Salto en la línea temporal



El domingo pasado comenzaron los nuevos episodios de Mujeres Desesperadas y lo hicieron mostrándonos que ha sido de las desesperadas a lo largo de esos años perdidos para el espectador. Lo que se plantea resulta interesante y menos rebuscado de lo que podría esperarse en esta serie. Es cierto que de nuevo tenemos un vecino que se muda a Wisteria Lane trayéndose, además de los muebles, unos cuantos fantasmas en el armario, pero de alguna manera, una sensación de madurez recorría a la serie (y no hablo de las edades de las actrices).

La idea de dar un salto en el tiempo es bastante peligrosa, ya que pueda transmitir al espectador la sensación de que se han terminado las ideas y que esa era la única manera de revitalizar la serie. Esto puede ser así, pero si se aprovechan las posibilidades que esto ofrece y si los guionistas saben manejar el material en potencia que tienen entre manos, puede resultar un giro que no sea una mera excusa.

Esto lo hemos visto en diferentes series con desiguales resultados, desde Dawson Crece, donde para el final de la serie se avanza varios años en las tramas. En este caso se justifica por el hecho de que regresa Kevin Williamson, creador del programa que lo abandonó tras finalizar su segundo año. El desaguisado que se encontró solo le permitió dar este salto en el tiempo, obviando las últimas temporadas y supongo que realizando el final que siempre tuvo pensado. Que este sea satisfactorio ya es otro tema, ya que hay algunas decisiones que no se entienden muy bien (ejem... el destino que le reserva al personaje de Jen es para quemarle la casa).

Alias también utilizó este recurso para conformar el que para mi es el mejor cliffhanger que he podido disfrutar en televisión. El problema está en que no puedes crear intriga en torno a dos años perdidos de la protagonista para luego darnos unas respuestas chapuceras e incoherentes. Algo que por desgracia se convirtió en norma en esa serie. En Battlestar Galactica el salto en el tiempo solo sirvió para permitir asentarse a los personajes en New Caprica, pero la verdadera importancia de esos meses no es descubierta por el espectador hasta el controvertido Unfinished Bussiness, esa pequeña maravilla que gira en torno a varias promesas incumplidas (aún tengo pendiente de ver la versión extendida del episodio, a ver si me hago con ella en Amazon estas navidades).

Pero la serie que ha llevado hasta sus últimas consecuencias los saltos en el tiempo, privando al espectador de un desarrollo de la historia más convencional, fue Reunion. Cancelada por FOX (como no), en ella se seguía a un grupo de seis amigos a lo largo de veinte años. El desencadenante es el asesinato de uno de ellos en una fiesta, a partir de ahí, cada capítulo se centrará en un año de la vida de estos chavales. En cada episodio nos vamos sorprendiendo con los cambios sufridos en la vida de los protagonistas y nos preguntamos como podrán llegar a ser sospechosos del asesinato de uno de ellos. Por desgracia esta serie exigía seguir la trama con especial atención, lo que unido a unos personajes bastante anodinos y a unos guiones, que pese a estar inteligentemente (y de forma tramposa) estructurados, resultaban mediocres, llevó a que Reunion no pudiese concluir su andadura y que todos los que la veíamos nos quedásemos para siempre con la pregunta de ¿quién sería el asesino?.

En esta quinta temporada hallamos a las desesperadas en una nueva situación vital, por suerte, esta vez no es debido a rocambolescos misterios, sino a simples decisiones o actuaciones. Tenemos a Bree que se ha visto privada de cuidar de su nieto, a Gabrielle (a ver cuando la nominan a un Emmy y de paso se lo dan) que pese a tener dos hijas, en el fondo sigue siendo la misma mujer, que empieza a asustarse por el paso de los años, a Lynette que va siendo consciente de que algo mal ha hecho educando a sus hijos o a Susan cuya idílica relación con Mike se fue al traste debido a la culpa y a los reproches. Veremos si Marc Cherry sabe aprovechar este nuevo punto de partida y nos da una quinta temporada a la altura de la primera.

El problema es empezar

Comenzar una nueva temporada de una serie que no es un estreno es algo complicado. Los guionistas ya no tienen que presentar a unos personajes partiendo de cero, pero si tendrán que recordar al público el punto en el que se quedó todo, a la vez que deberán reengancharlos prometiendo unas tramas y unos personajes lo suficientemente interesante.

A la hora de iniciar las temporadas hay tres tipos de serie. Por un lado las de carácter más autoconclusivo, que normalmente se caracterizan por tener tres o cuatro episodios a lo largo del año que estén conectados y con una mayor importancia argumental. Estos suelen coincidir con los swepps (épocas del año en que los anunciantes están atentos a las audiencias para invertir más o menos publicidad en un programa) y con los inicios y finales de temporada. Se suele dejar un cliffhanger al final, que se resolverá con mayor o menor fortuna dependiendo de la pericia de los guionistas. En este caso el primer episodio será más excepcional, que el resto de capítulos que le seguirán, que retomarán la fórmula que ha dado una determinada identidad al programa.

Hay otro tipo de series, cuya trama es un único arco argumental subdivido en temporadas. En este caso nos encontramos con una historia que se va desarrollando a lo largo de los años y cuyos puntos de giro suelen corresponderse con los finales y principios de temporada. Este es el caso de dos grandes series actuales, como son Battlestar Galactica y Perdidos. Cada una de ella tienen una trama muy definida, ya sea huir de los cylons y encontrar la tierra o escapar de la isla y hallar respuesta a todos los interrogantes que esconde. Cada season finale supone un punto de inflexión en la historia que la lleva por nuevos derroteros, sin olvidar el punto al que se quiere llegar, ya sea la escotilla, los otros, New Caprica o los cuatro cylons finales. Todas estas revelaciones que dejan al espectador al borde de la silla y le llevarán a maldecir por tener que esperar seis meses (o más) para conocer la continuación y elevará las expectativas de lo que está por venir.


En estos casos la season premiere se lo juega todo a una carta, el nuevo enfoque puede gustar o no y los guionistas tienen que darlo todo para convencernos y que sigamos con la serie. Aquí hay un gran riesgo, ya que puedes perder a parte de tu audiencia con el cambio, como por ejemplo me sucedió con la segunda temporada de Perdidos de la que no aguanté ni tres episodios. Afortunadamente ambas series han conseguido superar algún que otro bache creativo y en sus respectivos seasons finales les dieron una vuelta a lo que todos esperábamos de ellas, dejándonos con la boca abierta (ese plano final de Galactica dejó a muchos sin palabras y con el alma por los suelos).

Hay otras series que articulan sus tramas en torno a una temporada, iniciando los arcos argumentales en la premiere y concluyéndola al final del año. Estas son las que se enfrentan a los inicios más difíciles, ya que pese a que hay continuidad con los personajes, no sucede lo mismo con la trama. En estos casos hay que presentar a los nuevos personajes y como mínimo esbozar en torno a que va a girar la temporada, esto suele llevar a que los primeros capítulos resulten un poco lentos y carentes de emoción. Pero si los guionistas juegan bien sus cartas, tan solo hay que tener paciencia para comprobar que esas escenas a las que no dábamos mucha importancia, pronto se conformaron como los pilares de las nuevas tramas. Una serie que ejemplifica muy bien esto, es The Wire. Cada año se estructura como si de una novela se tratara y nos va presentando todo un plantel de personajes de los que apenas somos capaces de quedarnos con las caras, pero que poco a poco van adquiriendo un peso específico en el programa.

El problema está, que tras un gran final, un inicio pausado puede resultar decepcionante, cuando tan solo hay que tener un poco de paciencia. El 5x01 de The Office da un poco esta sensación. Resulta divertido y en cuarenta minutos vemos el verano de todos los de esa sucursal de Dunder Mifflin. El concurso para adelgazar y así conseguir más días de vacaciones nos da momentos tan buenos como los desmayos de Kelly y su gusano para adelgazar. A su vez la relación secreta Dwight/Angela continúa de manera furtiva, con puntos tan divertidos, como cuando se intuye que el cámara le ha preguntado, que si se siente culpable por ello. Además, y aunque ya se presentó al final de la temporada anterior, vamos conociendo un poco más a la nueva chica de recursos humanos, una mujer bastante peculiar que puede ser la media naranja de Michael. También se recupera a Ryan tras su meteórico ascenso y caída. En este episodio se han establecido las principales líneas a través de los cuales la serie se moverá este año y prometen grandes momentos. El embarazo de Jan, la relación Jim/Pam, la boda de Angela o la nueva chica de recursos humanos, vienen para darnos una temporada, que esperemos esté a la altura de las tres anteriores, ya que la última fue bastante irregular por culpa de la huelga de guionistas.

El capítulo se resiente, como ya sucedió el año pasado, por su doble duración, que le hace perder un poco el ritmo, y es que no hay que olvidar, que si algo funciona en 20 minutos, no tiene porque hacerlo en cuarenta. Pero ya solo por las risas y por volver a ver a Michael Scott haciéndose el gracioso e intentando ligar, ya se le perdona esto. Esperemos que pronto vuelvan a coger el ritmo y nos deleiten con episodios tan geniales (y tan difíciles de ver) como Dinner Party. Al menos Jan sigue por ahí.

