como una novela y que se crece conforme van pasando los episodios (y las temporadas), que cuenta con buenos personajes, e incluso con algunos memorables, Con un nivel medio notable y una calidad sin apenas altibajos, conforman una serie muy entretenida (que en el fondo es lo más importante) en la que sus episodios se pasan en un suspiro. En estos momentos, en el que a muchos se nos termina Battlestar Galactica, Babylon 5 es un relevo perfecto. Sobre todo porque comparte esa visión tan pesimista y crítica sobre el ser humano, en donde tan solo nos deja un leve resquicio para la esperanza.

PD: Si queréis saber un poco más de Babylon5 sin spoilearos os recomiendo este post de Mi caja tonta.

MUESTRA SCIFI: SÁBADO

Continúemos (y terminemos) con la VI Muestra de Cine Fantástico de SciFi. La primera película de la tarde fue 20th Century Boys, film basado en un conocido manga del mismo título. No es que no me llamase la atención, pero como no había parado en casa en toda la semana preferí dejarme la mañana y la tarde para descansar de tanta película. Además, según parece no fue mala esta decisión, ya que los subtítulos que son proyectados independientes de la película se estropearon y fue un poco caótico.

Sobre las siete tocó la segunda película El vagón de la muerte. Basada en un relato de Clive Bakker que leí hace tiempo, cuenta con una buena ambientación, pero no llega a ser especialmente destacable. Si a esto le añadimos un final que es un poco tomadura de pelo, herencia del relato original, hace que nos encontremos ante una película de la que solo se salvan dos o tres momentos. Yo la había visto hace no mucho por lo que preferí no perder el tiempo y asistir a las tres últimas películas del día.

SURVEILLANCE
Ganadora en Sitges y dirigida por la hija de David Lynch, resultó ser una película entretenida, con un humor peculiar y con un punto sorprendente. Es cierto que la critican por previsible, pero reconozco que cuando veo películas, por lo general no me adelanto a las sorpresas de guión y solo me doy cuenta de las cosas cuando son muy evidentes. Esto me sucedió con Surveillance, que a mitad de su metraje Adri empezó a decir que era previsible y yo tardé diez minutos en descubrir porque le decía.

El film busca reconstruir unos brutales asesinatos en un pueblo perdido de EEUU. Allí llegan dos detectives del FBI que interrogarán a todos los involucrados. Con una estructura fragmentada y un poco confusa al principio, vamos conociendo a los diferentes personajes que se mueven por esta película. Algunos bastante particulares: desde la pareja de jóvenes adictos a sustancias ilegales a los policías de la comisaría, una pandilla de paletos, que proporcionaron algunos de los mejores momentos del film. Los agentes del FBI, interpretados por Bill Pulman y por una interesantísima Julia Ormond, también tenían su aquel. A través de los testimonios que recogen los detectives vamos descubriendo lo que sucedió realmente en esa carretera perdida de la mano de dios. Aún así, esto no es Memento y a los 15 minutos ya hemos colocado todas las piezas en su sitio y nos centramos más en disfrutar de los personajes que de sus malabarismos narrativos.

Surveillance es resultona y entretenida, pero creo que fue injusto que ganase en Sitges. Sobre todo presentándose la siguiente película que vi.

DÉJAME ENTRAR
Esta era una de las películas que mejores críticas traía. Una producción sueca basada en el libro homónimo de John Ajvide Linqdvist. Es una atípica historia de vampiros en la que sus protagonistas son dos niños de 12 años, todo ello situado en los nevados paisajes de Suecia. Oskar, un chico del que abusan sus compañeros conoce a su nueva y extraña vecina, Eli. Una chica que vive con un hombre mayor y que tiene algo especial. Entre ellos se irá forjando una fuerte amistad.

Como adaptación la película aprueba con nota, ya que consigue captar la esencia de la novela. Es cierto que deja de lado algunos de los elementos más enfermizos del libro como son la pderastia y que en el film tan solo se apuntan. Si entramos a analizar la película como algo independiente la valoración también es muy positiva.

Nos encontramos con una narración lenta, fría y distante, como se corresponde tanto por el escenario en el que se enmarca, como por los personajes que retrata. Abundan los planos generales en los que se plasman los paisajes nevados y sobre todo los silencios. Los personajes, sobre todos los protagonistas son parcos en palabras, se hablan a través de miradas, miradas carentes de juicios propias de unos niños. Y también a través de golpes, a través de la pared que separa sus dos apartamentos, utilizando el código Morse.

