
Seguimos (y terminamos) con el repaso a este año seriéfilo:
HBO
Este verano se caracterizó por las series de esta cadena. Por lo general de una calidad muy por encima de la media, pero que dan mucha pereza. Supongo que por no tener nada mejor que ver mientras perdía el tiempo, decidí culturizarme un poco televisivamente hablando y probé con tres programas de la cadena muy diferentes. Por un lado Oz, una de las primeras series que produjo HBO y que marcaría el camino a seguir por futuras producciónes. Dura, violenta, polémica y sin pelos en la lengua. Su primera temporada me encantó, pese a que tuvo algunas partes difíciles de ver. También me puse con The Wire, esa pequeña joya de la cadena, de la que todo el mundo habla muy bien, pero que pocos han visto y que apenas ha sido reconocida por los premios en sus cinco años de andadura. Y por último, como soy tan guay, probé con una producción de HBO latino, Epitafios, sobre la búsqueda de un retorcido asesino en serie, que me entretuvo y enganchó más d elo que esperaba.
Lo malo de esto, es que ahora tengo por delante cuatro temporadas de The Wire y creo que, unas seis de Oz. En fin, poquito a poco y con buen paso, me iré poniendo al día.
AMAZON
Esto también ha cambiado mi forma de ver las series. Darme cuenta de que cambiarle la zona al DVD no era un problema, me he lanzado a adquirir dvds a EEUU. He decidido hacerlo con aquellas series que aquí no puedo conseguir o que sus ediciones sean vergonzosas por no traer extras. Mis siguientes pedidos serán Dr. Horrible y la segunda de OZ. Mientras, me terminaré de ver Firefly y Carnivale.
EXPEDIENTE X
No tanto por la película que estrenaron este verano, que fue toda una decepción, sino por la revisión de la serie que he llevado a cabo. Me puse con la tercera temporada y a punto estoy de terminar la cuarta. Esos fueron los mejores años de Expediente X, cuando sus casos eran más inquietantes y más trabajados, cuando la química Mulder y Scully funcionaba a la perfección y en donde los comentarios entre ambos (esos mulderismos) eran el punto fuerte. A la vez, aproveché a ver parte de la octava temporada, que no me llegó a convencer y por fin el episodio de The Truth, con el que la serie concluye, de forma bastante amarga, todo hay que decirlo. Que pena que Chris Carter la haya cagado tanto con el retorno de nuestros agentes favoritos del FBI.
LEGEND OF THE SEEKER
Merece estar aquí, solo por convertirse en mi nuevo placer culpable. La serie no tiene nada de especial, pero es una tontería que me entretiene y me hace pasar un buen rato, sin grandes pretensiones ni artificios.
WHEDON
Por varias razones. Por el Dr. Horrible, no tanto por su calidad, que tampoco me parece esa genialidad de la que muchos hablan, como por demostrar que en Internet también hay vida teléfila. Por Firefly, con la que me voy a despedir el año. Serie que me está gustando mucho, pero que de nuevo, no me parece la maravilla que todos pregonaban (Battlestar Galactica, sigue siendo lo mejor en sci-fi) y por Buffy, que a lo tonto me la estoy volviendo a revisar. Ya solo me queda encontrar de segunda mano el box de toda la serie, no el nuevo(que como dice Adri, es muy rancio), sino el que tiene cajones. Entonces ya sería feliz. Ya solo queda esperar a Dollhouse y rezar porque la FOX le de tiempo a Whedon a desarrollar a sus personajes, el verdadero punto fuerte de Joss.
UK
Curiosamente, muchas de las series que he visto este año y que me han gustado mucho, han venido de Gran Bretaña, en vez de EEUU. Gran parte de la culpa de esto, supongo que fue por la huelga de guionistas. A las ya comentadas en el post anterior, Torchwood, Doctor Who, Extras y Skins, habría que sumar la entretenidísima y divertida Dead Set, con los zombies invadiendo Gran Hermano. Secret Diary of a Call Girl, ha sido otra de esas comedias cortas inglesas que se ven solas, al igual que No Heroics o Little Britain. A su vez, por fin le di la oportunidad a The IT Crowd y no puedo alegrarme más de haberlo hecho. También hubo decepciones, como me ha sucedido con la comedia Spaced o la serie de Merlin, pero esto es normal. No todo va ser buena televisión.
Y ADEMÁS...
Ciertas series de las que ya he hablado largo y tendido, y no quiero repetirme: por un lado True Blood, con esa mezcla de lo mejor y lo peor en cuarenta minutos. Sons Of Anarchy, solamente por conseguir que me viese diez episodios seguidos y por su inmensa Katey Sagal. Anatomía de Grey que ha conseguido lo impensable y ha remontado. Por desgracia eso no se ha contagiado a Private Practice. Las crónicas de Sarah Connor que me han enamorado, con capítulos como el de México o aquel en el que intentan salvar a una familia. Y he vuelto a recordar lo que me gustaba The Shield.
Hasta aquí llega mi selección de lo que más he disfrutado de este 2008. A ver que nos depara el 2009, que se anuncia, como mínimo, muy interesante, con el final de Galactica, Dollhouse y The United States of Tara entre otras.
¡Feliz Fin de Año y buena entrada en el 2009!






