Por cierto ¿os habéis dado cuenta del protagonismo que ha tenido la cámara en este episodio?

Mea culpa

Cuando una serie se extiendo a lo largo de varios años, por lo general sufrirá altibajos en la calidad y en el interés de las tramas. Esto es algo que casi siempre resulta innevitable y que hace que uno termine por ver con buenos ojos las minitemporadas que se marcan los ingleses, donde con seis u ocho episodios no da tiempo a meter mucho relleno insustancial o a desvirtuar las series hasta límites insospechados. Por desgracia la ficción que nos llega de USA cuenta por lo general con más de veinte capítulos al año y, si ha tenido éxito, como mínimo unas cinco temporadas. Con todo ese recorrido siempre da tiempo a que una buena serie tire todo su buen hacer a la basura, que descienda a los infiernos televisivos y que incluso se redima antes de terminar.

Si uno piensa en las series que ha visto, se da cuenta de que todas ellas tuvieron momentos que preferiríamos olvidar, idas de olla por parte de los creadores que han transformado a personajes interesantes en seres completamente insoportables, o que han llevado a las tramas a puntos delirantes que nos llevaban a avergonzarnos del que hasta el momento había sido uno de nuestros programas favoritos. Un buen ejemplo de esto es Alias, esa maravillosa serie con una inconmesurable Jennifer Garner, que en su tercer año perdió el rumbo, para darnos una cuarta temporada terrible (y que curiosamente fue la que mejor audiencias tuvo, al ir precedida de Perdidos).

Las razones que aducieron los creadores fueron que JJAbrams estaba muy ocupado con su nueva creación y que por ello se les fue la mano. Por suerte, y en contra de lo que muchos piensan, su temporada final consiguió no ser un despropósito de proporciones cósmicas. Algo que parecía muy posible debido al embarazo de la Garner, a la empanada mental de los guionistas y a las pésimas decisiones del año anterior.

La fórmula estuvo en recuperar todo aquello que hizo grande a la serie. Sidney Bristow ya es toda una espía experimentada y el culebrón de su familia ya no da más de sí, por lo que, qué mejor idea que introducir a una nueva chica que cumpla el mismo papel que tuvo la protagonista en la primera temporada. Eso, unido a que cancelaban la serie y que había que cerrar todos los misterios, consiguieron darnos una última temporada decente.

Por desgracia hay otras series que pierden el rumbo y ya nunca lo recuperan, algunas como A dos metros bajo tierra que tras dos primeras temporadas estupendas, cayó en las garras del culebrón dramático y tremendista regalándonos tramas terribles que hacían sufrir a los personajes de forma exagerada. Pese a algunos momentos buenos, los últimos años de la funeraria Fisher no estuvieron a la altura. Lo mejor de todo fue que los últimos cinco minutos de la serie, me parecieron tan magistrales que consiguieron reconciliarme con un programa que había llegado a aborrecer en algunos momentos.

Esta inconstancia creativa se puede deber a un alargamiento excesivo de la serie, como por ejemplo es el caso de Expediente X, a que la temporada buena fuese una conjunción de factores que por desgracia parece que no volverá a repetirse, como Heroes o a un cambio en el equipo creativo responsable del programa, como El Ala Oeste. Otras veces, simplemente es un exceso de confianza que lleva a los guionistas a confiarse y relajarse, perdiéndole el pulso al programa, como sucedió (y reconoció Marc Cherry) con la segunda temporada de Mujeres Desesperadas.

Últimamente, una de las series más criticadas por los propios espectadores que la siguen semana a semana, es Anatomía de Grey. Que si ha perdido su frescura, que si todos los médicos se han liado entre ellos, que si los personajes que en un momento fueron interesantes, se habían transformado en seres realmente odiosos, etc. Todo esto ha debido llegar a oídos de Shonda Rhimes y en un momento de autocrítica que para nada me esperaba nos ha dicho a los espectadores que sentía que sus últimas temporadas hubiesen sido una basura.

No lo ha hecho en una entrevista o dirigiéndose a sus fans, como por ejemplo hizo Tim Kring cuando reconoció que la había fastidiado con Heroes. Sino que lo ha hecho de la mejor manera que podía, nos lo ha dicho a través de la serie y dirigiéndose a todos aquellos que aún seguimos, sin saber muy bien porqué, las andanzas de los médicos del Seattle Grace. En un discurso dicho por el director del hospital, pero que iba claramente dirigido al espectador, se reconoce que hubo un exceso de confianza, que consiguieron el éxito y que creyeron que podían seguir así. Lo concluye prometiéndonos volver a los mejores momentos y recuperar el Anatomía de Grey que nos enganchó. Ya solo por esto, voy a seguir con la serie.

Al menos la season premiere estuvo a la altura y parecía anunciar cosas buenas para este año. El personaje interpretado por Kevin McKidd (a.k.a. Lucio Voreno) es bastante divertido con esa mezcla entra McGyver y un médico dándonos buenos momentos, al igual que la doctora Hahn y Callie. La serie ha recuperado parte del humor que había perdido (el momento Meredith/Christina como dos ancianas solteronas no ha tenido precio) y los casos médicos no han sido meras excusas. La dirección que parecen tomar los diferentes personajes se anuncia interesante y pese a tener momentos tan terribles (a la altura de un Private Practice cualquiera) como el de la estalactica de hielo, confío en que la serie nos de, no tanto un buen año, como una temporada entretenida y emocionante.

Y a ver si ese afán por mejorar también contagia a la serie de Kate Walsh, que está muy necesitada de calidad.

Depende del punto de vista


El superhéroe es una figura que ha estado muy presente estos últimos meses, tanto por el estreno de El caballero oscuro, como por el retorno de Heroes. Ahora, desde UK nos llega una nueva vuelta de tuerca del concepto, de la mano de No heroics, comedia emitida en el canal de cable ITV.

En Héroes nos encontramos con un grupo de gente normal y corriente que descubre unos poderes y que tienen que aprender a manejarlos, a la vez que deciden que hacer con ellos, si utilizarlos para destruir o salvar el mundo. Esta historia que también podemos ver en los XMen, puede dar sus frutos interesantes y plantear temas como la discriminación, aprovechando inteligentemente el material de partida (un poco como el planteamiento de la tercera película de los mutantes, con el tema de la vacuna, aunque luego el resultado final fuese una patata).

En cambio, en El caballero oscuro nos encontrábamos con un hombre normal (en la medida de lo posible) que gracias a un duro entrenamiento y al uso de la tecnología más avanzada de la que puede disponer, se comporta como un justiciero enmascarado. Vendría a ser lo contrario a Héroes, aquí no hay poderes paranormales y sí la profunda certeza de desear hacer algo bueno. Pero también, y de nuevo a diferencia de la serie de la NBC, se trata de forma seria y oscura, evitando las medias tintas y regalándonos un relato complejo y bastante pesimista, sobre el poder y la propia naturaleza del superheroe. En este último film ya no se preguntan sobre si es lícito crear a alguien como Batman, no, porque de eso ya se habló en la película anterior. Aquí directamente se enfrentan a las consecuencias. El efecto de acción/reacción, que llevará a la aparición de un personaje tan turbador (y en algunos momentos tan lúcido) como el Joker.

Y por último vendría a estar No Heroics, donde nos encontramos a superhéroes que en el fondo son gente normal (y no al revés). Esta comedia da la impresión de ser el acercamiento más realista a este tema. Aquí no hay superhombres que hacen el bien desinteresadamente, sino un grupo de personas con unas vidas bastante patéticas, que se dedican a desfacer (como me encanta usar esta palabra) entuertos para así conseguir figurar en el ranking de los superhéroes con más apariciones televisadas.

Los cuatro protagonistas son unos amigos con diferentes poderes, desde avanzar y retroceder en el tiempo unos segundos, controlar el fuego o a las máquinas. Pero a pesar de ello son unos pobres diablos que se reúnen en un bar al que van todos los superhéroes para tomarse unas cervezas que les ayuden a olvidar el día que han tenido. En este primer episodio de veinte minutos no da tiempo a gran cosa y simplemente conocemos a los diferentes personajes con sus tristes y patéticas vidas, muy en la línea de películas como Días de fútbol. El capítulo resulta divertido y los personajes pueden dar mucho juego. Al ser una serie inglesa, su temporada no va a superar los seis episodios, al igual que otras como The IT Crowd o Little Britain. Pero si se acerca al nivel conseguido por estas, yo me quedo más que contento.

Kill Mohinder

Que dolor de personaje. Este tipo, que apareció en la primera temporada con la función de presentarnos a los diferentes Héroes y sus poderes, pronto se convirtió en uno de los elementos más insoportable de la serie, incluso más que el flequillo de Peter-boca-torcida-pongo-cara-de-intenso-y-creo-que-se-actuar-Pitrelli. A lo que había que sumar esos discursos en off que abrían y cerraban episodios, repletos de palabras rimbombantes que no venían a decir nada, resultando aún más pésimos y pretenciosos que los de Meredith en Anatomía de Grey.