Pese a su frialdad, Déjame entrar consigue llegar al espectador, consigue transmitirle esa historias de dos personas que a su modo se encuentran fuera del mundo en el que viven y que de repente se encuentran en un punto.

SPLINTER
La última película de la noche. Y al igual que el viernes, fue una mezcla de comedia y terror. En esta ocasión podría catalogarse dentro del subgénero de bicho misterioso que se carga a todo lo que se encuentra en su camino. Tiene dos cosas positivas que hacían muy disfrutable la película, por un lado su sentido del humor y su consciencia del tipo de película que era y por otro, la inversión de los roles protagonistas. En este caso el chico es un inútil y ella la que tiene que tomar la iniciativa. Lo que nos da momentos muy buenos.

Respecto al bicho, una especia de hongo parásito que se dedica a romper huesos y matar a todo el que pilla, más o menos cumple. La película no pierde el ritmo, a lo que ayuda que no sea muy larga. No cuenta con muchos personajes, pero a pesar de ello mantiene bien su mezcla de tensión y humor.

Splinter es un divertimento que cumple perfectamente con su función. Lo que no es poco. Es divertida, ágil y con un punto gore que hizo aplaudir al cine (esa amputación del brazo con un cuter no tuvo precio).


Hasta aquí llegé en la muestra. El domingo al final no asistí a ninguna de las sesiones, por un lado porque las películas no me interesaban especialmente, o porque directamente se anunciaban como malas, como esa secuela de Underworld. Además, llevaba desde el martes que asisití al prestreno de A Ciegas yendo al cine todos los días y comenzaba a estar saturado.

Haciendo una valoración general de la muestra, habría que matizar eso de “cine fantástico” ya que predominó el cine de terror y gore. Y lo más cercano a la scifi que vimos fue Watchmen. También destacar lo maleducados que eran algunos de los asistentes, que no parecían tener más de doce años, haciendo comentarios jocosos en alto. Ah, y también hacer hincapié en los subtítulos, que iban a su bola y con una traducción, que en algunos casos podríamos llamar libre.

Pese a esto la experiencia me gustó y espero repetirla el año que viene.

Saltando en el tiempo


Me ha llamado la atención el último episodio de Babylon5 que he visto, que se centra en la desaparecida Babylon4. Esta estación que se desvaneció sin dejar rastro al poco de concluir su construcción se llevó con ella a todos los que la habitaban. Pero un día aparece, rodeada de un extraño campo de fuerza que la hace inestable. Al entrar dentro descubren que la base espacial está saltando en el tiempo y en el espacio, por lo que tienen apenas unas horas para rescatar a todos sus tripulantes, antes de que se vuelva a perder en el tiempo. Pero además, esta precaria situación temporal lleva a que los personajes experimenten flashes en los que viajan a algún momento de su pasado o su futuro. Pese a lo que pueda parecer, este episodio genera más preguntas que respuestas y se nos da a entender que Babylon4 jugará un importante papel dentro del universo que ha creado Straczynski. Estos saltos en el tiempo tienen un motivo que por ahora no está claro y la revelación que se hace al final del capítulo nos deja con la boca abierta.

¿Todo esto no os resulta familiar?

Curiosamente en Perdidos se encuentran en una situación similar, con una isla que salta en el tiempo y en el espacio y que con ello arrastra a los que en ella están. Con esto no digo que Perdidos lo haya copiado, ya que Babylon5 no inventó esto de los viajes en el tiempo. Es cuestión de influencias y de abordar el mismo tema. En Babylon5 los saltos temporales solo han sido utilizados para este episodios, mientras que en Perdidos son su leitmotiv. Han hecho del tiempo su prostituta (por decirlo finamente) y lo utilizan como les venga en gana. El uso de los flashbacks y flashforwards ha sido los que ha dado entidad a esta serie y que ha delimitado su propia narrativa. Para bien y para mal. A mí personalmente me aburrían los constantes viajes al pasado de sus personajes, pero esto no quita que reconozca el riesgo de contar una historia de esa forma tan poco lineal y bastante tramposa.

