Series verano'08(III): The Wire


Hablar de la serie policiaca de HBO, The Wire, es repetir de nuevo lo que todos los que la han visto, han dicho. Este programa o al menos su primera temporada que es lo que he disfrutado de ella, es una auténtica maravilla. Lo normal sería alabar su elaborada trama, admirar su progresivo desarrollo, sus cuidados guiones que se alejan de grandes artificios y cliffhangers o su estupendo retrato de la ciudad de Baltimore. Ya solo con estos elementos, unido a su impecable factura técnica, The Wire sería una serie a tener muy en cuenta. Pero si además, a esto le añadimos unos personajes maravillosos, creados y desarrollados con mucho cariño, en los que se observa la intención de alejarlos de los manidos estereotipos en los que se suele caer a la hora de hablar de policías y traficantes, entonces nos encontramos con esta pequeña obra maestra.

La trama de la primera temporada se centra en la captura de Avon Barksdale, inteligente traficante que controla media ciudad de Baltimore. Lo que podía parecer una operación más, pronto se va revelando como algo más difícil y complejo que requerirá de escuchas y que pondrá nerviosa a las altas esferas de la ciudad. El equipo destinado a esta misión estará formado por las sobras de los diferentes departamentos, que aprovecharán a desembarazarse de aquellos a quienes no quieren, en lo que, ya antes de comenzar, se considera una misión fracasada.

Junto a los policías también iremos conociendo a los traficantes, desde a Avon Barksdale, cabeza del negocio, pasando por sus ayudantes y familiares, también dentro de ese mundo. Y llegamos a seguir a los pequeños camellos que son quienes finalmente reparten la droga y hacen el trabajo de calle.

Como ya he dicho antes, uno de los grandes aciertos de The Wire, es su tratamiento de los personajes. Ni los policías son los buenos, ni los traficantes son los malos. Todos se mueven en torno a una línea que separa lo legal de lo ilegal, en donde los jefes de policía impiden y obstaculizan y donde los traficantes se plantean si ese trabajo es lo que deben de hacer.

En The Wire, casi todos se mueven buscando sus propios intereses. Intentando mantener su posición predominante, desde aquellos que se dedican a manejar la droga, hasta los alcaldes, senadores y jefes de policía que prefieren una intervención rápida y vistosa para salir en la televisión, sin importarles que eso arruine una operación que se lleva gestando desde hacía varios meses.

Y es que la corrupción es un tema que se deja entrever conforme va avanzando la temporada y que viene muy bien ejemplificado en una frase que dice el responsable de la operación policial “Cuando sigues la droga detienes a unos camellos, cuando sigues el dinero, no sabes donde vas a terminar".

Volviendo a los personajes, habría que destacar como los guionistas nos los van revelando poco a poco. Como conforme los vamos conociendo vamos descubriendo diferentes facetas de ellos que en muchos casos no nos esperamos (un buen ejemplo es Omar, un traficante y ladrón de métodos bastante violentos, abiertamente homosexual que no tiene reparos en demostrar cariño a su pareja). Pero esto no queda ahí, ya que con el paso de los capítulos estos van evolucionando, se van viendo afectados por las situaciones y responden ante ellas teniendo en cuenta lo que ya hemos visto.

The Wire es una serie muy viva, que transcurre en la calle. Somos testigo de la forma de actuar y relacionarse de los traficantes, de su jerga, de sus métodos para guardar la droga y luego distribuirla. También vemos como es el trabajo policial, la jerarquía, las filias y enemistades entre los diferentes miembros del cuerpo o como todos los problemas entre ellos desaparecen cuando el herido es un policía.

También conocemos a drogadictos, algunos como Bubbles, uno de los mejores personajes de la serie, que no dudará en ayudar a la policía tras un desencuentro con los camellos que le pasan la heroína.

Por tanto, The Wire es una magnífica serie sobre el tráfico de la droga en Baltimore, donde seguimos a todos los implicados: a los policías, los políticos, los distribuidores o los propios drogadictos. Con una trama que va creciendo conforme pasan los capítulos y con unos personajes perfectamente perfilados, es un programa que no os podéis perder. Y ya sé que da mucha pereza ponerse con ella, pero merece la pena.