La evolución de este personaje ha sido bastante errática, desde sus continuos cambios de opinión, tipo ahora investigo los superpoderes, ahora me vuelvo a la India (ahí debería quedarse), hasta su nula función en las tramas, más allá de meter en líos al resto de personajes. Tiene un poco lo que vendría a ser el síndrome Kim Bauer-me-dejo-secuestrar-tres-veces-en-un-día, no aportando gran cosa, más allá de un físico bastante atractivo.

Pero lo peor de todo ha llegado en esta season premiere (y no me refiero al hecho de que la hayan juntado con la otra petarda de la serie) ¿De quién ha sido la estupenda idea de darle nuevas habilidades? Ya no entro en el hecho de que quiera crear esa especie de pócima que puede darle superpoderes a todo el mundo y que cualquiera con dos dedos de frente sabe que no puede traer nada bueno. Ahora van y nos lo convierten en una especia de Spiderman que se dedica a trepar por las paredes (WTF!). Era ver eso y se me quitaban las ganas de seguir con Heroes. Por suerte, al final del episodio se le cae la piel a cachos, a ver si finalmente le da un chungo y se muere.

Por lo demás, decir que Heroes ha vuelto con bastante fuerza, pero yo no espero gran cosa de lo que está por venir. No hay que olvidar que esta serie se caracteriza por presentarnos alternativas narrativas bastante interesantes que finalmente se desaprovechan de manera irritante. A demás, los dos capítulos eran un plagio a su primera temporada, de nuevo tenemos un viaje al futuro en el que se ve un mundo sumido en el caos, tenemos a una Nikki que no sabe que le pasa, a una Claire que se va a grabar siendo arrollada por un tren y un tipo que hace dibujos proféticos, vamos que ni un episodio de Sailor Moon era tan repetitivo.

Es cierto que han intentado virar la serie a un tono más oscuro, pero a mi, como quien dice, ya no me la dan con queso. Han incluido temas nuevos temas, como la religión, intentando dar un poco más de profundidad, cuando lo que le falta a esta serie es tomarse menos en serio a si misma. Seguiré viéndola mientras no me aburra, aceptando esos diálogos tan chuscos, esas escenas sin pies ni cabeza y con la profunda esperanza de que maten a Mohinder de una maldita vez. Y es que eso es lo último que se pierde.

Suerte que tenemos a TED

Heroes, True Blood, Como conocí a vuestra madre, Merlin, Mujeres Desesperadas, Anatomía de Grey, Private Practice, Terminator: Las crónicas de Sarah Connor, 30 Rock, The Office, Secret Diary of a Call Girl, Privileged, 90210, Little Britain USA y No Heroics. Esta es la lista de series que tengo pensado seguir ahora, a partir de Navidades habrá algunas inclusiones nuevas, como Dollhouse, Battlestar Galactica, Skins o 24 a parte de los especiales de Doctor Who y Torchwood.

A todas estas tendría que añadir Oz y The Wire que ya tengo empezadas, Freaks & Geeks que se me está terminando de descargar y sopesar si me pongo con Flight of the Concords y con Sons of Anarchy, esta última me llama bastante la atención (y me da a mi que va a llenar el hueco de Terminator que tarde o temprano va a ser fulminantemente cancelada). Esperaré a que cuente con algunos episodios más y si las buenas críticas se mantienen me pondré con ella. Luego hay otras como Privileged o 90210 que me estoy bajando, pero que me dan bastante pereza el ponerme con ellas. Supongo que son las típicas series que uno ve en Navidad, cuando el resto se encuentran paradas.

Lo de este año comienza a ser excesivo y es que las dos temporadas pasadas, no recuerdo haber seguido tanta serie. Gran parte de la culpa es de la huelga de guionistas que nos dejó tiempo para descubrir nuevos programas a los que engancharnos a la vez que nos dio la oportunidad de descubrir que en Inglaterra también se hacen series muy interesantes.

Y pensar que hasta hace nada, ver la televisión implicaba tragarse montones de anuncios, ver las series con un retraso de dos años como mínimo, aceptar que las temporadas las marcaban los programadores españoles, los cuales se pasaban por el arco del triunfo el orden y el ritmo de los episodios, situando las pausas en los momentos menos propicios. Es cierto, que antes había menos información respecto a lo que acontecía al otro lado del charco y era más fácil sorprenderse con las muertes inesperadas o con giros de guión y no
como ahora, que meses antes ya sabemos si un actor sigue o no con la serie o si esta ha sido renovada o cancelada.

Ahora me he acostumbrado a ver series a mi ritmo, sin anuncios y distribuyéndomelas a mi parecer, reservándolas para sesiones maratonianas (como por ejemplo hago con Weeds, de la que un solo capítulo me sabe a muy poco) o para disfrutarlas semana a semana emparejándolas con la serie que yo prefiera. El año pasado tenía mi particular noche de comedia con The Office, 30 Rock, Samantha Who? y Aliens in America.

Ya estamos de nuevo metidos en la temporada televisiva, y si no fuese por el TED estaría perdidisimo a la hora de descargar los tropecientos torrents. Este programa es una aplicación para descargar automáticamente series con el BitTorrent, que se encarga de buscarlas en los diversos feeds de páginas como Mininova y ordenar al gestor de descargas que utilicemos (ya que el programa no incluye esta función) que nos baje un determinado episodio. Este programa son todo ventajas, ya que por un lado no tienes que estar atento a que series hay cada día de la semana, pero lo mejor es que empieza bajar los episodios por la noche, por lo que no hay que esperar hasta que nos despertemos para seleccionar el torrent, cuando ya todo el mundo lo está descargando y la tasa de transferencia es muy lenta.

TED viene con una lista predeterminada de series, incluyendo una ficha técnica que extrae de la web TV.com. En el caso en que no esté la serie que quieres descargar, la configuras como una nueva y él ya se encarga de añadirla a la lista. Además, para afinar más la selección del episodio y que no se te descargue cualquier cosa, puedes determinar unos parámetros, como el número mínimo y máximo de mb que tiene que tener el archivo, el número mínimo de seeds o los términos que quieras o no quieras que aparezcan en el nombre del torrent. Una vez descargado el episodio de esa semana, el programa automaticamente se actualiza para buscar el de la siguiente.

Este programa te facilita la vida de seriéfilo y solo exige configurarlo al principio, afinar un poco con los criterios de búsqueda (por ejemplo hoy no me ha seleccionado correctamente el 3x02 de Heroes) y dejarlo encendido toda la noche. Si como yo seguís toda esta montaña de programas, es una buena opción. Y es que aquí, por la blogsfera teléfila, quien más quien menos sigue un mínimo de siete series

¿Cuáles van a ser las vuestras este año?

Merlin, un freak en la corte del Rey Arturo


Merlín es la gran apuesta para la nueva temporada por parte de la BBC. Centrándose en los años de juventud del famoso mago, nos adentramos en la corte de Uther Pendragon en la que se desenvuelven personajes como Arturo o Morgana antes de convertirse en las figuras míticas en las que luego se transformaran. Pero no hay que equivocarse, esto no es una salvaje y polémica revisitación de la historia como lo fue Roma, también coproducción de la BBC junto a HBO. Ni siquiera parece acercarse a la, un poco más comedida, Los Tudor. Nada parece indicar que nos vayamos a encontrar con grandes conspiraciones por el poder, ni con continuas escenas de cama. No hay que olvidar que esto no es una serie de cable y que está dirigida a todos los públicos.

Pero si hay algo que comparte con la serie de Jonathan Rhys Myers, eso es su afán por hacer llegar al público contemporáneo la esencia de un personaje histórico utilizando fórmulas que el espectador actual comprenderá. El responsable de la serie sobre Enrique VIII reconoció que la clave del éxito de recuperar a un personaje tan conocido, fue retratarlo como si de una estrella del rock se tratara. Lo hizo comportarse como cualquiera esperaría de un hombre joven, apuesto y con el mundo a sus pies. Por ello comprendemos su ansia de poder, sus en algunos casos extravagantes ideas y sobre todo, su miedo a estar solo.

Con Merlín sucede algo parecido. En este caso la historia se va a centrar en dos personajes, por un lado en un joven un tanto peculiar (que en una serie de institutos vendría a ser el típico freak) y con una habilidad innata para la magia y por otro, en Arturo un chaval bravucón y arrogante(vamos, el típico capitán del equipo de fútbol americano). Ambos son dos adolescentes que tienen un destino común y que trabarán una gran amistad, pero que en principio no pueden ni verse, como demuestran las diversas disputas que tienen y sus caracteres completamente opuestos.

Revisar de nuevo todas las leyendas artúricas puede ser una idea en principio un poco trasnochada, pero hacerlo desde la óptica de una serie para adolescentes, lo convierten en un producto como mínimo, curioso. Y es que no hay nada como reimaginar una historia ya conocida desde un punto de vista diferente que aporte una nueva lectura a lo ya conocido. Un buen ejemplo es la espectacular novela de Marion Zimmer Bradley, Las nieblas de Avalon, que se adentra en esta mitología a través de los personajes femeninos, convirtiendo a personalidades tan importantes como Arturo en meros secundarios, a la vez que despliegan un universo muy interesante.