Pero si hablamos de viajes en el tiempo no podemos olvidarnos de nuestro querido por estos lares, Doctor Who. Como muy bien explica, el tiempo es una especie de gran bola de wibley wobly timey wimy. Bastante claro ¿no? El Doctor viaja en su Tardis por el tiempo y el espacio evitando que este sea alterado, a la vez que lo modifica, pero dejando muy claro que no puede intervenir en los sucesos más importantes. En este caso, y por la propia naturaleza de la serie no se lo toman muy en serio, algo que es de agradecer.

En cambio en Terminator: Las crónicas de Sarah Connor se están metiendo en un embolado del que no sé muy bien cómo van a salir airosos. Es cierto que la primera película de la saga cinematográfica concluye con una de esas paradojas temporales que resultan tan divertidas para comerse el coco. Pero en la serie, lo de los viajes en el tiempo está desembocando en universos paralelos en los que se ha conseguido (o no) vencer a los robots. Aquí más vale que tengan cuidado con el suelo en el que pisan si no quieren que al final nada tenga sentido y se hundan con todo el equipo.

Y como no, para terminar hacer mención de Héroes, esa serie en la que la utilización de viajes temporales terminó por resultar contraproducente. Por dos motivos: no puedes enseñar un futuro más interesante que el presente de tu serie y segundo, no utilices ese futuro para crear expectativas que luego no vas a ser capaz de cumplir. Si a esto le añadimos que lo de viajar en el tiempo para descubrir una amenaza que se tiene que evitar, se ha convertido en una constante y que cuando Hiro viaja en el tiempo la serie se vuelve aburrida, vemos como no es tan fácil esto de manejar, como narradores, el tiempo a tu antojo.

Muestra de SciFi: Viernes

Con un poquillo de retraso aquí voy con la crónica del segundo día de la VI Muestra de cine fantástico y de terror que organizó SciFi. Si el jueves fue el estreno de Watchmen, al día siguiente ya se entraba de lleno en las películas.

EPISODIO DE GALACTICA + CORTOMETRAJES
Una de las proyecciones que más me llamaba la atención fue esta, en la que íbamos a poder disfrutar en pantalla grande de un episodio de una de mis series favoritas. Esto era una oportunidad que no podía desperdiciar, por lo que engañé a unos cuantos bloggeros (McGuffin, Freedy y Moltisanti, que al final no pudo venir), para que me acompañasen. Además, como sorpresa adicional, se sorteó un cuadro que tiene Adama colgado en su despacho (justo encima del sillón, que me fijé en el último episodio). Si me hubiese tocado habría sido la monda, pero ninguno de nosotros tres tuvimos la suerte.

El episodio proyectado fue el 4x11 Sometimes a great notion, uno de mis favoritos. Poder verlo en pantalla grande fue todo un lujo, a pesar de que la imagen estaba un poco deformada. Curiosamente este capítulo debe de ser uno de los que cuenta con más localizaciones exteriores y esto es algo que hacía más espectacular su visionado. McGuffin destacó lo bien que sonaba la música y echó en falta alguna batalla espacial, que habría ganado mucho en la pantalla grande. Yo estaba tan contento de pode ver a ese tamaño a Starbuck o a Apollo (que guapo es este hombre y que bien se le veía).

Respecto a los cortometrajes, destacaría los dos últimos: Next Floor, por su fuerza visual y Spider por lo desarmante que resultaba. Mención especial al de Cotton Blue, que si bien no me convenció, su premisa me hizo mucha gracia: como un hombre muere al quedar atrapado en su propio jersey. Literalmente.

NOTA: Esto me recuerda que ahora que tengo un Home Cinema, me he dado cuenta como siempre en Galactica se escucha de fondo el ruido de la nave, como si de un ente vivo se tratase, en cierto modo se podría decir que se la escucha respirar.

EDEN LAKE
De esta película ya hablé aquí. Como la tenía muy reciente no entré y aproveché para frikear en el Starbuck con McGuffin y Freedy. Un rato muy divertido que se me pasó volando. Y tan absorto que estaba en conversaciones de Expediente X, series británicas y demás que me dejé la mochila con la cartera y el ipod. Suerte que seguía allí cuando me di cuenta de que la había olvidado (justo antes de entrar a ver la siguiente película). En fin… que cabeza. Al menos, gracias a Adri que estaba en la sala y me reservó los sitios, porque sino ya me veía en la primera fila para ver Martyrs.

