
Al fin puedo decir que me gusta una serie española. Algo que no ocurría desde hace tiempo (las primeras temporadas de Aquí no hay quien viva o Aída 7), pero en este caso se trata de un drama: Desaparecida.
La historia no tiene muchas vueltas, una familia normal ve como su hija mayor desaparece una noche tras salir de marcha con sus amigos. Nadie sabe dónde está ni que ha sido de ella. A partir de ahí se desencadenará un infierno para la familia, que deberá enfrentarse a la incertidumbre de lo sucedido en una especie de mal sueño del que no saben cuando despertarán. Por otro lado tenemos la investigación por parte de un policía que hará lo posible por encontrar a la niña.
Pese a que se aprovechó el revuelo mediático del caso de Madelaine, para estrenar la serie, éste es un producto sólido y consistente que da gusto ver. La serie tiene cosas buenas y cosas malas y hablaré tan solo habiendo visto el episodio piloto.
En primer lugar el guión está muy bien llevado. Se nos presenta una familia normal y corriente, que habla y se comporta de manera normal. La primera secuencia de la cena familiar da cien vueltas a esos típicos desayunos que tantas veces hemos tenido que sufrir en Los Serrano o Médico de familia. Aquí las frases son las que se suelen esperar, tanto las de la madre, como las respuestas de los hijos. El tener que pedir que te dejen un poco más de hora para llegar, el preguntar a los padres por separado para conseguir un poco más de tiempo es algo que todos hemos hecho y aquí se presenta de forma natural.
Con el desarrollo del episodio las escenas se van tornando más dramáticas, pero siempre dentro de lo creíble. Los personajes resultan muy humanos y sobre todo, reales. Algo que normalmente suele fallar en las series españolas donde o son muy caricaturescos porque son de comedia o demasiado planos.
Por otro lado, está el hecho de que el tema que trata puede enfocarse de diversas maneras, y en este caso se escoge el punto de vista de la familia y el dolor que supone esa situación. Pero lo hace de manera sobria y contenida intentando evitar caer en sentimentalismos ciñéndose al drama.
Los actores es otro de los puntos que juegan a su favor, lo que es de agradecer, teniendo en cuenta que es una serie española. Pero sobre todo destacan los adultos, tanto Carlos Hipólito en el papel de Alfredo, el padre, como Luisa Martín en el de Lola, la madre, que clavan unos papeles que lidian con sentimientos como la culpa, el dolor o la impotencia y consiguen transmitirlos perfectamente al espectador. Miguel Angel Solá está muy bien en el papel del detective cansado de la vida, personaje típico de este tipo de historias.
Fallan en cambio, las actuaciones de algunos de los personajes jóvenes siendo el caso más flagrante el de Beatriz Ayuso que interpreta a la chica desaparecida. Por suerte solo la vemos en algunos flashbacks.
Su tercera cosa buena, es que tiene una producción de calidad. Nada de decorados de cartón piedra e iluminación pésima. Aquí la casa parece una de verdad, con esa cocina pequeñita, esos pasillos. Pero además no se limitan a tres escenarios sino que el episodio piloto cuenta con una gran cantidad de localizaciones, lo que unido a la participación de la policía da empaque a la serie y la ayuda a ser más creíble. Y es que si nos están hablando de una desaparición, el ver imágenes de personas haciendo una batida, de helicópteros recorriendo la zona, de buzos en el lago nos permiten meternos mejor en la historia.
Entre sus defectos destaco uno: su excesiva duración. El capítulo piloto dura la friolera de 90 minutos. Eso sin anuncios, directamente bajado del torrent. Por lo que no me imagino lo que debe ser verlo directamente en la tele. Se debe hacer interminable. Es como ponerse a ver una película. Al menos en este caso, bien realizada. Pero de todas maneras, llega un momento en el que el episodio se hace un poco largo. Los siguientes capítulos “reducen” su duración a unos 70 minutos.
Para terminar, os recomendaría esta serie, ya que para un programa español que merece la pena y no da vergüenza ajena, al menos echadle un vistazo al episodio piloto. Puede que no guste, pero ya será por el tono, centrado más en el drama que en el misterio. A ver si me veo el segundo capítulo, que dicen que mejora. Pero esta serie me lleva a preguntarme, si se pueden hacer programas como estos ¿porqué luego tenemos que ver



