Merlin nos va a contar la historia de dos chavales muy distintos que tendrán que aprender a trabajar juntos. Es un relato de iniciación sobre el descubrimiento de uno mismo, sobre la aceptación de lo que uno es y sobre el continuo aprendizaje que nos llevará a la vida adulta. Todo ello en un contexto medieval y sirviendo de prólogo a la historia conocida por todos.

Como detalle curioso está la participación de tres actores conocidos por otras series, como son Anthony Head, más conocido como Giles en Buffy (y como Primer Ministro en Little Britain), Eve Myles a la que se ha podido ver como Gwen en Torchwood y Michelle Ryan, la fracasada mujer biónica. A los dos protagonistas, Merlín (Colin Morgan) y Arturo (Bradley James) se les ve bastante cómodos en sus respectivos papeles. En cuanto a la producción se puede decir que la dirección artística está muy cuidada y que los efectos especiales son bastante decentes, sobre todo teniendo en cuenta que estamos ante una serie de tv y no un largo cinematográfico.

Como principal pega sería el guión, que no está pulido lo suficiente, con diálogos risibles, situaciones bastante forzadas y escenas un poco deslazabadas. Esperemos que esto se vaya solucionando en los episodios siguientes.

Por tanto, Merlín es la gran esperanza de la BBC este año (sobre todo, teniendo en cuenta que Doctor Who solo aparecerá en cuatro especiales), lo que la ha condenado, en cierto modo, a ser un producto para toda la familia que evita riesgos y que nos presenta la historia de forma amable y bastante entretenida.

Talking about... (XVI)


Battlestar Galactica 4.5
Ya se conocen los títulos para la segunda mitad de la cuarta temporada de BG. Más allá de que puedan resultar reveladores (no dejan entrever gran cosa), lo interesante está en comprobar que el último tramo de la serie seguramente va a durar más de lo que en principio esperábamos. El último episodio (que además estará escrito por Ronald D. Moore) parece ser que finalmente puede llegar a estar compuesto por tres capítulos. Ya en su momento, los creadores reconocieron que el guión del último episodio era bastante extenso y que como mínimo necesitarían una hora más. Pero la posibilidad de que al final sean tres horas (bueno, técnicamente dos horas sin anuncios) nos parece anunciar un final complejo e intenso.

Este es el listado de los episodios que nos quedan:
4x13: Sometimes a Great Notion, 4x14: A Disquiet Follows My Soul, 4x15: The Oath, 4x16: Blood on the Scales, 4x17: No Exit, 4x18: Deadlock, 4x19: Someone to Watch Over Me, 4x20: Islanded In A Stream Of Stars, 4x21: Daybreak 1, 4x22: Daybreak 2, 4x23: Daybreak 3 (assuming it's still a three parter)



Sobre los EMMY
Normalmente en este tipo de premios nunca gana mi favorito, por lo que voy a decir los que me gustan, pero que posiblemente sean los que no ganen. De menos a más: Actor secundario en comedia: Neil Patrick Harris, pese a que no crea que HIMYM la sostenga él. Actriz Secundaria de Comedia: Vannessa Williams, es una mala taaan genial. Actor Secundario Drama: Aquí no puedo opinar ya que no he visto ninguna de las series en las que aparecen. Actriz secundaria drama: todo el mundo habla de Dianne Wiest, al menos las de AdG no han tenido un gran año para lucirse. Actor Comedia: esto es como tener que escoger entre papá y mamá, ¿Steve Carrell o Alec Baldwin? creo que me quedaría con el protagonista de The Office. Actriz Comedia: de nuevo estoy igual ¿Tina Fey o Mary Louise-Parker? Me quedo con Nancy por lo complejo de su papel. Actor Drama: De nuevo, no he visto ninguna de las series por las que están nominados, por lo que me da bastante igual. Actriz Drama: Tampoco tengo material para comparar... Mejor Serie de Comedia: The Office, pese a que haya tenido una temporada un poco más floja, pero episodios como Dinner Party ya se merecen este premio. Mejor Drama: Aquí me da un poco lo mismo, pero seguro que gana Mad Men, es una serie 100% Emmy. Otros premios muy interesantes son los de Mejor Guión de Comedia, que yo se lo concedería a Dinner Party y en Mejor Guión de Drama, pese a estar nominada Battlestar Galactica con Six of One, me pareció superior Revelations, por lo que yo se lo daría a The Wire, como reconocimiento a lo que esta serie ha sido.

Por lo demás y a menos que consiga hacer funcionar el Ubuntu en mi portátil, va a estar difícil poder seguir la gala en directo. Pero no pierdo la esperanza...

Weeds
Las opiniones sobre esta última temporada han sido bastante encontradas. Desde gente que dice que ha sido la mejor o que ha mantenido el nivel, a otros que consideran que el cambio de localización ha sido su particular jump the shark, yo por mi parte aún voy por el capítulo 4x09 (por culpa de una película porno que se bajó en lugar del episodio de Weeds ¬¬ ) y considero que la serie se encuentra en plena forma, remontando de un tercer año al que le faltó bastante comedia. Es cierto que tiene momentos bastante bizarros, pero ahí está la gracia de Weeds.

Anatomía de Grey
Todas las temporadas esta serie lanza un videoclip que funciona como recordatorio de lo último sucedido en la serie a la vez que como preview de lo que está por suceder. Gracias a ellos, canciones como Chasing Cars de Snow Patroll o How to save a life de The Fray se han convertido en éxitos, que incluso hemos llegado a aborrecer de tanto escuchar. La canción escogida este año, ha sido The Quest de Bryan Christopher, una elección curiosa ya que se aleja de las baladas que acostumbraban a utilizar.


Segundas impresiones

Ahora sí puedo decirlo, y en contra de lo que me esperaba, True Blood me está gustando. En este segundo episodio finalmente se empieza a ver de que va a ir esta serie y ya uno se puede ir haciendo una idea, sobre si merece la pena seguir con ella o no. El primer capítulo termina de forma muy brusca, dando la sensación (que se reforzaba al ser el preair lo que vi) de que estaba incompleto y que eso no podía terminar de esa manera. Y en cierta manera así es.

El 1x02 continúa exactamente en el mismo punto donde se dejaron las cosas dejando fluir a las tramas y a los personajes. Gracias a eso finalmente comenzamos a comprender las motivaciones de los diferentes protagonistas y el porqué de sus acciones, que en el piloto nos resultaban demasiado erráticas y un tanto incompresibles.

Anna Paquin deja de parecer medio lela y entendemos el porqué de la fascinación con el vampiro, lo mismo se puede decir de Bill (Stephen Moyer), que gana un poco de carisma y empieza a parecerme un vampiro con un punto atractivo. También está Jason (:P), hermano de Sookie, un chaval bastante idiota, que por lo que se ve va a dar más de un problema. Respecto a Tara, en principio me gustó más la actriz que participó en el preair, ya que tenía un punto más agresivo, pero la nueva, Rutina Wesley, tampoco lo hace mal.

Quizás lo que más ha sorprendido es, que en contra de lo que se esperaba, True Blood no es otra serie gafapasta de la HBO como podría serlo A dos metros bajo tierra, sino que es un entretenimiento con aspiraciones más modestas (pese al tema del racismo que subyace en la historia) y menos tremendista, que me parece a mi, no se llega a tomar del todo en serio a si misma. Y es que esos dientes y esas caras que ponen los vampiros no tienen nombre.

True Blood tiene muchos elementos de novela romántica de vampiros, algo obvio si tenemos en cuenta que está basada en una serie de libros. Más allá de la historia de amor entre la telépata y el vampiro, lo que realmente parece marcar la diferencia es su contexto. Si se maneja bien puede salir de ahí una interesante reflexión sobre la tolerancia y la posibilidad de convivir personas que son bastante diferentes y que están obligadas a cohexistir en un mismo entorno.
Al menos el estupendo opening parece hacer referencia a ese problema, pero también a otra igualmente interesante, el del fanatismo religioso. Y es que ese pequeño pueblecito del sur de EEUU parece el escenario perfecto para que se monte una buena.

Habrá que estar atentos a como se va desarrollando la historia, ya que por ahora no parece que haya una línea argumental muy marcada, sino más bien consiste en ver como los diferentes personajes van aceptando que ahora hay un vampiro entre ellos. Supongo que el hecho de que haya habido un asesinato comenzará a tensar las relaciones entre el recién llegado y los tranquilos habitantes del pueblo.

Yo tengo esperanzas con que esta serie mejore, ya que la HBO le ha concedido una nueva temporada, algo que no creo que haya sucedido unicamente por ese incremento en los espectadores. Sino porque los directivos de la cadena habrán visto la primera temporada y se habrán dado cuenta de que tienen un buen producto entre manos. Y es que no nos olvidemos que series ahora consideradas míticas empezaron bastante flojas y gracias al hecho de conservarlas en antena estas prosperaron creativamente, Expediente X y Buffy son dos casos que se me vienen ahora mismo a la cabeza.