MARTYRS
Otro de los platos fuertes. Venía abalada por la polémica en Sitges y tenía mucha curiosidad por verla. Prometían gore a mansalva, pero justificado con un discurso ideológico. Si hubiese que resumir la película podría decirse que se centra en una joven a la que secuestraron y torturaron cuando era pequeña. Conseguirá escapar, pero quedará psicológicamente tarada. Un día encontrará a aquellos que la encerraron y decidirá vengarse. Este es el punto de partida para un enfermizo film que se puede ver como dos historias completamente distintas. Una primera más interesante, que nos habla de las secuelas psicológicas, de los miedos infantiles e incluso del amor. Si bien no me convenció del todo su ejecución, tenía momentos muy inquietantes y algunas imágenes bastante malsanas.

Su segunda mitad es mucho más simple, asistimos a la tortura sistemática de una joven. Durante media hora éramos testigos de cómo apaleaban una y otra vez a una chica. En esta parte hubo un goteo constante de espectadores que fueron abandonando la sala. Cinematográficamente era bastante monótono e ideológicamente no tenía pies ni cabeza. En un intento de justificar esa violencia, el guionista se busca un discurso que legitime todas las burradas que se ven en pantalla. Por desgracia, todo termina por ser una excusa tonta que intenta dar un empaque filosófico a un film que realmente no dice nada.

¿Decepcionado? A medias. Se salva por sus 40 minutos iniciales y por algún otro momento en que consiguió estremecerme. En el resto del tiempo solo podía pensar ¿quién será el enfermo que ha ideado esta película?

THE COTTAGE
Tras Martyrs tocaba la coreana The Chaser, pero no entré y aproveché a cenar. A la una proyectaban The Cottage, una curiosa mezcla de comedia y terror que cumplía con lo que prometía. Dos hermanos (uno de ellos interpretado por Andy Serkins aka Gollum) deciden secuestrar a la hija de un mafioso. No contarán con que los cómplices son un desastre, ni que cerca de la casa donde retienen a la rehén vive un asesino en serie. La comedia surge principalmente de los personajes, bastante divertidos, que se tienen que desenvolver con una situación que les queda un poco grande. Con una primera parte más teatral, y una segunda con más humor negro, la película mantenía bien el ritmo y resultaba bastante ágil.

El hecho de que el público de la sala se volcase con la película, también ayudó (no sé si me habría reido tanto si la hubiese visto yo solo en mi habitación). Por tanto, lo pasé muy bien, algo que es de agradecer cuando ya son la una de la madrugada y llevas desde las nueve de la mañana fuera de casa.


EXTRA: Aquí os dejo el corto de Spider, a mi me hizo mucha gracia ;)

Adaptando

En la siguiente entrada se habla de las películas A ciegas y Watchmen, pero sin spoilers, por lo que podéis leer con toda tranquilidad.

Esta semana está siendo muy intensiva en lo que a cine se refiere. El martes acudí al prestreno de la película A Ciegas (Blindness), el miércoles al festival de Cortogenia y el jueves al estreno de Watchmen. Además, esta película de superhéroes da el pistoletazo de salida a la Muestra de Cine Fantástico del canal SciFi, gracias a la cual el viernes podremos disfrutar de un episodio de Battlestar Galactica en pantalla grande. Pero volvamos al tema, que me desvío.

Ambos films son adaptaciones de dos obras muy conocidas, la película de Mireilles pasa a la pantalla la estupenda (y sobrecogedora) novela de Saramago, Ensayo sobre la ceguera. La película de Snyder hace lo propio con el cómic de Alan Moore. El libro lo leí y me encantó y con la novela gráfica llegué hasta más de la mitad, por lo que puedo decir que conozco los materiales originales de los que parten ambos films.

De ambas se puede decir lo mismo: no están mal, pero podían haber sido mucho mejores. Y curiosamente comparten algunos de sus defectos, un excesivo apego a la obra original que termina por lastrar el film y unos personajes desdibujados, por la gran cantidad que manejan.

