Ahora he establecido otra de esas sesiones memorables (televisivamente hablando), mi noche de comedias:

1. Empiezo con Como conocí a vuestra madre. Hay que comenzar por todo lo alto. La serie mantiene su nivel y sus personajes siguen siendo geniales, especialmente Marshall y Lilly, con los que me parto. Lo mismo digo de Robin que cuando quiere es estupenda. Quizás quien más desapercibido está pasando este año es Ted. Pero es que en 20 minutos tampoco puedes darle cancha a todos los personajes.

2. Tras mis neoyorquinos favoritos (nunca fui fan de Friends) paso a Aliens in america. No lleva aún muchos capítulos (y tampoco creo que con sus audiencias supere su primera temporada), pero me resulta muy divertida. Esta serie sobre intentar encajar en el difícil mundo de los highschool americanos se guarda puntos muy divertidos con algunos momentos de reflexión que se agradecen. Justin es un pobre pringado muy divertido y todos sus intentos por quedar bien son echados por tierra por el bienintencionado Raja.

3. Después paso a la que ha sido mi sorpresa de la temporada: Samantha Who?, una serie a la que en principio jamás me habría enganchado. Pero a cada episodio me gusta más. Por un lado Christina Applegate me resulta muy divertida con ese tono histriónico que le da y después está su madre, interpretada por Jean Smart, que también es genial. El último episodio que vi, The Virgin, Samantha se da cuenta de que como ha perdido la memoria, tampoco recuerda el sexo y por lo tanto en la práctica, es virgen. La situación propone muchas posibilidades y por suerte las aprovecha todas. Dadle una oportunidad, son 20 minutillos y si no os gusta, a otra cosa mariposa.

4. Y como no, hay que terminar a lo grande, por lo que para el final dejo The Office. Creo que sobre esta serie ya lo he dicho todo. Michael Scott es dios y Dwight, Pam y Jim sus principales discípulos. Esta comedia que maneja como ninguna otra los silencios y las miradas sigue siendo de los más divertido que uno se puede descargar.
El resto de series me las suelo reservar para ver una cada noche, aunque a veces está bien hacer una especia de combo con dos de ellas, que en su símil alimenticio sería algo así como algodón de azúcar recubierto de sirope de fresa, o lo que es lo mismo, ver Anatomía de Grey + Private Practice en una misma sesión. Eso sí, he de reconocer que cada semana disfruto más con ambos programas, sobre todo ahora que parece que los del Seattle Grace han retomado la buena senda, esperemos que les dure.
Y vosotros ¿cómo combináis vuestras series?
PD: Ahora acabo de instaurar mi propio ciclo de Obras Maestras, para después de comer, a ver si me culturizo, cinematográficamente hablando. Ya llevo La Soga de Hitchcock y Un tranvía llamado deseo. Pero ya hablaré de ello más adelante.
