Pero ahora parece que si una serie no la consideramos una obra maestra en su segundo episodio entonces ya no vale la pena. Cuando a veces es necesario dejar un tiempo para que los guionistas y actores se vayan haciendo al tono y terminen por darle una personalidad muy determinada al programa.

EXPEDIENTE X: Tercera temporada


En este momento en el que se estrenan nuevas series como Fringe o True Blood donde lo sobrenatural campa a sus anchas, no hay nada como recuperar Expediente X. Para mi volver a ver esta serie supone, no tanto reencontrarse con unas tramas, como hacerlo con unas sensaciones. Es volver a recordar como me sentía cuando con doce años veía estos mismos episodios en Telecinco y rememorar lo inquietantes que me resultaban.

Este verano, junto a Oz y The Wire he regresado de nuevo a mis andaduras con Mulder y Scully. Tenía el box en dvd que compré hace dos años muerto de asco, por lo que decidí ponerme con ella y he de reconocer varias cosas: los buenos capítulos están envejeciendo bastante bien, Mulder y Scully son la mejor tensión sexual no resuelta que se ha podido ver en la pequeña pantalla y que la atmósfera que proporcionaba esos cielos nublados de Vancouver, lugar donde se rodaba la serie, ayudó a darle un tono peculiar y reconocible.

La tercera temporada es el inicio de esa cumbre creativa (y de audiencias llegando a reunir 19 millones de espectadores semanalmente) que alcanzó Chris Carter, a la que seguiría una cuarta temporada redonda y una quinta muy buena. A partir de ahí la serie no pudo mantenerse y comenzó un lento descenso a los infiernos, que apunto estuvo de concluir en su séptimo año (¡y que pena que no lo hizo!).

En esta tanda de episodios, se empieza a dar forma tangible a la Conspiración alienígena y se engarza con la familia y las obsesiones de Mulder. El asesinato de su padre y el de la hermana de Scully serán consecuencia de esta búsqueda de la verdad. Pero también, se ve que los guionistas le han cogido el truco a la serie y por lo general todos los episodios autoconclusivos tendrán un nivel de calidad alto.

Pero he de reconocer, que si algo me ha enganchado y me ha hecho ver un episodio detrás de otro, como si fuese la primera vez que veo la serie, eso han sido las conversaciones Mulder y Scully. Suele haber dos o tres en todos los capítulos y ya por disfrutar del humor negro de Fox y las respuestas sarcásticas de Scully, ya me era suficiente. Ya sé como va a terminar todo, pero a pesar de ello, sigo disfrutando con cada mirada cómplice entre ambos (y bueno, como ya haya un abrazo, estoy dando saltos por la habitación como un tonto), con la ironía de Mulder y con el escepticismo, siempre puesto a prueba de Dana.

He seleccionado cinco episodios que fueron los que más me gustaron de esta temporada y que tienen todo lo que ha hecho grande a esta serie: sucesos paranormales, personajes bastante freaks, sentido del humor y esos finales abiertos que dejaban lugar a la duda. No he incluido ninguno relacionado con la Conspiración, ya que esos siguen una trama más serial y no se disfrutan tanto individualmente.

5. 2Shy (3x03)
En esta historia sobre un hombre que queda con mujeres por Internet para devorar su grasa, nos encontramos con el típico psicópata de Expediente X, que necesita matar para sobrevivir, debido a alguna mutación genética (como en Tooms o Leonard Betts). Pero en este caso, el susodicho lo hará aprovechándose de mujeres solas e inseguras a las que convencerá para quedar con él. No sabría decir exactamente que es lo que me gustó de este episodio, quizás el hecho de que el asesino no se alimentase solo de sus cuerpos, sino de que en el fondo, también lo hacía de los anhelos, sueños y esperanzas de mujeres que se sentían solas. En eso radicaba la maldad del mismo, no tanto en matar, algo que necesitaba para sobrevivir, como en el hecho de aprovecharse emocionalmente de sus víctimas.

4. Quagmire (3x22)
Dana es arrastrada por Mulder un fin de semana para investigar unas desapariciones que el atribuye a un monstruo marino que se esconde en un lago. Este episodio repleto de ironía y sentido del humor profundiza en el incansable deseo de Mulder de perseguir lo intangible y lo imposible. Esto unido a una escena en la que, tras naufragar por culpa del monstruo marino, deben de aguantar en una minúscula isleta hacen del episodio, un capítulo a recordar dentro de esta temporada.

3. Jose Chung's "From Outer Space" (3x20)
Por lo que voy viendo, mis episodios preferidos son aquellos con bastante sentido del humor y donde la serie no se termina de tomar en serio a si misma. Y este capítulo tiene muchísimo de ello. En él, Scully le cuenta a un escritor un caso en el que estuvieron trabajando, relacionado con una abducción. En él, los guionistas aprovechan para reírse de la serie y de los conceptos que manejan, presentándonos personajes muy frikis, situaciones pasadas de rosca (como esa especie de Godzilla enfrentándose a los aliens) y un grito de niña por parte de Mulder (no tiene precio). Este episodio demostró que la serie era consciente del tipo de programa que era y se rio de ello. Su narración fragmentada, por la diferente visión de los hechos de los distintos personajes, ayudan a hacer de este capítulo uno de los más excéntricos que ha dado la serie.

2. El descanso final de Clyde Bruckmans (3x04)
Considerado por muchos como uno de los mejores episodios, ya no de la temporada, sino de toda la serie. El trabajo de Peter Boyle como Clyde (por el que recibió un Emmy) es imprescindible para entender el éxito de este episodio, en el que un agente de seguros es capaz de conocer la fecha en la que va a morir una persona. De nuevo con un humor fino y bastante negro, conocemos detalles bastante curiosos (como la futura muerte por asfixia autoerótica de Mulder XD) que incluyen la revelación de que Scully no morirá, y en el que se nos retrata a un hombre cansado de su situación que conoce su destino final. Un capítulo brillante y que en cierto modo se intentó repetir en la fallida última película de Expediente X.

1. La guerra de los coprófagos (3x12)
No es uno de los mejores episodios de Expediente X, pero para mi es uno de los más cómicos, a la par que desagradable. Durante un viaje en coche Mulder llega a un pueblo que parece ser atacado por unas cucarachas asesinas. La paranoia se desatará y Fox tendrá que resolver la situación ayudado. a través del teléfono móvil (que ladrillos que se usaban en esos años) por Scully que está en su casa. Por un lado tenemos un montón de insectos, que te terminan dando la impresión de que los tienes por la habitación, a lo que ayuda esa estupenda escena en la que una cucaracha recorre la pantalla de tu televisor. Por otro lado tenemos las respuestas escépticas de Scully ante la teoría mulderiana de unas cucarachas que se dediquen a matar a la gente y como no, está Bambi, una etnóloga a la que conoce Mulder, que despertará celos en Scully de forma bastante divertida (algo que también sucederá en el episodio de Szygy). Todo esto da un episodio genial, que vuelve a recordar porque esta serie fue un fenómeno televisivo como no se ha vuelto a ver (no olvidemos que Perdidos en España es algo minoritario y no comparable al boom que supuso Expediente X).

Me dejo algunos bastante interesantes, como Pusher (3x17) en el que un hombre tiene la habilidad de conseguir que la gente haga lo que él quiera, Syzygy (3x13) sobre un pueblo en el que sus habitantes comienzan a volverse un poco locos (aquí volvemos a ver a Scully celosa de Mulder) y Oubliette (3x08), en donde una mujer que fue secuestrada tiene una extraña conexión con una niña que acaba de desaparecer.

Ahora mismo, me encuentro metido de lleno en la cuarta temporada, que tiene en su haber episodios tan espectaculares y malsanos, como Home, Paper Flowers o Leonard Betts. Éste último, además de ser bastante gore, abre la trama del cáncer de Scully, una de las mejores que ha manejado la serie.

Talking about... (XV)


Gala de los Emmy
La imagen de arriba (presionar sobre ella para verla más grande) es el cartel que la ABC ha realizado para anunciar la gala de los premios Emmy que tendrá lugar este domingo. Finalmente se ha anunciado que el canal de la TDT, Sony, la emitirá también en directo, lo que es un alivio para aquellos que no tenemos tele de pago. Si todo va bien y consigo tener arreglado el portátil para el domingo, tengo pensado estar ahí a las dos de la madrugada para verlos en directos. Vía Twitter (que por cierto, como engancha) ya hemos hablado de hacer un livechat (o como se llame), para amenizar la gala, ya que las paradas para publicidad son continuas y en el canal de Sony solo ponen los mismos anuncios (dificilmente podré olvidar ese anuncio de Floricienta que nos colaron unas diez veces el año pasado).

Lo cierto, es que entre los nominados no hay ningún premio que me llame la atención especialmente, pero como buen friki seriéfilo intentaré no perdérmela (y eso que al día siguiente empiezo con la uni ¬¬). Ah y quien quiera apuntarse que avise y ya vemos como lo hacemos.