Promo de la 5ª temporada de Mujeres Desesperadas


Ya he regresado de mi periplo por tierras Escandinavas. Ha sido un viaje increíble y ahora cuesta un poco adaptarse de nuevo a estar en Madrid. Mientras termino de centrarme e intento volver a darle un mínimo de periodicidad al blog, aquí os dejo la promo de la quinta temporada de las Mujeres Desesperadas. Es un poquillo decepcionante, sobre todo teniendo en cuenta la que nos regalaron para anunciar la cuarta.

Meme sobre televisión


Aprovecho este meme que lanzó McGuffin sobre televisión y que ya ha hecho media blogsfera teléfila para despedirme por vacaciones. No es que tenga una gran periodicidad este blog, pero a partir de ahora y hasta mediados de Agosto esto va a estar bastante parado. El motivo, que me voy de Interrail a los países Escandinavos, toda una experiencia que promete estar genial. Os deseo buenas vacaciones a los que se van y a los que se quedan (como yo el verano pasado que tuve que estar los tres meses muerto de asco en Madrid), que os sea leve:
  • Serie favorita de siempre (o la que te convirtió en telefriki): Buffy Cazavampiros, fue la primera que intenté seguir religiosamente (pese a que Canal + la programa de forma un tanto rara). Pero muy cerca estaría Expediente X.
  • Serie imprescindible actualmente en emisión: Battlestar Galactica. Con solo pensar que nos quedan diez episodios para que la serie se termine... Otra serie impresicindible sería Mujeres Desesperadas pese a sus altibajos, pero es que cada capítulo suyo lo disfruto como pocos.
  • La cancelación que más dolió: Aquí como casi todo el mundo, la de Veronica Mars. Y es que me dolió tanto que no he sido aún capaz de ver sus dos últimos episodios, por eso de que no quiero que se me acabe ¬¬
  • La serie que todo el mundo recomienda y tú no terminas de ver: Los Soprano, Mad Men y Dexter. Me da una pereza ponerme con ellas.
  • La mejor frase telefriki: "La verdad está ahí fuera" es mítica, pero mi favorita es "Truth takes times (la verdad lleva tiempo)" de ALIAS.
  • Tu personaje preferido: Esto es muy difícil. Supongo que mi favorita es Veronica Mars, pero hay otros que adoro casi tanto, como son Irina Derevko, Dana Scully o Willow.
  • Sintonía que no se va de tu cabeza: La sintonía de Expediente X, es escucharla y se me ponen los pelos de punta.
  • Serie que hizo que un día abrieras una cuenta en Blogger: No hubo ninguna especial, simplemente necesitaba expresar lo que me parecían las series que veía y que ninguno de mis conocidos seguía.
  • Lo más telefriki de tu colección de frikadas: Las temporadas 6 y 7 de Buffy y la 3 de ANGEL compradas en UK en un genial estuche con forma de libro y que me costó un ojo de la cara en su momento. También tengo por ahí algunas guías oficiales en inglés de series como Buffy, Mujeres Desesperadas o Battelstar Galactica. Aunque a lo más cariño que tengo es a mi poster de Buffy/Angel (la foto de arriba), bueno, y también al cd original con la banda sonora del capítulo musical Once More With Feeling.
  • Un placer culpable (o no tan culpable): Private Practice. Esta serie es mala con avaricia, pero me lo paso tan bien con ella.
  • Soy fácil y me engancho si hay... Una trama que se extiende a lo largo de la temporada, ya que las series de capítulos autoconclusivos no me convencen. Y además si hay un personaje femenino fuerte y muy sufridor ya me tienen ganado.
  • Tres preguntas fáciles para terminar: ¿Película más vista? ¿Libro más leído? ¿"La guerra de las galaxias" o "Star Trek"?: No es una película, pero el capítulo musical de Buffy (Once More With Feeling) es lo que más veces me he visto. Entre mis libros más leídos creo que están Drácula de Bram Stoker y Diez Negritos de Agatha Christie. Y ni La guerra de las galaxias ni Star Trek me gustan.

