Decidí esperar un poco a escribir este post, tras ver el final de temporada de Heroes, para evitar una valoración demasiado negativa provocada por la decepción de este episodio. Aún así, como he podido comprobar por la blogsfera teléfila, por lo general ésta es una opinión un tanto compartida.
Pero empecemos por el principio, cuando la serie comenzó y se empezó a ver que iba a ser un éxito, Tim Kring, su creador habló y dijo que estuviésemos tranquilos que las tramas se habían elaborado para que durasen una única temporada y que por lo tanto su arco argumental no se extendería de manera indefinida. Junto a esto, también añadió que su idea era que en el segundo volumen se renovase casi todo el casting. De esta segunda afirmación se retractó hace unas semanas, al ver lo que habían calado sus personajes y que la audiencia no vería bien que los olvidase para empezar de nuevo con otros distintos. Por eso, quizás Heroes: Origins sirva para desarrollar un poco la idea inicial que tenía, de seguir mostrándonos personas normales que un buen día descubren que tienen poderes.La trama de la temporada estaba construida de manera muy serial, en la que los diversos personajes se iban moviendo y poco a poco iban mostrándonos sus objetivos. Desde la animadora, cuya importancia iba a ser más importante de lo que en un principio se podría pensar (Save the cheerleader, save the world), a Peter Petrelli cuya habilidad de adquirir poderes ajenos iba a traer más problemas de los previsibles. Les fuimos siguiendo a lo largo de sus descubrimientos y su aceptación mientras que de fondo se comenzaba a dibujar una interesante conspiración que parecía atrapar a los diferentes personajes de manera imprevisible. Como es normal en este tipo de series, había cambios de bandos, alguna que otra muerte y una trama que poco a poco parecía ir acercándose a un clímax que prometía mucha emoción. Consiguiendo su punto más alto en el episodio The Company Man donde se nos deja entrever que todos están más conectados entre sí de lo que parecía y a la vez se profundizaba en un personaje que había ido ganándose el aprecio del público, el Sr. Bennet. A partir de aquí, parecía que se daba el pistoletazo de salida hacia un final de temporada espectacular que concluiría en un triple episodio que seguramente nos dejaría sin respiración.
Pero hacerse expectativas con algo normalmente conlleva el riesgo casi seguro de que se nos decepcione. Y eso es lo que ha ocurrido, pero no me voy a adelantar. Todo el mundo ha dicho este año que Heroes ha sido la mejor aproximación a un cómic desde la televisión y tras ver la primera temporada, afirmo que por ahora Buffy Cazavampiros continúa siendo el mejor cómic televisivo que se ha hecho. Joss Whedon era Joss Whedon y aunque pareciese fácil, Tim Kring ha demostrado que crear un gran clímax y sorprendernos no era tan fácil. Buffy combinaba las tramas episódicas con un arco argumental que abarcaba todo un año. Normalmente, esta trama general se solía desarrollar más en la segunda mitad de la temporada, cuando cogía fuerza y poco a poco iba poniendo interesante la situación, para finalmente ofrecernos un final que nos dejase pegados al sofá. Los dos capítulos que concluían la segunda temporada (La transformación I y II), fueron un auténtico tour de force entre sus personajes que nos dejó boquiabiertos.Volviendo a Heroes, no le faltaban ingredientes para hacer algo grande, tenía buenos personajes (vale, también estaba Mohinder, pero que se le va a hacer) y los había colocado en el tablero, por decirlo de alguna manera, preparados para una batalla final y una lucha contra el destino que se veía épica. Pero las cosas se les empezaron a torcer. Primero nos dieron el Five Years Gone en el que más o menos queda claro que Nueva York no va a explotar y además nos muestra un universo mucho más interesante que el que estamos viendo. Pero bueno, eso se les puede perdonar, que salven la ciudad, pero a lo grande. Sin embargo los dos episodios siguientes que debían ser una preparación para la hora final terminaron por ser demasiado divagativos, con los personajes yendo de un lado a otro, algunos sin saber muy bien que hacer. Esto lo atribuí a que quizás se estaban reservando para la traca final.
Y así llegó el martes por la noche, cuando me puse a ver el episodio, un poco con la mosca detrás de la oreja tras algún comentario no muy positivo que había leído. La sensación que me quedó fue la de que en vez de poner toda la carne en el asador habían dado marcha atrás. Como si hubiesen decidido, que ahora que la serie era un éxito no tenían porque darnos un final que revolucionase el universo de nuestros héroes. Por un lado algunas cosas se resuelven de manera un tanto estúpida o fácil, como la muerte de Linderman y toda la trama para hacer volar Nueva York. Por otro, momentos muy esperados a lo largo de toda la serie, como la transformación de Hiro en todo un guerrero y su enfrentamiento con Sylar, se queda en nada. Además confirmamos algo que ya temíamos, Nikky y DL no pintan nada en la serie (y eso que Nikky es uno de mis personajes favoritos) ya que no tienen especial relevancia (cierto, matan a Linderman, pero visto lo visto, podría haberlo hecho cualquiera). Después el enfrentamiento Peter - Sylar es terriblemente decepcionante. Claire por su parte no es capaz de disparar a Peter y lo que es peor, de repente en una especie de final pasteloso, llega volando Nathan que parece ser que se ha arrepentido de lo malo que era (así porque sí) y coge y se lleva volando a su hermano, sacrificándose él, en teoría (¿hay alguien que crea que no va a volver el año que viene?). No voy a hablar de la madre, esa mujer que en el primer episodio es detenida por robar en una tienda y que de repente se revela como la mala malísima que está detrás de todo O_o .
Con el final, no es que pidiese una batalla con efectos especiales impresionantes, ya que para eso voy y mi alquilo XMEN3. Pero si una batalla que emocionalmente fuese intensa. Volviendo a Buffy, sus finales eran muy intensos pese a tener unos efectos especialmente cutres, pero no importaba. Cuando veías como Buffy debía matar a Ángel, que ha recuperado el alma y no recuerda nada y lo tiene que enviar al infierno a través de una estatua que se nota que es de cartón piedra y que abre la boca con unos efectos especiales dignos de la peor serie Z, no nos importa, porque no nos fijamos. Lo único que vemos es la devastación emocional de la protagonista. Lo mismo con el final de la quinta, cuando salta desde la torre sacrificándose por todos. Los efectos especiales, malísimos, pero era lo de menos.Los mismo podría haber ocurrido en Heroes, podrían haberlo dado todo, incluso podrían haber sacrificado a algunos personajes que no han pintado mucho, como Matt, DL o Ando. Esto habría podido dar un toque más épico y haber entroncado con la idea de que salvar el mundo exige muchos sacrificios. Emocionalmente habría sido intenso y nos habría dado igual que no les quedase dinero para una batalla repleta de efectos especiales.
Pero en lugar de eso hemos tenido que conformarnos con una pelea final bastante descafeinada, sin excesiva emoción y que además deja muchas cosas abiertas para el año siguiente.Veremos que tal lleva su segundo año, ya que puede ser la oportunidad para que explote todo ese potencial que muchos de los que seguimos la serie hemos creído ver. O quizás termine por demostrarse que Tim Kring no es para nada Joss Whedon y que ir supérandose año a año no es tan fácil(un buen ejemplo es la cuarta temporada de Buffy).






