Pekín Express

Finalmente se estrenó ayer el programa en Cuatro y no ha funcionado mal, con un poco más de un 11% de share. Habrá que estar atentos a la semanaque viene cuando se tenga que enfrentar a Gran Hermano y ya haya perdido el factor de la novedad. Por lo general el programa me gustó bastante y me resultó muy divertido, a lo que ayudó una Paula Vázquez menos cargante y más segura que en Fama.

Pero hubo algunos detalles que empañaron el resultado final. En primer lugar el ritmo, que pese a su ágil comienzo, la cosa se fue desinflando bastante tras los segundos anuncios que pusieron. Quizás parte del problema sea el mismo que ocurre con las series españolas, una duración excesiva. Pienso que con veinte minutos menos, Pekín Express habría ganado bastante. También se corre el riesgo de hacer un programa bastante monótono en donde solo veamos como los concursantes tienen que ir rogando a los lugareños que les dejen dormir en sus casas. Y por último, y quizás lo peor de todo, es ese sobre en el que la dirección del programa decide si la pareja que ha llegado la última realmente se tiene que marchar o no. Ahí se pierde toda la emoción y da la sensación de que el programa será quien decida al ganador y no se hará por méritos propios.

Los concursantes parecen bastante interesantes, y aunque aún los conocemos poco, prometen momentos divertidos. Yo me quedo con los dos chavales drag queen que se montaron una fiesta con las rusas mayores que les habían acogido en su casa. Del resto me gustaron el chico que iba con su criada, el matrimonio que no ha salido del pueblo (no les veo mucho futuro) y como no las gogos, bastante sueltas y que demuestran que dos tetas ayudan mucho en este tipo de situaciones.

Las Crónicas de Sarah Connor
Los primeros cinco minutos de la season premiere me parecieron geniales. Nos reencontramos con los protagonistas en el punto en el que los dejamos hace unos meses y lo hacemos de la mejor manera, con una secuencia a cámara lenta que intercala dos acciones distintas y con música de Shirley Manson (que también hace de mala malísima) de fondo. Un comienzo más artístico de lo que cabría esperarse en esta serie, que da pie a un capítulo, que si bien no avanza mucho en la trama principal, si sirve para profundizar más en los personajes (algo que pedía a gritos esta serie). Un episodio repleto de acción, que nos presenta a un nuevo modelo de Terminator similar al del segundo film y en el que se empieza a vislumbrar a un John Connor más seguro de si mismo.

Lo malo, que ahora que la serie empieza a gustarme de verdad, va y hace su peor registro en audiencia, no alcanzando los siete millones de espectadores. Cifra ridícula (no olvidemos, que por ejemplo New Amsterdam se canceló sin nunca descender de los siete millones) y más para una serie que debe ser bastante cara. Esperemos que vaya remontando con el paso de los episodios y es que esta temporada no anuncia nada bueno para FOX. Prison Break también se ha hundido y Fringe en su estreno no fue el pelotazo que seguramente se esperaban. Si a esto le añadimos los parones que está teniendo la última temporada de 24, que no dicen nada bueno sobre estos nuevos episodios. Y no nos olvidemos que Joss Whedon tuvo que filmar un nuevo piloto para Dollhouse y ahora se ha parado la producción de la serie, para que no se le vayan las cosa de las manos.

The Wire
Finalmente y con bastante retraso, sale a la venta en Dvd la primera temporada de esta maravillosa serie. No hay mucho más que añadir sobre ella, solo que ahora no tenéis excusa para no poneros a verla.

Point Pleasant y la angustia adolescente

Las series para adolescentes son un subgénero en si mismo, con unas reglas y unos personajes que normalmente se suelen repetir constantemente (tanto en la pequeña pantalla como el cine). De vez en cuando llega alguna serie que le da una vuelta a estos conceptos o los utiliza para reírse de ellos (como por ejemplo en la poco valorada Popular). Teniendo en cuenta esto, yo dividiría la serie en dos tipos: por un lado las más "realistas", entendiendo este término, como la ausencia de elementos fantásticos y no tanto el apego a la realidad. Y por otro, están esas que utilizan generalmente algún elemento sobrenatural (aunque no siempre, como por ejemplo con Veronica Mars y sus misterios). Este componente fantástico se utiliza como metáfora de lo que realmente se quiere contar, algo muy normal en la ciencia ficción (Battlestar Galactica aprovecha mucho esto, tratando temas que en una serie de corte realista levantarían muchas ampollas).

Normalmente prefiero este tipo de series, ya que por un lado desarrollan a a los personajes más lentamente y suelen tardar más en convertirse en un culebrón. En series como Dawson Crece o One Tree Hill el único objetivo es ver si el personaje X termina por conquistar al Y, lo que lleva a quemar muy rápido el programa y que en pocas temporadas todos los personajes se hayan liado entre si. En cambio, esas series que cuentan con un elemento extra, pueden evitar caer esos defectos, ya que cada episodio se centra en la resolución de un problema concreto (un nuevo mutante aparecido en Smallville, o un nuevo fantasma en Supernatural). Esto lleva a que si los guionistas son buenos, los personajes irán evolucionando de forma más creíble y los personajes no estarán saliendo y rompiendo entre ellos, ya que estarán ocupados con otros problemas.

Dichos conflictos sobrenaturales suelen ser la personificación de los miedos y problemas a los que se enfrentan los personajes. Buffy (vaya, no hay post en que no la mencione, esto se va mereciendo una revisión de la serie...) utilizó a los vampiros y a sus monstruos de cartón piedra, para dar entidad a todos esos problemas a los que se enfrentan los adolescentes en el instituto y más concretamente en EEUU donde parecen aún más competitivos y clasistas. Esto permitió, por un lado, crear un universo propio de Bocas del infierno y Elegidas, pero por otro le fue dando tiempo a los personajes, que iban madurando poco a poco. Lo mismo se puede decir de las relaciones que fueron saliendo, que se cocinaron a fuego lento, tanto la de Buffy con Angel (en la primera temporada David Boreanaz solo salía para decirle a Buffy que estaba en peligro), como Xander y Anya o Willow y Tara.

Buffy siempre fue un canto al crecimiento, a ese camino duro que era crecer y convertirse en adulto, pero todo desde una óptica bastante pesimista y desengañada. Una de las responsables de esta oscuridad fue Marti Noxon. Esta mujer que comenzó como guionista de la serie, se ganó un puesto de productora ejecutiva en las dos últimas temporadas de la serie, debido a que Joss Whedon estaba demasiado ocupado llevando tres series a la vez (también estaba con Angel y Firefly). Gracias a eso pudimos disfrutar del año más oscuro y deprimente de la cazavampiros (mi favorito). Una vez finalizada esta serie, Marti Noxon se metió de lleno en un nuevo proyecto que tenía mucho de los chicos de Sunnydale.

Point Pleasant se estrenó en FOX, pero era una serie 100% WB (eso en cierto modo puede explicar parte de su fracaso). Utilizada como repuesto de midseason para la temporada de 2004/2005, fue cancelada tras nueve capítulos. Por suerte los restantes se pudieron ver gracias a que salieron a la venta los dvds que contenían los trece episodios que iban a componer la primera temporada. Pese a haber sido cancelada, en el último capítulo se cierran todas las tramas que se han ido abierto y aunque que la nueva puerta que se abre resulta muy sugerente, se puede decir que esta es una serie con un principio y un final.

El punto de partida de la serie es una terrible tormenta de verano que asola Point Pleasant y que no deja solo agua, sino también a una misteriosa chica, que dice llamarse Christina Nickson (Elizabeth Harnois). Salvada de ahogarse por Jesse (Sam Page), que en verano trabaja como vigilante de la playa, se instalará a vivir con la familia Kramer, que unos años antes perdió a una hija adolescente. Pronto descubrimos que la protagonista esconde algo de lo que ni ella misma es consciente: es la hija del diablo y su primera misión es arrasar con Point Pleasant para después hacerlo con el resto del mundo.

Pero lejos de resignarse a este aciago destino, Christina intentará evitar convertirse en eso que las profecías dicen. Para ello contará con la ayuda de Judy Kramer, hija del matrimonio que la ha acogido o de Jesse, el chico que la salvó y con el que siente una conexión especial. Pero para forzar las cosas, también llegará al pueblo Boyd (Grant Show), un hombre bastante oscuro que buscará sacar el demonio latente que hay en Christina. Junto a esta trama encontramos otras como la del matrimonio Kramer que no ha superado la muerte de su hija, o la de la novia de Jesse que tiene que ver como su chico se va interesando por la chica nueva. Poco a poco la serie irá desvelando secretos enterrados, traicciones, asesinatos y personajes más retorcidos y manipuladores de lo que a simple vista parecían, que harán cualquier cosa por conseguir sus objetivos.

