
Ya lo he dejado claro varias veces, pero he de decirlo una vez más: soy fan incondicional de The Office (US). Esta serie que en breve va a comenzar su cuarta temporada ha sido otro de mis descubrimientos veraniegos. En su momento, cuando Cuatro estrenó la versión inglesa intenté verla, pero su extraño tono documental, su jefe gilipollas y ese horrible doblaje hicieron que no volviese a pensar en esta serie y menos en su versión americana, que en principio sería peor.
Pero, de nuevo tras una crítica de Mer, decidí darle una oportunidad a la versión americana. Aproveché que en Stage6 estaba el primer episodio y me metí con ella. Ya desde ese piloto me encantó. Empezando por el grandísimo Steve Carrel interpretando a Michael Scott, un tipo al que no querría cerca por lo estúpido que es, pero que tiene buen trasofondo. Y pese a que él es el amo de la función, los secundarios que le rodean son impagables, los más destacables son Dwight, friki como pocos y la pareja Jim y Pam. Aquí tengo que hacer una confesión, y es que el motivo por el que me vi la serie a un ritmo de 6 o 7 capítulos al día eran ellos dos. Hacía mucho tiempo que no me enganchaba de esa manera con una tensión sexual no resuelta (desde Mulder/Scully o Buffy/Angel). Ambos son encantadores, simpáticos y
tienen muchísima química. La relación está construida con conversaciones tontas, bromas a Dwight y miradas con las que se entienden perfectamente, pero por desgracia ella está prometida (al menos al principio). A lo largo de la serie vemos como se quieren, y nos hacen sufrir porque sabemos que son perfectos el uno para el otro, pero lógicamente (para el devenir de la serie) siempre habrá algo que les impida estar juntos. Veremos que tal funciona la cosa tras el final de la tercera temporada.Volviendo al tema principal, The Office US es una comedia con un humor irreverente que se sostiene en gran parte por las extravagantes ideas que se le ocurren a Michael Scott, jefe de la oficinia, y que arrastran al resto de los empleados. Como ya he dicho Steve Carrell construye perfectamente su personaje, un tipo un tanto pesado que siempre está bromeando, pero que no tiene nada de gracia, por lo que acaba cayendo mal. Pero en el fondo no es mas que un hombre que no quiere estar solo y termina dando mucha pena. Pese a que la trama se centre en él, a lo largo de los capítulos se nos van dando pinceladas del resto de empleados donde encontramos desde una madre separada con problemas de alcoholo, una mujer muy religiosa e intransigente, una joven sin mucha inteligencia o uno de los más inquietantes, Creed.
En The Office los empleados no parecen trabajar nunca y algunas de las cosas que les suceden son muy exageradas, pero su estilo de falso documental y las opiniones que los personajes expresan a la cámara le dan un gran realismo. Uno de sus puntos más fuertes son los silencios, que nunca habían sido tan divertidos. Las caras de los diferentes personajes ante las bromas pesadas de Michael Scott o ante las extravagantes salidas de Dwight no tienen precio. Sus silencios y sus miradas a cámara son mucho más divertidas que cualquier elaborado gag. Esto es posible gracias a la calidad de las actuaciones de todo el reparto donde ninguno de los secundarios desentona.
Por su parte el guión nos ofrece una comedia con momentos muy divertidos, pero en algunos casos muy ácidos, todo esto en un entorno muy cotidiano con personajes muy cercanos y creibles que uno termina por adorar.
Si aún no está en vuestra lista de descargas dadle una oportunidad, porque es una de las mejores comedias que se están emitiendo en estos momentos en EEUU y probablemente una de las mejores que se ha hecho nunca.
El jueves se estrenará la cuarta temporada con un capítulo doble de una hora, pero como aperitivo aquí un vídeo donde los personajes nos cuentan que han hecho en su verano.
PD: Parece que soy el único al que el capítulo de Heroes me está tardando dos días en descargarse, como esto siga así todo el año voy a acabar desesperado. Suerte que ahora estoy metido de lleno en la primera temporada de Arrested Development.






