Cuando uno se enfrenta a la adaptación de una novela o cómic ya va predispuesto para criticarla, para comentar la falta de fidelidad de la misma y para poner el grito en el cielo con las licencias que el director se haya tomado. Curiosamente, con Watchmen me ha parecido que sucedía lo contrario. Snyder, el director, ha intentado no reflejar el espíritu del cómic, sino trasladarlo literalmente al celuloide. Con una puesta en escena visualmente atractiva pero falta de personalidad (que poco me gustan esas cámaras lentas), su máximo objetivo parecía ser el de reproducir las viñetas del cómic original. Esto nos ha dado escenas espectaculares, en la que los efectos especiales brillaban con luz propia, pero que ha dejado muy al margen a los personajes.

No tanto porque no buscase retratarlos, ya que ha dedicado su tiempo (en algunos momentos excesivo) a presentárnoslos, sino porque había una gran cantidad de ellos. Son varios los protagonistas y se nos han contado el pasado de casi todos, ralentizando bastante el film. Esto, que en el cómic funciona a la perfección (mis partes favoritas son las de Roschard y las del Dr. Manhattan) rompe el ritmo de la película que no parece despegar hasta bien entrado en el metraje. Ese afán por mantenerse fiel al cómic termina por lastrar bastante a Watchmen.

Y aunque haya sonado contradictorio, el contemplar retazos del pasado de los personajes no implica que estén bien retratados. Esto se ve en que no somos capaces de empatizar con ellos ya que no llegamos a vislumbrar humanidad, son simples marionetas de la historia. El director no consigue que conectemos con esa sensación de derrota que impregna al cómic original. Los personajes son meros muñecos que se mueven a través del film sin conseguir emocionarnos, sin que nos importe su destino.

En la película de A ciegas sucede algo similar. Mientras que en la novela Saramago se rehuye decir los nombres de los personajes y se refiere a ellos como La mujer del doctor, la chica de las gafas oscuras o el niño, por poner unos ejemplos, se profundiza en todos ellos y conforme pasan las páginas terminas por conocerlos a todos y te importa lo que vaya a sucederles. En la película no sucede eso. Se focaliza más en la mujer del doctor (interpretada por mi adorada Julianne Moore), pero no se acerca a ella lo suficiente para que sintamos su carga, su sentimiento de culpa y su dolor. El resto de personajes están meramente esbozados y por tanto, desaprovechados.

Blindness sigue fielmente la estructura del libro e incluso obvia algunas partes del final que habrían roto por completo el ritmo de la película. El problema es que al no sentirnos cercanos a los personajes, las situaciones no impactan ni nos afectan tanto como deberían. Una de las secuencias más duras de toda la película está bien resuelta, pero le falta toda la fuerza que Saramago le imprime. De nuevo, es la sensación de que sin ser una mala película, podría haber sido mucho mejor.

De A Ciegas no es todo negativo y hay que alabar su fotografía, saturada de blanco, que llega a molestar a la vista y a hacerse incómoda. Los encuadres sorprendentes y las escenas desenfocadas ayudan a transmitir al espectador la sensación que produce la ceguera blanca que padecen todos los personajes.

Respecto a Watchmen, le he echado en falta personalidad y profundidad en los personajes, además, se hace larga, ya que dura unas 2 horas y 40 minutos. La acción no es el principal motor de la película y eso en principio sería de agradecer, el problema es que peca de pretenciosa en algunos de sus diálogos y se toma demasiado en serio a si misma (si uno de los protagonistas es un tipo azul en pelotas…). Maneja algunas ideas interesantes, deudoras del cómic, pero que a mi parecer no han sido bien tratadas en la gran pantalla. Si al menos pudiese decir que es entretenida, pero se me ha hecho pesada. Eso sí, en el apartado de adaptación fiel, cumple.

En estos casos creo que se olvida el hecho de que se está haciendo una película que debe funcionar por si misma. Hay que olvidarse de las obras originales y crear un producto que valga la pena, que tenga sus licencias, sus cambios que ayuden a adaptar la historia a un medio que no es el originario, pero que mantenga el espíritu. Y aquí fallan ambos films, que como películas, independientemente de que sean adaptaciones, no superan el aprobado (Blindness quizás llegue al notable por algunos de sus hallazgos visuales).

PD: Me da a mi que Watchmen no va a repetir el éxito en taquilla de El caballero oscuro. Había muchas expectativas puestas en ella, pero no creo que funcione como se espera.