Así de primeras la serie parece interesante, el problema de nuevo es que todos estos ingredientes no están "bien cocinados", por decirlo de alguna manera.
En primer lugar, y supongo que fue uno de los motivos de su cancelación, es que la serie comienza bastante lenta, costándole tres capítulos en arrancar. La premisa de que la chica es hija de Satán es comprendida por el espectador a la media hora de ver el piloto, pero el propio personaje no es capaz de entenderlo hasta el tercer episodio. Pero no es el único fallo, las actuaciones de casi todos los actores son planas y sosas, dándonos unos personajes bastante descafeínados (algo de lo que tiene bastante culpa los flojos guiones). Y es que a excepción del personaje de Boyd, el típico malo con mucho carisma y con un pasado, el resto se nos acaban desvelando como seres unidimensionales que no son capaces de sorprender o interesar y eso en una serie e televisión, no es bueno. Y por último, y que me resultó más molesto, fue la falta de coherencia a la hora de desarrollar algunos personajes, una cosa es querer hacerlos evolucionar de forma sorprenderte y otra es ignorar como era el personaje antes y modificarlo en función de las necesidades de la trama sin respetar un mínimo de realismo. Aunque quizás, esto es debido a que ya se imaginaban la cancelación de la serie y tuvieron que acelerar el desarrollo de los hechos.

Pero la serie tiene también cosas positivas (sino, no habría aguantado sus trece capítulos). En primer lugar una historia bastante interesante (y que por desgracia se pone por encima de los personaje y no al servicio de ellos) con la llegada, en modo teen del Anticristo. También está el personaje de Boyd, realmente divertido y del que se disfrutan todas sus escenas. Y no puedo olvidarme de su tono oscuro y pasado un poco de rosca, en donde todos se mienten, engañan y manipulan, dándonos de nuevo (aquí es donde se nota la mano de Marti Noxon) una visión bastante pesimista de las relaciones.

También
está la idea que subyace bajo toda la trama fantástica. En este caso no son los problemas externos a los que uno se tiene que enfrentar, sino los internos. La lucha entre lo que se debe y lo que se quiere hacer. Es esa angustia en el adolescente por ver quién es realmente, en un momento en el que empieza a diferenciarse de sus padres. Ya no se es un niño, pero uno tampoco sabe muy bien quién es. Point Pleasant gravita en torno a ese conflicto, esa dicotomía entre seguir siendo un joven obediente que hace lo que todos esperan de él, o revelarse en contra de todo. Podría decirse que es la contrapartida sobrenatural a la película Thirteen.

Por último añadir que toda la historia se dirige a un punto (descubrir si Christina termina o no con Point Pleasant), volviéndose más interesante conforme van avanzando los episodios llegando a un clímax bastante sorprendente. La resolución de todas las tramas se hace con bastante cinismo e ironía, concluyendo todo de manera muy inquietante.

Esta serie que podría definirse como un cruce entre Dawson Crece y Buffy Cazavampiros, con un toque de Neptune (el pueblo de Veronica Mars), resulta ser un entretenimiento menor, con un aire fallido y unos personajes bastante sosillos. Por cierto, los títulos de crédito están compuestos por Danny Elfman y marcan bastante bien el tono al que aspira la serie.

Privileged 1x01 Pilot

Tras ver como ardía su piso y era despedida de la pequeña revista en la que trabajaba, Megan Smith, una joven que aspira a ser escritora encuentra en un trabajo como tutora de dos ricas mellizas su única salida. Contratada por la rica abuela de ambas, ya que sus padres fallecieron en un accidente, tiene la misión de conseguir que se centren en los estudios. Algo que de primeras resultará bastante difícil, teniendo en cuenta que por la cabeza de las dos adolescentes, lo último que pasa es leer un libro.

Por lo tanto nos encontramos con una protagonista que de nuevo se ve inmersa en un mundo de gente rica que no es el suyo y en el que tendrá que aprender a desenvolverse. Otra vez. Porque como ya queda bastante claro desde el principio esta no es una serie muy original que utiliza unas tramas y unos personajes vistos una y mil veces, sin apenas aportar nada nueva.

Privileged es una de las nuevas apuesta de la CW para esta temporada, viniendo a ser un programa más de teenagers ricos, lo cual resulta curioso teniendo en cuenta que en la parilla del canal también encontramos a Gossip Girl y sus niñatos del Upper East Side y a 90210 con sus equivalentes en Beverly Hills. Ya comienzan a ser repetitivos esos planos aéreos de mansiones, esos institutos repletos de bitches que aparcan sus cochazos a las puertas y en el que cada una es más lagarta que la anterior. Y es que va a llegar un punto en el que los personajes y las tramas van a ser perfectamente intercambiables.

No se yo si esa es la solución para sacar a la cadena del pozo. En sus mejores momentos The WB contó con series muy variadas, normalmente dirigidas a un público joven, pero todas con un punto que las diferenciaba: Buffy con sus vampiros y su peculiar sentido del humor, Dawson con sus personajes que al hablar parecían licenciados en psicoanálisis, las Gilmore con sus diálogos de screwball comedy, Smallville con toda su mitología sobre Superman, etc... En cambio lo que distingue a estas tres series no va más allá de su localización.

Privileged opta por inclinarse más hacia la comedia que hacia el culebrón adolescente, lo que es de agradecer. Su protagonista, Joanna García cumple con lo que se pide de ella y apunta maneras, si los guionistas se lo permiten, con un personaje fuerte y con encanto, pero con un punto inocente. Las dos mellizas de las que se tiene que encargar son dos de los estereotipos más vistos en este tipo de series: por un lado está la zorra de los infiernos, más mala que la tiña y por otro la chica buena que hace lo que dice su hermana por no llevarla la contraria. Junto a ellas gravitan otros personajes, como la abuela de las chicas, un amigo de la protagonista o el cocinero negro gay (personaje similar al que aparece en True Blood). Vamos, como quien dice, nada nuevo bajo el sol.

Pero he de reconocer, a mi pesar, que el capítulo no me ha resultado tan malo como cabría esperarse, gracias a sus diálogos, marca de la casa (bueno, de los mejores momentos de The WB). Es decir, referencias a la cultura pop y momentos bastante frikis que me han alegrado el visionado del episodio (la referencias a Woody Allen o a Spiderman han estado bastante curiosas). Privileged no tiene nada especial, pero esa vena friki de la protagonista me van a animar a seguir con un segundo capítulo. Ahora tan solo tienen que darle más velocidad a los diálogos, un poco más de ingenio y unas dosis de mala leche y entonces quizás consigan una serie entretenida.

Una pena que CW se haya centrado en promocionar 90210 y se haya olvidado por completo de esta otra nueva serie. Tengo curiosidad por ver que tal han sido sus audiencias para ver si dura algo más que tres semanas.

Legend of the seeker: fantasía televisiva

El próximo uno de Noviembre se estrenará en EEUU Legend of the Seeker, la nueva serie de Sam Raimi. Los fans de La espada de la verdad, nombre de la saga de libros en la que se basan, están muy atentos a este nuevo proyecto y ya se han empezado a quejar de que posiblemente la serie no vaya a ser una adaptación muy fiel. Por mi parte es algo que no me importa mucho, ya que no me he leído los libros, eso sí, siempre y cuando resulte entretenida y no muy cutre.

Durante la ComicCon de San Diego, esta serie tuvo un panel en el que estuvieron presentes Sam Raimi y Terry Goodkind, autor de las novelas, entre otros. En este caso, curiosamente, el escritor está bastante contento con la adaptación que se está haciendo de sus libros y le pide a sus lectores que tengan fé, que están haciendo un buen trabajo. Si bien se reconoce que no se seguirá la trama de los libros al pie de la letra, si se ha prestado especial importancia en el desarrollo de los personajes, algo fundamental en una serie televisiva. Respecto al desarrollo de la historia, no seguirá tanto la estructura de los libros, adaptándose más a las necesidades del medio.

Hay otro tema sobre el que no se sabe mucho: su presupuesto. No se ha querido decir, pero según parece no es muy elevado, lo cual puede repercutir en el resultado final de la series, sobre todo teniendo en cuenta que está situada en un mundo de fantasía y que eso debe exigir un presupuesto generoso si no se quiere hacer el ridículo. Al menos sabemos que estará grabada en Alta Definición y lo poco visto en los trailers apunta buenas maneras. Aunque no nos olvidemos que esta no es una serie que pueda contar con una producción como la de HBO (Roma) o la BBC (Doctor Who, Merlín).

Por último está el hecho de que se va a estrenar en sindicación y no en ninguna cadena generalista, este método que consiste en la venta de una serie a las diferentes emisoras locales ha caído en desuso debido a las fuertes apuestas en ficción por parte de las grandes cadenas y de los canales por cable. ¿Tendrá Sam Raimi el mismo éxito que consiguió hace unos años con Hércules y Xena? Al menos el tono será distinto al de estas series y es que han prometido alejarse de ese carácter más paródico y hacer un programa más serio, en el que también habrá cabida al humor, pero que vendrá de la mano de los personajes y no tanto de las situaciones.

