
En plena fase de exámenes y odiando a muerte la asignatura de Documentación, voy a hacer una pequeña entrada de cosas varias:
- Finalmente he decidido abandonar Gossip Girl, y eliminar los episodios que tenía en el ordenador que está muy justo de espacio, a falta de hacerme con un disco duro portátil. Esta serie me ha dejado de interesar tan rápido como me enganchó. Quizás fue porque eché en falta más mala leche y se volvió muy pastel.
- Por otro lado, ya terminé la primera temporada de SKINS y puedo decir que me gustó bastante. No es la octava maravilla del mundo, pero esa curiosa óptica desde la que nos muestra los hechos la convierte en algo muy interesante. Además, conforme avanzas y conoces mejor a los personajes, vas llegando a querer a algunos (bueno, y a odiar a otros). Mis favoritos, Sid, un chaval un tanto pringado y con muy mala suerte pero que es un cacho de pan y Cassie, una chica anoréxica que vive en un universo aparte, pero que es taaaan dulce. En cuanto al final, refiriéndome a sus últimos tres minutos, me dejaron con cara de idiota. A falta de una palabra que lo describa, solo puedo decir que aún estoy pensando si me parecieron geniales o una mamarrachada. Eso sí, me han dejado impaciente por ver la segunda temporada.
- En su momento, cuando hice el post de Skins hablé de Así somos. Supongo que fue por la nostalgia o por la curiosidad de ver esa serie en orden, que me he bajado la primera temporada y está en proceso la segunda. Sus capítulos son cortitos y más ligeros y se ven sin ningún problema. Ya tengo una nueva serie con la que rellenar tiempos muertos (esos momentos en los que no apetece ponerse a ver una serie de 40 minutos o una película).
- Siguiendo con las series inglesas, tras ver el segundo episodio de la nueva temporada de Torchwood, puedo afirmar que ha regresado en plena forma. Ya no hay que perder tiempo con las presentaciones y desde el primer capítulo han llegado muy fuertes. Marcando el tono desde su primera escena con ese “Perdone ¿ha visto pasar un pez globo en un descapotable rojo?” regresa con un poco más de comedia pero sin perder su oscuridad característica. Además aprovechan muy bien la dinámica entre el grupo, contándonos mucho con una única mirada o una frase. Mención especial para esos momentos Jack /Ianto o Jack/Gwen. A esta última se la ve mucho más resolutiva y segura y ya la podemos ver como segunda de abordo en Torchwood. En cierto modo, me vuelve a recordar a Buffy Cazavampiros(ya no solo por la aparición de James Masters) por el cuidado y la manera de ir desarrollando sus personajes, lentamente, a través de guiños o frases graciosas entre ellos que los definen y dicen mucho más de lo que parece. En estos momentos, y a falta del regreso de BG se ha convertido en mi serie favorita, o al menos, con la que mejor me lo paso.
- Iba bien avisado por vosotros y al final se ha confirmado. El libro de A sangre fría me ha encantado. He disfrutado de una lectura apasionante, tanto por lo que narra, como por lo impecablemente bien escrito que está. Eso sí, en algunos pasajes resulta cuanto menos turbador, ya sea por la sangre fría que demuestra la pareja de asesinos, como por lo cerca que te llegas a situar en algunos momentos de Perry Smith, a quien en ningún momento te justifica, pero si te humaniza. Lo peor viene ahora que tengo que hacer un trabajo final para Documentación del libro y su autor. Con lo vago que estoy últimamente…

- Esto solo para fans del manga, y más concretamente de CLAMP, ese estudio de mangakas responsables de X, RG Veda, Tokyo Babylon, XXXHolic o mi última obsesión, Tsubasa Reservoir Chronicles. Aquí os podéis descargar una entrevista de 45 minutos subtitulada en inglés (Gracias al foro de Crossed Destinies). Es especial, ya que es la primera que conceden en quince años y va bien para humanizarlas un poco. Hasta el momento mi imagen de ellas era la de cuatro mujeres más raras que un perro verde, pero he visto que dentro de lo que cabe son muy normalitas. Algunos datos son bastante intersantes, como por ejemplo que han vendido 88 millones de copias de sus trabajos o que la dibujante principal se negó a dibujar el final de Tokyo Babylon al conocer el destino retorcido y trágico que la guionista le había reservado a uno de sus protagonistas. Esto es curioso, ya que ese final se ha convertido en marca de la casa y en muchas de sus historias nos sorprenden con giros argumentales que ríete tú de los de 24 o Perdidos, junto a litros de sangre, mutilaciones y relaciones enfermizas, todo ello acompañado de un dibujo estilizado y repletos de flores de cerezo. Supongo que por esos contrastes me encantan.






