EXPEDIENTE X: I want to believe


Ya vi la película de Expediente X: Creer es la clave. Aquí va lo que me pareció:

A pesar de que mis expectativas eran bastante bajas, la película consiguió decepcionarme a mi también. Opino lo mismo que el 90% de gente que la ha visto. Es una historia desaprovechada, mal escrita, mal desarrollada, que desaprovecha a Mulder y Scully en un caso que no tiene mucho de paranormal y cuya calidad ni siquiera alcanza a las primeras temporadas de la serie (las mejores). Mi decepción no viene por el hecho de que no esté relacionada con la Conspiración, ya que muchos de mis episodios favoritos son capítulos autoconclusivos (Home o el capítulo escrito por Stephen King me vienen ahora mismo a la cabeza). El problema, es que si vas a hacer una película que ignore todo aquello de lo que llevas hablando durante nueve años, la trama tiene que ser lo suficientemente interesante como para que nos atrape y nos olvidemos del resto. Por desgracia no ha sido así y el guión de esta película hace agua por todos los lados. La trama está mal desarrollada, avanza a trompicones, se resuelve muy malamente y el impacto sobre nuestros protagonistas está mal manejado. Se habla de varias cosas, pero se hace por encima. No se profundiza bien en toda la trama del vidente y hacia el final de la película se olvidan de él, dejando, de paso, de lado el único elemento paranormal del film. Por otra parte la historia carece de la garra de otros episodios de Expediente X, a la vez que recuerda a algunos capítulos de la serie, pero sin aportar nada nuevo.

La trama de Scully con el niño enfermo tampoco me llegó a gustar. Si Chris Carter quiere hablarnos de su hijo y de como se siente ella por haberlo tenido que dar en adopción ¿por qué no centras la película en él? Si bien, Gillian Anderson está impecable (es de lejos lo mejor de esta película) su personaje no está bien desarrollado. Todo su conflicto con Dios ya lo pudimos ver en la serie, durante la temporada que se centraba en su cáncer. Y como no han aprovechado su relación con el vidente y sus visiones sobre los asesinatos, toda reflexión filosófica queda en agua de borrajas. Aún así y como ya he dicho, Scully es de lo poco salvable del film y es curioso ver como ha evolucionado desde que dejó de trabajar en los Expedientes X.

Por último está algo muy importante que Chris Carter parece haber olvidado. El encanto de Mulder y Scully es su tensión sexual no resuelta (a.k.a. TSNR), es el saber que se quieren pero que lo disimulan, son los comentarios de Mulder y las respuestas de Scully. Durante la primera película, con la escena del beso/avispa por poco no me pongo a gritar en la sala de cine, en cambio el gran beso Mulder/Scully de esta película es apenas es emocionante (a parte de que está fatalmente rodado ya que solo vemos la nuca de Mulder). Se pasan la película discutiendo como si fuesen un matrimonio, cargándose la mejor (y más longeva) TSNR que hemos podido ver en televisión. Si hasta en el episodio en el que finalmente se acuestan juntos, tan solo vemos a Mulder en la cama de Scully y nada más.

Como curiosidades, destacar la sorprendente aparición de mi querido cylon Leoben, que no esperaba verle por esta película. También añadir que me esperaba peor a Guillian Anderson y es que pese a que hayan pasado los años, me ha parecido que estaba guapísima. Aunque el cambio de dobladora ha sido todo un error, al igual que no incluir la voz masculina que leía las localizaciones y que resultaba tan representativa de esta serie.

Por tanto, una decepción de película que solo ha servido para cargarse a Expediente X (¿visteis la última escena después de los títulos de crédito, de vergüenza ajena, al nivel del epílogo del último Harry Potter?). Y es que el pensamiento que más vino a mi cabeza mientras veía la película fue el de que no volveríamos a ver en pantalla grande a Mulder y Scully por culpa de Chris Carter. Esto no sería un problema si no fuese por ese "final" con el que concluyó la serie y que dejaba abierta toda la trama de la conspiración. Pero de eso ya hablaré en otro post.