Legend of the Seeker contará con 22 capítulos y estará protagonizada por Craig Horner y Bridget Regan y en ella se siguirá a Richard Cypher, un joven cuya vida dará un giro tras el asesinato de su padre. En su búsqueda de los responsables se encontrará con Kalahan, una misteriosa mujer vestida de blanco que tiene extraños poderes. Habrá que esperar a verlo, pero yo ya tengo marcado el 1 de Noviembre, fecha de estreno del primer episodio, en mi calendario de series a bajar. Por ahora se han podido ver pocas imágenes, pero ya han picado mi curiosidad. Aquí tenéis un trailer y aquí otro.

Pekín Express: Un reality que parece interesante


Cuatro ha anunciado un nuevo reality que me ha llamado la atención, se llama Pekín Express y en el seguiremos a diferentes parejas en su viaje hacía Pekín, contando con tan solo un euro diario para sobrevivir. Presentado por Paula Vázquez se podrá ver los domingos en Cuatro.

El programa me interesa por varias razones, la primera de ella es que parte de esa ruta (Rusia-China) es la que tengo en mente para mi próximo viaje, y es que tras el Inter-rail por Escandinavia me gustaría probar el Transiberiano.

La otra razón es que las parejas que han escogido prometen y mucho. Desde un par de amigos que son Drag Queens (muero por verles), una madre y un hijo que no tienen muy buena relación, dos chicas que trabajan como gogos, dos cincuentones acomodados o lo que es mejor un joven rico con su empleada del hogar (¡!).

Pekín Express viene a ser similar al estupendo Amazing Race americano, pero a diferencia de este, el objetivo no es llegar a la meta cumpliendo pruebas, sino conseguir llegar con tan solo un euro. La última pareja que consiga llegar será eliminada y así de esa forma terminará por quedar solo una que recibirá un premio de 100.000€

Este formato que viene precedido por un gran éxito en Europa, es la primera incursión que se hace en España en este tipo de realitys. Esperemos que funcione bien en audiencias (aunque la noche de los domingos es difícil y más cuando regrese Aida), ya que me parece más interesante seguir a un grupo de personas buscarse la vida en el desierto de Mongolia con tan solo un euro de presupuesto, que ver a 10 tipos en una casa sin hacer gran cosa.

Por otro lado resulta curioso como Cuatro, una televisión que se presentó a si misma como una alternativa a las otras cadenas ha terminado por caer en los mismos defectos. Esta temporada va a estrenar tres realitys(vamos, que ni Telecinco): Factor X, Circus y Pekín Express. Es cierto que los tres van un poco más allá de la simple convivencia, pero al final la mitad de su programación va a estar compuesta por estos programas.

En cuanto a Circus, también se anuncia interesante, pero ya tuve suficiente con engancharme a Fama. El hecho de que comparta su carácter diario lo convierten en un peligro para mi, que como me guste ahí estoy todos los días, que ya me conozco. Además, ya tengo suficiente con todas las series que sigo.

Even Juicer

Lo he visto y no he podido resistirme. Aquí tenemos el póster promocional. que ya conocíamos, de la quinta temporada de Mujeres Desesperadas.


Y aquí la segunda versión del cartel.

Es similar a uno con que se promocionó la primera temporada y nos da pistas sobre lo que nos van a traer los nuevos capítulos, todo ello con mucha clase, elegancia y un poco de humor negro. Para quien tenga más curiosidad, les dejo un pequeño avance de lo que está por venir. ¡Que ganas de que llegue el 29 de Septiembre!




Vía DesesperadasBlog

PD: Y de regalo, unas tomas falsas de la cuarta temporada. Aquí.

Los mejores episodios pilotos de la historia

No hay nada como una buena lista que se dedique a catalogar las mejores series, los mejores personajes o las mejores temporadas. Normalmente hechas por periodistas o lectores de una revista suelen ser bastante polémicas, ya que siempre nos falta alguna serie que nosotros consideramos imprescindible. A pesar de ello,son bastante divertidas siempre y cuando uno no se las tome en serio y es que no hay nada como ver que han situado a tu serie favorita en segundo lugar.

Ahora TVGuide se ha sacado de la manga una nueva en la que catalogan los diez mejores capítulos pilotos de la historia. Resulta bastante curiosa, con elecciones muy acertadas, pero con alguna que otra inclusión que uno no sabe muy bien que hace ahí. Pero vamos a pasar a verla:

10. Alias (2001)
Para mi este episodio es el mejor piloto que he visto nunca. En 60 minutos te plantean la serie, te presentan los personajes y a mitad del capítulo le dan una vuelta a lo que te acaban de contar. Todo ello aderezado con una dirección bastante buena que consigue mantener la tensión a lo largo del capítulo gracias a un sentido del ritmo impecable. Aunque lo mejor de todo sea descubrir a una impresionante Jennifer Garner que lleva todo el peso de la serie sobre sus espaldas sin apenas un problema. Todo ello unido a esa mítica peluca roja hacen de este capítulo una pequeña obra maestra de la televisión.

9. Urgencias (1994)
Este capítulo fue un antes y un después dentro de la televisión americana. Su realismo y su ritmo tan frenético fueron marca de la casa de una serie que revolucionaría las series de hospitales.

8. Saturday Night Live (1975)
Aquí poco puedo opinar porque no lo he podido ver. Pero según parece la razón de su inclusión en esta lista fue el carácter subersivo de su humor, bastante sorprendente para la época.

7. Mujeres Desesperadas (2004)
Su primer episodio fue delicioso. Desde esa escena inicial en la que vemos a una ama de casa normal y corriente que se mete un tiro a en la sien, nos damos cuenta de que estamos ante una serie distinta que destila humor negro y mala leche (aunque al final no tanta como se esperaba). La presentación de las cuatro protagonistas es genial, cada una de ellas completamente distinta a las demás, pero que a la vez muy amigas. Todas ellas nos encandilan, Lynette por la desesperación de criar a sus hijos, Gabrielle por su affaire con el jardinero justificado por el poco caso que la hace su marido, Susan por su torpeza y Bree por su aparente perfección. Lo que en principio parecía una mera revisión de la exitosa Sexo en Nueva York, se desveló como una serie con entidad propia.

6. Football Wives (2007)
Es curioso que en TVGuide incluyan el piloto del remake de una serie inglesa del mismo nombre. Sobre todo teniendo en cuenta que finalmente la cadena ABC no dio luz verde al proyecto.

5. 30 Rock (2006)
¿Qué hace esto aquí? Si precisamente esta serie no se caracteriza por tener unos inicios fuertes. Al menos a mi no me enganchó hasta bien entrada la primera temporada. Además, este episodio está bastante monopolizado por el personaje de Tracy, que resulta demasiado cargante e insoportable. Creo que este capítulo no debería estar incluido aquí, habiendo pilotos muchísimo mejores.

4. Los Soprano (1999)
La presentación de Tony Soprano es bastante buena, con los ataques de ansiedad que le producen sus dos familias y los patos que tiene en el jardín. Aún así, hay que reconocer que esta es una serie en la que cuesta un poco entrar (y si la veías en La Sexta con sus cortes para publicidad aún costaba más).

3. The Shield (2002)
Otro piloto prodigioso. Aquí conocemos a Vic Mackey y sus expeditivas formas de poner orden, de su peculiar sentido de la justicia, a la par que conocemos a los diferentes personajes que se mueven por la comisaría. Pero es la escena final del episodio la que nos indica que lo que estamos viendo es serio y que la serie no va a cortarse un pelo. Genial.

2. 24 (2001)
Por desgracia no puedo opinar, ya que yo me sumé a esta serie en su segunda temporada. Pero hay que reconocer que su rompedor planteamiento que exigía una mayor atención por parte del espectador, su recuperación de la pantalla dividida y sus tramas conspiranoicas fueron toda una novedad en el momento de su estreno.

1. Perdidos (2004)
De nuevo encontramos a JJAbrams en esta lista. Pese a que considere superior al piloto de Alias, este capítulo es impecable. Lo tiene todo, espectacularidad, personajes interesantes, misterio, todo ello aderezado con un punto bastante inquietante (el mensaje de la francesa que se repetía constantemente). También es cierto que la serie no empezó a mostrar todas sus cartas hasta el segundo episodio, cuando comenzaron con los flashbacks. Eso sí, los más de 10 millones de dolares, que en su momento lo convirtieron en el piloto más caro de la historia, estaban perfectamente aprovechados. Era imposible verlo y no engancharse a la serie (que luego uno continuase viéndola, ya es otra cosa).

Hasta aquí llega la lista. Yo habría incluido el piloto de Veronica Mars que presentaba muy bien unos personajes y un universo bastante complejo. También el de A dos metros bajo tierra, que hace una presentación impecable de la familia Fisher, de la serie y de su tono que basculaba entre el drama y el humor negro o el de las Chicas Gilmore, que establecía perfectamente todos los elementos de la serie y además lo hacía con ritmo y bastante encanto, consiguiendo que en tan solo 40 minutos ya amases a Lorelai.

Pero bueno, así son estas listas, que siempre se van a dejar cosas fuera. Aunque siempre van bien para conocer algún nuevo programa al que no le habías dado una oportunidad o no creías que fuese a valer la pena.