
Otra de las cosas que me había propuesto este verano ha sido la de leer, afición que he tenido un tanto abandonada estos últimos meses, tanto por las lecturas obligadas de la universidad, como por el tiempo que dedicaba a ver las diferentes series de televisión que sigo. Y si en material audiovisual me he decantado por la comedia, en lo que a novela se refiere me he metido de lleno en la ciencia-ficción (cuando lo que quería era leer algo de fantasía). Entre las diversas novelas estaba la famosa Un mundo feliz de Aldous Huxley y la que voy a comentar, Hyperion de Dan Simmons.
En este libro se nos cuenta la peregrinación de siete personas, durante el preludio de una guerra, al planeta Hyperion en busca del Alcaudón, también conocido como Dios del dolor, enviado a través del tiempo con un objetivo desconocido. Nos encontramos en un futuro lejano en el que la Tierra desapareció por accidente y la humanidad se encuentra desperdigada por la Red, conformada por un conjunto de planetas conectados entre si a través de portales de teleyección. Dan Simmons rehuye de narrarnos una historia lineal y transforma la novela en una recopilación de cuentos, al igual que el Decameron o Los cuentos de Canterbury. Durante esa peregrinación cada uno de los personajes narrará los hechos que le han llevado hasta ese punto. Esta estructura me echó atrás en un principio, ya que no suelo ser muy fan de los cuentos. Prefiero las novelas largas, donde me de tiempo a conocer un poco a los personajes. Además, en este tipo de recopilaciones la calidad suele ser fluctuante al igual que el interés.
Por suerte, en este caso no sucede así. Cada una de las historias que narran los peregrinos nos da una pincelada de ese universo que el autor ha creado más cuidadosamente de lo que en principio pueda parecer. Las historias son muy diferentes entre sí, desde la narración de un militar que busca a su misteriosa amada en los campos de batallas, pasando por una historia de una detective envuelta en un caso que la supera, una narración de aventuras en una selva perdida, o una fragmentada historia de amor marcada por la deuda temporal de viajar a la velocidad de la luz. Estos cuentos ocupan la mayor parte de las hojas, siendo, durante los interludios, los únicos momentos en los que se nos deja entrever la proximidad de esa guerra.
Los diferentes personajes están muy bien creados, y las razones por las que han sido escogidos para realizar su viaje a Hyperion en busca del Alcaudón, nos intriga aún más sobre su misterioso destino.
Hyperion, es la primera parte de una serie de cuatro novelas. Podría decirse que ésto es solo una introducción ya que el final de la novela supone todo un coitos interruptus, que por suerte es retomado en su segunda parte, La caída de Hyperion, que me encuentro leyendo en estos momentos y que se centra, tanto en la guerra como en la situación de los peregrinos. Por ahora está siendo, tan o más interesante que la novela predecesora.
Si no tenéis ningún libro en mente os lo recomiendo (eso si ya os habéis leído la genial Canción de Hielo y Fuego), es de ese tipo de ciencia ficción que no incluye extraterrestres, tan solo el ser humano y las Inteligencias Artificiales. Aborda diversos temas como la religión, la tecnología, el arte o la paternidad. Temas en los que profundiza aún más en su continuación.






0 lectores han dicho:
Publicar un comentario en la entrada
Life is short, talk fast.